Así es el dirigible de ultralujo que permite explorar el Polo Norte

La compañía OceanSky diseña rutas a bordo de gigantescos dirigibles para sentir la emoción de las viejas expediciones polares pero con la tecnología y la comodidad del siglo XXI

El 11 de mayo de 1926 un gigantesco dirigible, de nombre el Norge (Noruega), partía de Ny-Ålesund, en el archipiélago de Svalbard rumbo al Polo Norte. Logró sobrevolarlo para llegar a Teller, en Alaska, dos días después, lo que supuso el éxito total de la expedición, la primera en lograr el hito de alcanzar ese punto geográfico.

Airlander. Imagen: Hybrid Air Vehicles Ltd and Design Q.

El 11 de mayo de 1926 un gigantesco dirigible, de nombre el Norge (Noruega), partía de Ny-Ålesund, en el archipiélago de Svalbard rumbo al Polo Norte. Logró sobrevolarlo para llegar a Teller, en Alaska, dos días después, lo que supuso el éxito total de la expedición, la primera en lograr el hito de alcanzar ese punto geográfico.

A bordo viajaba el explorador polar Roald Amundsen que, además de ser el primero en alcanzar el Polo Sur y en surcar el mítico Paso del Noroeste que une el Atlántico con el Pacífico, realizó también la hazaña de ser el primero en sobrevolar el Polo Norte.

Otro gigantesco dirigible permitirá ahora, casi 100 años después, y a solo 16 exclusivos viajeros, no solo emular la hazaña, sino mejorarla, ya que podrán descender y poner los pies sobre la gran masa polar, algo que ni el propio Amundsen consiguió.

El 11 de mayo de 1926 un gigantesco dirigible, de nombre el Norge (Noruega), partía de Ny-Ålesund, en el archipiélago de Svalbard rumbo al Polo Norte. Logró sobrevolarlo para llegar a Teller, en Alaska, dos días después, lo que supuso el éxito total de la expedición, la primera en lograr el hito de alcanzar ese punto geográfico.
Foto: OceanSky Cruises.

Un dirigible de ultralujo

La compañía sueca OceanSky Cruises es la impulsora de este viaje, un crucero polar que tiene previsto aterrizar en el Polo Norte geográfico por primera vez en la historia en una serie de viajes únicos en dirigible, que partirán de Longyearbyen, Svalbard, en 2024.

Transportará a los 16 pasajeros y 7 tripulantes un gigantesco Airlander 10, la aeronave más grande del mundo, y que más que un dirigible es un híbrido entre zeppelin, avión y helicóptero diseñado como un hotel de cinco estrellas del aire.

Con capacidad para 16 pasajeros y 7 tripulantes, el gigantesco Airlander 10 es un híbrido entre dirigible, avión y helicóptero que ha sido diseñado como un hotel de cinco estrellas del aire

La aeronave, definida por la compañía como “ligera e hipereficiente”, no necesita aeropuerto para despegar o aterrizar y combina la elevación flotante del helio con la elevación aerodinámica creada por la forma de su casco. Vuela a alrededor de 2.000 metros de altura.

El 11 de mayo de 1926 un gigantesco dirigible, de nombre el Norge (Noruega), partía de Ny-Ålesund, en el archipiélago de Svalbard rumbo al Polo Norte. Logró sobrevolarlo para llegar a Teller, en Alaska, dos días después, lo que supuso el éxito total de la expedición, la primera en lograr el hito de alcanzar ese punto geográfico.
Imagen: Hybrid Air Vehicles Ltd and Design Q.

De enormes dimensiones –tiene casi 91 metros de largo por 34 de ancho, con una altura equivalente a un edificio de 10 pisos- está impulsado por cuatro hélices y puede volar con plena autonomía durante días. Ha sido desarrollado utilizando la tecnología denominada Lighter-than-Air (LTA).

También vuela considerablemente más lento que los aviones comerciales (a unos 90 km/h) aprovechando corrientes térmicas y vientos aunque, en este caso, se trata de una ventaja para admirar los hábitats polares.

200.000 euros el billete

El billete, que cuesta 240.000 dólares por persona (205.500 euros al cambio actual), da derecho a un crucero a todo lujo, ya que la aeronave ha sido concebida con todo el confort y comodidades.

La cabina de pasajeros, que se ubica debajo de la gigantesca estructura del dirigible, cuenta con grandes ventanales panorámicos que permiten ver el entorno, pudiendo divisar ejemplares de la fauna ártica como los osos polares, las ballenas y aves marinas.

El 11 de mayo de 1926 un gigantesco dirigible, de nombre el Norge (Noruega), partía de Ny-Ålesund, en el archipiélago de Svalbard rumbo al Polo Norte. Logró sobrevolarlo para llegar a Teller, en Alaska, dos días después, lo que supuso el éxito total de la expedición, la primera en lograr el hito de alcanzar ese punto geográfico.
Foto: Tom Hegen | OceanSky Cruises.

Además, al no estar presurizada, proporciona un ambiente tranquilo a bordo, sin turbulencias y con una velocidad de crucero lenta y a baja altitud (puede bajar a 90 o incluso 30 metros del suelo).

Más que un viaje exótico, los pasajeros de OceanSky serán los pioneros de “una nueva forma de viajar”, según el CEO de la compañía Carl-Oscar Lawaczeck

También cuenta con suites privadas para descansar y dormir, amuebladas con todos los detalles para garantizar una experiencia de ultralujo.

Un picnic en el Polo Norte

Tras despegar en desde el remoto pueblo de Longyearyen, la expedición volará durante alrededor de 18 horas, disfrutando de las increíbles vistas del Ártico y saboreando además menús inspirados en la gastronomía local.

El 11 de mayo de 1926 un gigantesco dirigible, de nombre el Norge (Noruega), partía de Ny-Ålesund, en el archipiélago de Svalbard rumbo al Polo Norte. Logró sobrevolarlo para llegar a Teller, en Alaska, dos días después, lo que supuso el éxito total de la expedición, la primera en lograr el hito de alcanzar ese punto geográfico.
La expedición pasará 6 horas en el Polo Norte. Foto: Robert Swan.

Se sobrevolarán puntos como la base de Ny-Alesund, que todavía conserva un mástil para atracar dirigibles de 1920, el pueblo minero de Svea (fundado por los suecos en 1916 e inactivo desde 1987) o el pueblo fantasma de Pyramiden, un asentamiento minero abandonado a toda prisa en 1998, lo que dejó la mayor parte de infraestructuras intactas.

El prestigioso experto en el Ártico y activista climático Robert Swan participará en las primeras expediciones

Por la mañana se aterrizará en el Polo Norte geográfico, donde un guía experto detallará curiosidades de este paraje inhóspito, al que solo acceden misiones científicas en algunos momentos del verano boreal. El prestigioso experto en el Ártico y activista climático Robert Swan participará en las primeras expediciones, según ha informado la compañía.

El 11 de mayo de 1926 un gigantesco dirigible, de nombre el Norge (Noruega), partía de Ny-Ålesund, en el archipiélago de Svalbard rumbo al Polo Norte. Logró sobrevolarlo para llegar a Teller, en Alaska, dos días después, lo que supuso el éxito total de la expedición, la primera en lograr el hito de alcanzar ese punto geográfico.
Robert Swan liderará las primeras expediciones.

Allí, si las condiciones lo permiten, la expedición disfrutará de un almuerzo en la superficie helada y pasará un total de seis horas contemplando el paisaje y paseando por los alrededores.

¿El transporte sostenible del futuro?

Más que un viaje exótico, los pasajeros de OceanSky serán los pioneros de “una nueva forma de viajar”, según el CEO y fundador de la compañía Carl-Oscar Lawaczeck. Una fórmula en la que la sostenibilidad tiene un peso destacado.

“La expedición al Polo Norte es para el viajero que quiere experimentar el Ártico de una manera única y, al mismo tiempo, contribuir al desarrollo de la nueva era de los viajes sostenibles”. Y lo harán “no a través de un nuevo combustible ni de aviones de corto alcance con baterías eléctricas, sino volviendo a traer los dirigibles al cielo, unas aeronaves con una huella de carbono cero”, apunta Lawaczeck.

El 11 de mayo de 1926 un gigantesco dirigible, de nombre el Norge (Noruega), partía de Ny-Ålesund, en el archipiélago de Svalbard rumbo al Polo Norte. Logró sobrevolarlo para llegar a Teller, en Alaska, dos días después, lo que supuso el éxito total de la expedición, la primera en lograr el hito de alcanzar ese punto geográfico.
Foto: Hybrid Air Vehicles Ltd and Design Q.

En España, la agencia de viajes de lujo Elefant Travel es la encargada de comercializar el primer vuelo charter privado en dirigible al Polo Norte del mercado hispano.

Los primeros 100 compradores de estos viajes, denominados ‘pioneers’, se garantizarán el viaje en uno de los 9 primeros vuelos al Polo Norte y, además, tendrán la oportunidad de ser inversores de OceanSky Cruises (la venta está asociada a la obtención de acciones).

Según la compañía, estos aeronautas “no solo serán los pioneros de esta gesta épica”, sino que también se convertirán en parte del futuro de la aviación sostenible, “que va mucho más allá de ese primer viaje al Polo Norte; un futuro que proporcionará a la humanidad viajes y una aviación descarbonizada y eficiente, tanto de pasajeros como de carga”.

El 11 de mayo de 1926 un gigantesco dirigible, de nombre el Norge (Noruega), partía de Ny-Ålesund, en el archipiélago de Svalbard rumbo al Polo Norte. Logró sobrevolarlo para llegar a Teller, en Alaska, dos días después, lo que supuso el éxito total de la expedición, la primera en lograr el hito de alcanzar ese punto geográfico.
El Airlander es la aeronave más grande del mundo. Foto: Hybrid Air Vehicles Ltd.

La compañía sueca prevé operar en 2030 con una flota de 100 dirigibles centrándose en un inicio en el segmento de los viajes de ultralujo experienciales y en el transporte aéreo de mercancías.

a.
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