Estas son las estaciones de trenes más bonitas de España

Hay estaciones de trenes que no solo han sido diseñadas para agilizar el tránsito de pasajeros y ferrocarriles: son obras maestras de la arquitectura por su diseño y elegancia. Vamos a descubrirlas

Hay estaciones de trenes que merecen ser visitadas aunque uno no tenga que viajar a ningún lado. Son sitios donde sus arquitectos se han preocupado por diseñar un centro de tránsito de pasajeros y trenes que además de su funcionalidad también tenga una belleza para ser contemplada.

La belleza modernista de la Estación del Norte de Valencia. Foto Diego Delso | CC

Hay estaciones de trenes que merecen ser visitadas aunque uno no tenga que viajar a ningún lado. Son sitios donde sus arquitectos se han preocupado por diseñar un centro de tránsito de pasajeros y trenes que además de su funcionalidad también tenga una belleza para ser contemplada.

En ocasiones su mayor atractivo está en la fachada, que puede ser modernista, neo gótica, de aires mudéjar o contemporánea. En otros, hay que entrar al inmenso edificio y descubrir rincones que sorprenden por su encanto.

Veamos siete estaciones de trenes de España que merecen ser descubiertas lentamente.

Estación de Atocha (Madrid)

La estación de trenes más grande de España en cuanto a su volumen de pasajeros, vista de afuera, presenta una gigantesca fachada de cristal y acero, características de la arquitectura de fines del siglo XIX.

Hay estaciones de trenes que merecen ser visitadas aunque uno no tenga que viajar a ningún lado. Son sitios donde sus arquitectos se han preocupado por diseñar un centro de tránsito de pasajeros y trenes que además de su funcionalidad también tenga una belleza para ser contemplada.
Invernadero de Atocha. Foto Mabel Flores |Flickr

Pero el mayor atractivo está puertas adentro, en el invernadero de 4.000 metros cuadrados con estanques y más de 7.000 plantas de 260 especies diferentes, procedentes de América, Asia y Australia. 

El invernadero de la estación de Atocha cuenta con estanques y 7.000 plantas de todas partes del mundo

El lugar da para ser recorrido con calma mientras se espera un tren o para ser contemplado desde las cafeterías que lo rodean entre las columnas de ladrillos.

Canfranc (Huesca)

Esta estación de trenes tiene un tamaño desproporcionado para la soledad de los Pirineos, con sus 240 metros de largo, más de 9.000 metros de superficie

Fue construida en 1928 para conectar el tránsito ferroviario entre España y Francia, bajo un estilo palacial francés del siglo XIX.

Hay estaciones de trenes que merecen ser visitadas aunque uno no tenga que viajar a ningún lado. Son sitios donde sus arquitectos se han preocupado por diseñar un centro de tránsito de pasajeros y trenes que además de su funcionalidad también tenga una belleza para ser contemplada.
Estación de Canfranc. Foto Marc Pascual | Pixabay

Aunque está en España, todos sus carteles estaban en castellano y francés y gozaba de un estatus de extraterritorialidad, ya que era administrada por ambos estados.

En sus instalaciones, además de las oficinas administrativas, alojaba una cantina, un restaurante, un hotel internacional, y alojamientos para los trabajadores ferroviarios.

Tras décadas de abandono el hermoso edificio renacerá como un hotel de lujo de 104 habitaciones que abrirá en 2023.

Estación del Norte (Valencia)

Cuando el viajero llega en tren a la Estació del Nord se detiene, impactado, por el colorido de los mosaicos que retratan escenas de la vida rural de Valencia con ricas decoraciones en el techo y las paredes.

Asimismo tiene la obligación de caminar unos pasos hasta la verja de la entrada exterior, girar, y quedarse unos minutos para contemplar esta maravilla del modernismo valenciano con influencias del estilo de Secesión.

Hay estaciones de trenes que merecen ser visitadas aunque uno no tenga que viajar a ningún lado. Son sitios donde sus arquitectos se han preocupado por diseñar un centro de tránsito de pasajeros y trenes que además de su funcionalidad también tenga una belleza para ser contemplada.
Vestíbulo de la Estación del Norte. Foto Mariya Prokopyuk

La Estación del Norte de Valencia está llena de detalles que homenajean a los ferrocarriles y al pasado agrícola de la ciudad

La fachada esta coronada en su cuerpo central por un gran reloj y un águila de bronce, mientras que a ambos lados se despliegan motivos vegetales como naranjas y flores de azahar, junto con referencias al escudo de la ciudad y a la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España como se ve en las estrellas de cinco puntas.

Su vestíbulo está decorado con trencadís y cerámicas vidriadas, además de mármoles y maderas que aportan un ambiente de calidez.

Estación de Francia (Barcelona)

El exterior de la Estación de Francia no llama demasiado la atención, excepto por el arte de sus grandes puertas de hierro.

Pero ni bien se las cruza hay que levantar la cabeza para ver el vestíbulo diseñado bajo los patrones del novecentismo por Raimundo Duran Reynals, quien también se encargó de diseñar el restaurante contiguo; que ahora es una sombra del esplendor que llegó a tener más de un siglo atrás.

Hay estaciones de trenes que merecen ser visitadas aunque uno no tenga que viajar a ningún lado. Son sitios donde sus arquitectos se han preocupado por diseñar un centro de tránsito de pasajeros y trenes que además de su funcionalidad también tenga una belleza para ser contemplada.
Estación de Francia. Foto Ayuntamiento de Barcelona

Además de los revestimientos de mármol y bronce destacan las tres cúpulas de grandes dimensiones con marquesinas han cobrado nueva vida tras la reforma de 1992, donde se colocaron lámparas circulares diseñadas por Antonio Roselló.

De cada una cuelga una gran esfera metálica que permite crear fascinantes juegos visuales con los mosaicos con forma de estrella del suelo. Es la imagen favorita de los cazadores fotográficos que llegan a esta estación.

Estación de tren de Toledo

Una ciudad que ha sido cruza de las culturas árabe, judía y cristiana como Toledo tenía que tener una estación ferroviaria acorde a esta herencia.

Inaugurada en 1919, presenta un estilo mudéjar que recuerda a la iglesia del Cristo de la Luz o a los conventos de Santa Isabel de los Reyes y de Santo Domingo el Real.

Hay estaciones de trenes que merecen ser visitadas aunque uno no tenga que viajar a ningún lado. Son sitios donde sus arquitectos se han preocupado por diseñar un centro de tránsito de pasajeros y trenes que además de su funcionalidad también tenga una belleza para ser contemplada.
Vestíbulo de la estación de Toledo. Foto Santiago López-Pastor | Flickr

El ladrillo, la piedra y el hierro se combinan con elegancia en una estructura de 12.600 metros cuadrados en la que destaca la torre del reloj, sus arcos polilobulados y las almenas de la parte superior.

Hay que mirar con detalle los mosaicos de azulejos, las celosías, las taquillas y las lámparas forjadas, que sintetizan los estilos arquitectónicos que tienen presencia en Toledo.

Estación de La Concordia (Bilbao)

Cuando la estación de La Concordia o de Santander, en Bilbao, fue inaugurada en 1902, desplegó una interesante muestra de diseño belle époque que sigue impactando 120 años después.

El rosetón de la fachada de la estación de la Concordia, con su policromía en vidrio y hierro, sigue impactando 120 años después de su inauguración

Hay estaciones de trenes que merecen ser visitadas aunque uno no tenga que viajar a ningún lado. Son sitios donde sus arquitectos se han preocupado por diseñar un centro de tránsito de pasajeros y trenes que además de su funcionalidad también tenga una belleza para ser contemplada.
Estación de La Concordia en Bilbao. Foto Wikipedia

El punto más destacado es su colorido rosetón, donde en un reloj se encuentra en medio de un abanico de paneles amarillos y turquesas revestidos en hierro, que luego se extienden por otras figuras geométricas de vidrio cromado y cuerpo de sillería.

Las vidrieras de la parte superior se transforman en elaboradas muestras de hierro forjado en la inferior, con dos potentes columnas flanqueando el conjunto.

Estación de Jerez de la Frontera

Esta estación presenta una combinación de estilo historicista con el mudéjar, la inspiración renacentista con el arte andaluz, a través del uso del ladrillo con el encalado blanco, con rejas y cerámicas de inspiración popular.

Hay estaciones de trenes que merecen ser visitadas aunque uno no tenga que viajar a ningún lado. Son sitios donde sus arquitectos se han preocupado por diseñar un centro de tránsito de pasajeros y trenes que además de su funcionalidad también tenga una belleza para ser contemplada.
Anden de la estación de Jerez de la Frontera. Foto Wikipedia

Un buen ejemplo es el uso de azulejos procedentes de Triana, en Sevilla, con temas alegóricos sobre la industria y el comercio de la ciudad que recorren las fachadas y los andenes.

Su fachada presenta un cuerpo de tres pórticos y cinco torres, con una clara influencia de la Plaza de España en Sevilla, con cerámicas y rejas ornamentales.

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