Ya puedes flotar sobre la cascada noruega de Vøringsfossen

Inaugurado este mes, un puente sobre la cascada Vøringsfossen de 182 m en Noruega suspende a los visitantes sobre el impactante salto de agua

Hasta diez de las 30 cascadas más altas del mundo se encuentran en Noruega, según World Waterfall Database. La de Vøringsfossen, en el valle de Måbødalen y con un salto de agua de 182m, no es la más alta del país, pero sí una de las más conocidas, por sus espectaculares miradores y su proximidad a la ruta nacional 7 que conecta Oslo y Bergen. Ahora, una pasarela que parece flotar sobre el agua añade un nuevo atractivo -y mucha adrenalina- a la visita.

En pleno parque nacional Hardangervidda, el mayor del país, y a unos 20 minutos de la localidad de Eidfjord, a la que se llega por una carretera escénica, el puente recorre 47 m y salva el desnivel de 16 m entre las dos orillas, por lo que incluye 99 escalones. A cada uno de ellos, aumenta la sensación de levitar sobre el profundo valle de naturaleza salvaje, agua y montañas.

Inspirado en Noruega

De hecho, el arquitecto principal tras el proyecto, Carl-Viggo Hølmebakk, enfatiza que la obra de ingeniería no pretende competir con el paisaje. “La arquitectura no es lo principal, sino la hermosa naturaleza y la cascada”. Y es que, según explica en un comunicado, “El puente genera una nueva perspectiva para ver y comprender la cascada”.

Diez años de desarrollo

Liderado por Hølmebakk junto a la Dirección Nacional de Carreteras de Noruega, responsable también de las rutas escénicas que atraviesan el país, el puente fue inaugurado el pasado 21 de agosto y es solo una fase del proyecto alrededor de las agitadas aguas de Vøringsfossen, en ejecución desde hace una década.

El puente es el corazón de un proyecto más amplio de acondicionamiento de los alrededores de la cascada de Vøringsfossen que busca ofrecer una mejor experiencia a los visitantes

Con el objetivo de hacer la visita más atractiva a los visitantes se construirán ahora nuevas plataformas y miradores, así como senderos que, se espera, cierren en 2022 más de diez años de trabajo.

Todo el proyecto se vertebra sobre la relación entre arquitectura, tecnología, infraestructura y naturaleza aunque el puente es una de las piezas centrales, el “corazón del proyecto”, explica el arquitecto, con un diseño que fusiona lo natural y lo hecho por el hombre.

El puente ofrece una nueva perspectiva para disfrutar de Vøringsfossen. Foto: Stian Lysberg Solum | NTB Scanpix | AFP via Getty Images.

Diseño flotante

Para lograrlo, el equipo de Hølmebakk estudió de cerca el paisaje local, escaneando el terreno con equipos digitales y buscó inspiración en “el folclore noruego y la tradición romántica del país”.

Para hacer el diseño realidad tuvieron que recurrir a métodos constructivos convencionales y otros más imaginativos, entre ellos helicópteros y expertos montañistas.

Las secciones del puente -las pasarelas están realizadas en acero- se trasladaron con grúas y fueron ensambladas sobre el terreno durante nueve intensos días en junio y entre estrictas medidas de seguridad. La construcción, sin embargo, había comenzado varios años antes, en 2015, pero la ubicación de la cascada solo permitía avanzar con los trabajos durante la temporada de verano.

La pasarela regalará nuevos momentos de adrenalina a los visitantes. Foto: Carl-Viggo Holmebakk.

Por supuesto, el diseño también ha generado controversia en redes sociales, desde quienes lo califican de “maravilla de la ingeniería” a quienes lo tachan de “aterradora y fea destrucción de la naturaleza noruega” y se alegran de haber conocido el lugar antes de los “daños terribles” que, a su juicio, la construcción infringe al paisaje.

Ya en funcionamiento, el puente es apto para niños y personas mayores, pero no para sillas de ruedas. Sin embargo, dentro del proyecto global se enmarca también un sendero accesible que se acondicionará en la próxima fase, así como una cafetería panorámica que ofrecerá un respiro de increíbles vistas tras la experiencia de atravesar el puente entre el agua y la niebla.

Al puente se sumarán nuevos senderos y miradores sobre la cascada. Foto: Carl-Viggo Holmebakk.

El puente se suma a otras novedades y estrenos en los últimos meses que, como The Twist, el nuevo Museo Munch, la biblioteca pública de Oslo, el complejo Ramme o la Casa del Clima muestran cómo la arquitectura de vanguardia se convierte, también, en un poderoso imán para los viajeros que buscan un plus.

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