¿Qué tiene que ver Marte con la cultura?

El CCCB, en Barcelona, para el 2021 prepara la exposición ‘Marte. El espejo rojo’, en el que se analiza la influencia de planeta vecino en la ciencia ficción, la mitología y la sostenibilidad en la Tierra

Marte es más que un planeta. Es el espejo en el que la Tierra mira su pasado y donde deposita sus esperanzas de futuro. Fue y sigue siendo motor de inspiración para la literatura y el cine, un escenario fantástico que tiene sus raíces en la mitología greco-romana.

Y vaya paradoja: conforme avanza la ciencia y quitó toda ilusión de encontrar vida en el planeta rojo, también crece nuestra atracción por él, donde la ciencia, el arte y la literatura se entrecruzan con la necesidad de buscar soluciones a la supervivencia en la Tierra.

Asi vio el Mars Rover al planeta rojo.

La muestra sobre Marte

De eso se trata la exposición Marte-El espejo rojo, que el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona organizará del 25 de febrero al 11 de julio del año que viene.

Desde la mitología romana a los Space Invaders, Marte ha ocupado un lugar importante en la cultura de la humanidad

En las salas de este centro cultural en el barrio del Raval se tratarán los conceptos de “el viaje, la guerra, la vuelta a casa, el miedo ancestral al otro, los desafíos titanistas, la existencia de vida alienígena, la gestión de los recursos ambientales, la posibilidad (o imposibilidad) de un planeta B y el futuro de la humanidad en la era de la emergencia climática”.

Mars balearicus, estatuilla de bronce del dios romano. Foto: Museo de Mallorca

Desde la mitología

Un ejemplo de cómo este planeta ha influenciado en la cultura se verá en la sala dedicada a Marte en el cosmos antiguo.

Recordemos que Marte, el dios romano de la guerra (Ares para los griegos) también representaba las ideas de potencia masculina, el furor de los combates y la sangre. Sino, basta recordar que el bautismo del planeta por parte de los antiguos fue por su color rojo, como si estuviera recubierto por un manto sangrante.

En la exposición se puntualiza la particular relación de esta figura mitológica con los sentimientos: Marte tenía aventuras con Venus, la diosa del amor, y sus hijos eran Fobos (miedo) y Deimos (terror).

Y este dios, ese planeta, fue símbolo de la masculinidad durante buena parte de la historia de la humanidad. Y su influencia llegó hasta los días de la semana (martes) y los meses del año (marzo).

La ‘cara’ de Marte, la formación que despertó las teorías de civilizaciones inteligentes

Fuente de inspiración para la literatura y el cine

Otro apartado trata sobre Ciencia y ficción en el planeta rojo. Desde que Nicolás Copérnico quebró el armazón medieval del teocentrismo, Marte ocupó el lugar que le correspondía como cuarto planeta del sistema solar.

Desde las obras de Wells hasta los Space Invaders, los marcianos ocuparon un lugar central en la cultura popular y la ciencia ficción

Y su superficie árida, oxidada, solitaria, fue depósito de miedos y expectativas por romper la soledad del universo.

Desde que Galileo Galilei creó el telescopio y detectó unas líneas geológicas que le recordaban a canales, la humanidad apostó por la existencia de vida inteligente en su superficie.

Cómic de los años ’50 inspirado en Marte. Foto Gernsback Publications

Así encontramos a H.G. Wells con la Guerra de los Mundos o Ray Bradbury con sus Crónicas Marcianas, además de un largo catálogo de películas como Planeta Rojo o Marte y una larga lista de cómics y obras de ciencia ficción de bajo presupuesto con ese cuerpo celeste (o rojo) como motivo.

El planeta se convirtió en un icono de la cultura pop. Sino, basta que ver a las criaturas del antiguo videojuego Space Invaders se los llama marcianitos (y no venusinos o saturninos).

El reflejo de la humanidad

La tercer pata de esta exposición trata sobre Marte y el Antropoceno. Con la catástrofe ecológica los científicos miran con atención la idea, hasta ahora solo barajada por la ciencia ficción, de expandir los horizontes de la humanidad en la superficie marciana.

Mision análoga LATAM III . Foto Mariona Badenes Agustí

Desde el punto de vista tecnológico es una utopía, pero tanto las agencias espaciales estatales como los millonarios que sueñan con conquistar el espacio exterior ponen a Marte como la nueva frontera.

Este planeta es una vía para seguir buscando respuestas sobre el origen de la vida, ya sea terrestre como extraterrestre. Pero también sirve para tomar conciencia sobre un mundo sin nosotros, dicen los organizadores de la muestra en el CCCB.

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