MHouse Palma, cuando el destino es un hotel

No necesitamos que sea verano para empaparnos del alma mediterránea de la capital de Mallorca

Hubo una vez en la que Palma fue un destino de bajo perfil, una ciudad donde aterrizar para inmediatamente salir en busca de aguas turquesas y calas solitarias. Pero de eso, afortunadamente, hace ya mucho tiempo. La Palma de hoy en día es una ciudad que no deja de sorprender al viajero, y lo hace a sabiendas de que se ha convertido en un destino tan mediterráneo como irresistible.

Señorial y señorita, para entender el presente de Palma hay que destacar su glorioso pasado, venido a más gracias al esfuerzo y el tesón de sus habitantes, felices y orgullosos de saber que viven en una de las ciudades de alabada belleza renacentista. Palma es una ciudad cosmopolita cuyos contrastes se perciben nada más aterrizar. También es una urbe que da la bienvenida a todo tipo de viajero, incluso al más escéptico.

Palma ha sido durante muchos años la sede de la monarquía y la aristocracia en la isla, así como también de la jerarquía eclesiástica -lo que explica su gran cantidad de iglesias, conventos y palacios con patios secretos detrás de portales arqueados-, aunque tras años de esplendor, su gracia se convirtió en desgracia, hasta que el siglo XX le devolvió su merecida gloria.

En pleno centro de Palma se esconde MHouse, el hotel social.
En pleno centro de Palma se esconde MHouse, el hotel social.

Desde entonces hasta hoy, la ciudad ha estado inmersa en una carrera de fondo de la que ha salido victoriosa, logrando el podium de honor como uno de los destinos más bonitos del mediterráneo. No es para menos; pocos destinos han sabido adaptar su pasado a un futuro prometedor, y hacerlo, además, a golpe de innovación, sobre todo hotelera.

Hola hotel social

En una efervescente calle San Miquel y frente al Mercat de l’Olivar se encuentra un pequeño oasis que, a pesar de los tiempos que corren, ha reabierto sus puertas dando la bienvenida tanto al viajero como al local. Creado por amigos para amigos, MHouse no es un hotel más, sino un hotel diferente.

En la calle San Miquel y frente al Mercat de l’Olivar, MHouse es la casa fuera de casa que todos querríamos tener

Aquí no solo se viene a dormir, sino que también se viene a ponerse cómodo, inspirarse, divertirse, reconectar y disfrutar del fascinante estilo de vida mediterráneo. Y esto no es una frase hecha.

MHouse propone un concepto de hotel social aún poco desarrollado en España.
MHouse propone un concepto de hotel social aún poco desarrollado en España.

MHouse es la casa fuera de nuestra casa que todos querríamos tener, sobre todo si hablamos de Palma. Este laberíntico edificio típicamente mallorquín encierra 37 habitaciones y suites, y aunque está catalogado como hotel, tiene mucho de club social, una tendencia que, si bien en ciudades como Nueva York o Londres está muy extendida, parece que en España aún se hace de rogar.

Afortunadamente aquí está Caterina Stanton, su directora, para demostrar que un nuevo concepto de hotelería es posible: “MHouse es un proyecto piloto para UR Hotels, cadena 100% mallorquina, un lugar donde no es necesario estar alojado para disfrutar de todo lo que puede ofrecer”. Stanton, que dejó su trabajo y su vida en Argentina para mudarse a la isla y dirigir este proyecto, lo está logrando: MHouse es el lugar perfecto para pasar un fin de semana o, simplemente, un día de verano al más puro estilo mallorquín.

Oasis urbano

Mucho del confort que experimenta el viajero nada más llegar a este oasis urbano viene de la mano de su ‘look and feel’, diseñado y reformado en el hotel en 2018 haciendo hincapié en el objetivo principal de esta house de aires mediterráneos y cosmopolitas: sentirse como en casa. O mejor.

El patio-maravilla de MHouse.
El patio-maravilla de MHouse.

Mediante el uso de materiales naturales e industriales, el equipo de diseñadores creó un entorno relajante y acogedor de día, y elegante y atrevido al caer la noche, algo que se encarga de alimentar su cálido personal, un staff que actúa como el perfecto anfitrión cuando un amigo -aquí no hay huéspedes- viaja a visitarles.

Profundamente arraigado en su entorno y formando parte activa de la isla, MHouse marca la diferencia con su filosofía y compromiso, abriendo sus puertas al público local para apoyar diferentes proyectos e iniciativas de talento mallorquín. “En MHouse creemos en las experiencias que te llevan a las personas, no solo a los sitios. Nuestra visión se arraiga en crear una comunidad que haga eco del ritmo de la ciudad y la forma de vida local, al tiempo que aporta algo nuevo y emocionante”, dice Christian Coll, fundador y propietario de MHouse.

El hotel reinventado

Una filosofía que se siente y también se disfruta, de ahí que lo mejor de este hotel salte a la vista, pero también al gusto, ya que es en su precioso patio típicamente mallorquín donde se sirve la propuesta de MHouse Café Bistro. Basada, como no podría ser de otra forma, en productos ecológicos y de proximidad, ofrece un menú que fusiona platos saludables pero sin perder el norte, que esto es Mallorca, “por lo que siempre va a haber guiños a la cocina local, como un llonguet de camaiot o sobrasada como plato de desayuno”, matiza Stanton.

MHouse Palma Cafe Bistrot
MHouse Palma Cafe Bistrot.

De momento, y dadas las circunstancias sanitarias actuales, el hotel no ofrece comidas ni cenas, aunque ya están trabajando en la oferta que en breve piensan poner en marcha, no solo en el ámbito gastronómico, sino también para afrontar un invierno que se prevé duro.

Reinventarse es la palabra de moda en hotelería pero, mientras para algunos se queda en un mero propósito dentro de un interminable listado de objetivos, para MHouse la reinvención es una realidad que ya está en marcha, de ahí que ya piensen en transformar diferentes estancias del hotel en espacios para clases de yoga o estancias de coworking. Bienvenidos a Palma, bienvenidos al hotel social.

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