Four Seasons Madrid y el arte que viene

Con 2.500 obras de arte firmadas por artistas emergentes y diseño hasta en los uniformes, el hotel condensa buena parte de las tendencias que vienen

La reciente apertura del Four Seasons Hotel Madrid, englobado dentro del ambicioso Centro Canalejas, ha acaparado la atención de numerosos medios de comunicación, del resto de la hotelería madrileña y, por supuesto, de los propios madrileños y sus visitantes, por más que éstos ahora resulten bastante escasos.

Tanta atracción informativa tiene todo su sentido después de más de ocho años de obras, ruidos y molestias. Viendo el resultado de lo realizado por el Estudio Lamela y a pesar de las constantes polémicas en que se ha visto envuelto el proyecto, todo cobra sentido.

En palabras de Mark Scheinberg, fundador de Mohari Hospitality, co-propietario con OHL de esta propiedad desde 2017, “a pesar de las difíciles circunstancias, estamos seguros de que Centro Canalejas y sus siete edificios históricos perfectamente reconceptualizados se convertirán rápidamente en un nuevo centro social para la ciudad de Madrid y en un segundo hogar para visitantes locales e internacionales de todo el mundo por igual”.

Four Seasons es la primera apertura de un hotel gran lujo del siglo XXI en Madrid. Foto: Foto Seasons.

Arte en Four Seasons Hotel Madrid

Dentro de tan vasto proyecto, brilla con especial fuerza el Four Seasons Hotel Madrid, que no es un alojamiento urbano al uso. De hecho, se lo considera como el primer hotel de gran lujo madrileño del siglo XXI. Según el arquitecto del hotel, Carlos Lamela “es el mejor hotel urbano que se ha hecho en España. Es un acontecimiento histórico, que solo puede compararse con la inauguración del Ritz y el Palace, hace 110 años. Un hito importantísimo”.

«Es el mejor hotel urbano que se ha hecho en España. Es un acontecimiento histórico, que solo puede compararse con la inauguración del Ritz y el Palace, hace 110 años. Un hito importantísimo”

Carlos Lamela

Pero el Four Seasons Madrid no es solo un hotel de lujo: también puede decirse que éste es un auténtico museo de arte de vanguardia. Un muestrario de tendencias a la última, un lugar que anticipa lo que va a suponer la creación en vidas durante las próximas décadas.

El hotel cuenta con alrededor de 2.500 piezas de artistas emergentes. Foto: Four Seasons.

Para lograrlo el Centro Canalejas Madrid ha colaborado con las facultades de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, la de Málaga y la de Sevilla. Éstas, a través de cinco convocatorias de concursos de Artes Plásticas, han elegido pinturas, esculturas, fotografías y obra gráfica en general realizadas por sus propios alumnos.

Gracias a ello, el hotel se ha hecho con un muestrario de algo más de 2.500 obras firmadas por artistas emergentes que se exhiben en sus diferentes espacios generales y en las 200 habitaciones (aunque, de momento, solo 50 están abiertas y en funcionamiento). De la selección se ha encargado la experta en arte Paloma Fernández-Iriondo, directora del Fondo Cultural Villar Mir.

Las obras están firmadas por artistas emergentes como David do Nascimento Beyrich, Mauro Hernández Tadeo, Sandra Malvar Tortajada, Eleazar Álvarez Salazar, Rocío de Moya García, María Luisa Asens del Pozo, Paula Franco Hernani, María Ángeles Carro Colón o Ricardo Fernández Martín, que prometen dar mucho que hablar en próximos tiempos.

Un equipo internacional de profesionales, que incluyó galerías y compañías como BAMO, BG Architecture, Martin Brudnizki, AvroKO, además del madrileño Luis Bustamante, responsable del interiorismo de las residencias privadas que forman parte también del complejo, se encargó de seleccionar y colocar las piezas.

Las piezas de arte originales decoran espacios comunes y habitaciones. Foto: Four Seasons.

Artistas consagrados

También se ha contado con la aportación de diversos artistas consagrados. Como la instalación Starry Night de Eduardo Pérez Cabrero que flanquea la escalera principal del hotel, para la que ha creado un mapa de constelaciones realizadas a base de círculos metálicos dorados. .

Esta escalera oval, con sus pasamanos dorados y sus escalones de mármol blanco, es una de las aportaciones más llamativas de todo el proyecto, pues aunque había sido eliminada en los tiempos en que ésta era la sede principal del Banco Español de Crédito, lo cierto es que, más o menos con la forma actual, era uno de los elementos definitorios del edificio original, de principios del siglo XX. Éste es obra del arquitecto modernista catalán José Grases Riera, autor también el Monumento a Alfonso XII en el madrileño parque de El Retiro.

Four Seasons Madrid, lobby (El Patio). Foto: © CMC.

Tan escenográfica escalinata es uno de los elementos más llamativos del vestíbulo del hotel (El Patio de Operaciones, en alusión a la función de este espacio cuando era la sede del citado banco), situado bajo una vidriera retroiluminada, obra de la prestigiosa Casa Maumejean. La histórica firma es responsable, entre otras, de la célebre cúpula del Hotel Palace y las vidrieras del Banco de España, las del Casino de la calle Alcalá o las de la cripta de la Catedral de la Almudena, entre otras muchas.

En cuanto al vitral que nos concierne, se ha “bajado” hasta cerrar las dos plantas que definen El Patio de Operaciones, lo que permite no solo admirar mejor sus detalles Belle Époque, sino también iluminar el espacio de una forma muy agradable y uniforme.

Patio de Operaciones

Todo ello está sustentado por las enormes columnas de mármol verde que se han mantenido de la estructura original y que enmarcan, con su clasicismo, la originalidad de las enormes alfombras que cubren el suelo, con diseños inspirados en las “caligrafías secretas” del ilustrador madrileño Jacobo Pérez Enciso.

Las columnas de mármol verde son originales de la construcción. Foto Four Seasons.

En total, de los siete edificios originales del complejo (toda una manzana) se han rescatado más de 16.000 elementos, convenientemente restaurados, que se han mantenido en su emplazamiento original.

Es el caso de las molduras, solados y paneles de maderas nobles que componen la espectacular Suite Real, que ocupa el espacio de lo que fue el despacho del presidente de Banesto y que, según parece, es la habitación de hotel más cara de Madrid (unos 20.000 euros por noche).

También se han mantenido parte de los espectaculares mostradores de mármol oscuro donde se atendía a los clientes del banco, aunque ahora reconvertidos para nuevas funciones: zona de bienvenida (y control anti-covid), mostrador de recepción y bar del lobby, presidido este último por una inconfundible barrica de vermut de Jerez, hecha a media y ex profeso para el hotel. Y es que el Patio no se ha concebido como una mera estancia de paso, sino como un auténtico punto de encuentro para los habitantes de la ciudad y sus visitantes.

Foto: Four Seasons.

Un local donde venir a tomar el aperitivo con amigos o familia, donde desayunar o merendar minichurros con chocolate o la refinada pastelería creada por el genial Carles Codina Escofet, repostero que lleva consigo el delicioso bagaje adquirido en el Hotel Four Seasons George V de París o el Racó Hoffman de Barcelona.

Tal y como el propio cocinero afirma, “estamos muy emocionados de poder dar la bienvenida a los huéspedes a El Patio y disfrutar de nuestras creaciones en este hermoso edificio por primera vez en la historia de Madrid. Nuestros dulces y pasteles se inspiran en el hecho de que el espacio alguna vez jugó un papel clave en la industria y comercio internacional, y las técnicas e ingredientes que utilizamos son un reflejo de esa historia global”.

Arte hasta en los uniformes

El resto de espacios generales y del hotel muestran, aparte de las creaciones originales mencionadas, reproducciones de alta calidad de obras expuestas en el cercano Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. También escayolas realizadas a partir de vaciados no expuestos del vecino Museo-Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Muchas de ellas elegidas por su temática madrileña o porque sus autores eran originarios o vecinos de esta ciudad.

Espacio Dani Braaserie. Foto: Four Seasons.

También madrileño es el diseñador del vestuario del personal del hotel: nada menos que el genial Lorenzo Caprile, que ha querido crear unos modelos “que fueran cómodos de vestir y que, al mismo tiempo, representaran a Madrid y la vibración única de esta ciudad”.

Para recobrarse del trepidante ritmo urbano y también de las compras de lujo que se adivinan en el contiguo centro comercial Canalejas, cuya inauguración está prevista para los próximos meses, hay en el propio hotel dos posibilidades, a cada cual más sugerente: por un lado, el restaurante Dani Brasserie, para el que Dani García ha creado una carta informal sin renunciar a alguno de los platos que le han alzado al estrellato de la gastronomía nacional.

También el spa del hotel, un espacio de más de 1.400 metros cuadrados, distribuidos en cuatro plantas donde los clientes (no solo huéspedes, pues también ofrecen dos programas de fidelización para locales) pueden disfrutar de los beneficioso efectos del agua o de los diferentes tratamientos de relajación, belleza y terapéuticos a cargo de firmas especializadas como Sepai, Miriam Quevedo o 111Skin.

Instalación en la entrada del spa Four Seasons Madrid

La estrella de este centro de bienestar urbano es, sin duda, la piscina climatizada, bajo un espectacular techo de cristal que, a modo de invernadero, regala a los bañistas el que quizás sea el elemento artístico más definitorio y admirado de Madrid: sus coloristas cielos.

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