Wanderlust antes de Instagram: así se viaja por el mundo a través de pósters vintage

Románticos y hermosos, los posters vintage ofrecen una visión de los grandes viajes tanto o más inspiradora que tu feed de Instagram

La sofisticación de una playa en la Costa Azul, un trayecto transatlántico a bordo de la mítica línea de cruceros Cunard o, simplemente, la publicidad de una aerolínea en la época dorada de la aviación. Con los viajes internacionales prácticamente restringidos en todo el mundo, las ilustraciones de los viejos anuncios de viajes ofrecen una suerte de tour virtual para disfrutar en casa (y tanto o más inspiradora que cualquier feed de Instagram).

No hablamos de las creatividades que buscan adaptar la estética y los mensajes de los viejos anuncios a productos de hoy, sino de las ilustraciones originales, esas que durante décadas, desde finales del siglo XIX hasta los años setenta del XX, evocaban grandes viajes de placer a bordo de barcos de vapor, trenes-hotel, resorts de esquí o cadenas hoteleras.

Con el hedonismo como bandera, estas publicidades que representaban un mundo a veces grandioso y otras exótico pero siempre hermoso y que se valían de grandes artistas y diseñadores son ahora un preciado objeto de colección. Una de las galerías especializadas en este tipo de poster, la neoyorkina Swann Galleries, organiza el próximo 27 de agosto una gran subasta.

Más que al destino, queremos viajar al interior del poster. Imagen: Swann Galleries.

Posters vintage

Charles Loupot, Alphonse Mucha, Maxfield Parrish o Nicklaus Stoecklin, entre otros artistas, firmaban estas imágenes que, en su época, empapelaron kioskos, muros o autobuses.

Nicholas Lowry, presidente de Swann Galleries, es también el encargado de esta subasta, en la que podrán adquirirse las láminas que, según explica a Forbes, muchos coleccionan por su atractivo estético, pero también “por algún tipo de significado personal para el coleccionista”.

Los carteles de viajes retratan la sensibilidades estéticas de cada época

Así, por ejemplo, explica, están las personas interesadas en los barcos en los que su familia emigró a los EEUU, en el destino al que fueron de luna de miel o que quienes coleccionan imágenes de estaciones de esquí de todo el mundo.   

Bermuda PAN AM. Imagen: Swann Galleries.

Carteles que huelen a mar

Un recorrido por estos carteles puede llevarnos a las costas más codiciadas en la década de los años 50 del siglo XX, como Australia 1929, una imagen que representa Bondi Beach, la icónica playa en Sídney con forma de media luna, también enclave de surf, retratada en estilo art dèco.

También emblemática y también art dèco es la representación de la playa de La Ciotat, en la Costa Azul, en una lámina firmada por Geoffroy D’Abboville aproximadamente en 1930.

Las aerolíneas son responsables de muchos de estos anuncios, como el cartel de Jamaica de British West Indian Airways, de diseñador desconocido, pero que logra capturar en una imagen -irreal, por otra parte- el espíritu de la isla, el de Bermuda de PAN AM, o el de Hawai de Western Airlines, de 1970.

Royal Mail. Imagen Swann Galleries.

La TWA, Air France, Irish Airlines, Scandinavian Airlines System (SAS), KLM o Air Afrique son otras de las aerolíneas que describen a través de sus carteles viajes a mundos maravillosos, pero también muchas navieras, como británica White Star Line anunciando su buque estrella, nada menos que el Titanic.

“Una de las mejores cosas de coleccionar carteles de viajes es que no son tan caros como otros artículos que uno podría considerar coleccionar”, dice Lowry. En la subasta se pueden adquirir láminas originales que van desde unos pocos cientos de dólares hasta las más caras, tasadas en unos 100.000 dólares (84.000 euros).  

La cita para hacerse con ellas es el próximo 27 de agosto.

Cartel original del ‘Titanic’ de White Star Line. Imagen: Swann galleries.

a.
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