¿Dónde están los volcanes en activo más impresionantes del mundo?

No hay que ir a La Palma. A quien le interese estar relativamente cerca de volcanes en activo puede conocer estas montañas de fuego de Italia, Islandia, Hawái, Etiopía y Guatemala

Erupcion del Etna en febrero. Foto Orietta Scardino - EFE

Erupción del Etna en febrero. Foto Orietta Scardino – EFE

En los primeros días en que estalló el volcán de Cumbre Vieja en La Palma llegó una inesperada legión de cazadores de volcanes activos. No son científicos, tampoco socorristas o miembros de una ONG, son viajeros que hacen turismo cada vez que uno de estos conos expulsa lava, humo y cenizas.

El espectáculo es dantesco, tiene un extraño magnetismo que atrapa a muchas personas, de las que lamentablemente muchas cometen toda clase de imprudencias.

Una consecuencia es que su presencia en situaciones de catástrofe como la de La Palma complica el trabajo de los bomberos, servicios de emergencia y de los mismos vecinos que tratan de rescatar lo poco que pueden.

Islandia es la tierra de los volcanes activos, como el Eyjafjallajockull. Foto Vilhelm Gunnerson
Islandia es la tierra de los volcanes activos, como el Eyjafjallajockull. Foto Vilhelm Gunnerson

En el mundo en estos momentos hay 50 volcanes activos, según un cálculo del Instituto Smithsoniano de Estados Unidos

En el mundo en estos momentos hay 50 volcanes activos, según precisa el Programa de Vulcanismo Global del Instituto Smithsoniano de Estados Unidos.

Varios de ellos han estado en erupción desde hace tanto tiempo que las comunidades se han adaptado a convivir con el peligro y ofrecen excursiones para estar lo más cerca posible de su cráter, siempre con todas las garantías de seguridad.

Veamos algunos de ellos

1. Etna (Italia)

Es el volcán en activo más alto de Europa y posiblemente el que tiene la infraestructura más adecuada para los entusiastas del turismo de volcanes.

El Etna tiene una de las infraestructuras turísticas más desarrolladas para visitar su cumbre

El Etna y su erupcion registrada en Milo, cerca de Catania. Foto Orietta Scardino - EFE
El Etna y su erupcion registrada en Milo, cerca de Catania. Foto Orietta Scardino – EFE

Cuenta con una altura de 3.329 metros y una circunferencia de 150 kilómetros, y desde las cercanas ciudades de Catania, Taormina o Messina se ofrecen excursiones de senderismo o 4×4 por las zonas consideradas seguras por las autoridades.

También está el servicio de un funicular, el Funivia, que llega hasta la cota de los 2.500 metros de altura.

2. Mauna Loa y Kilauea (Hawái)

El Mauna Loa es el volcán en activo más grande del mundo. En realidad, la humanidad apenas le conoce descansos, porque expulsa lava, piroclastos y cenizas desde hace 700.000 años.

Aunque está en calma desde 1984, en su cima se ven fumarolas y la tierra no deja de estar caliente.

En los primeros días en que estalló el volcán de Cumbre Vieja en La Palma llegó una inesperada legión de cazadores de volcanes activos. No son científicos, tampoco socorristas o miembros de una ONG, son viajeros que hacen turismo cada vez que uno de estos conos expulsa lava, humo y cenizas.
El lago de lava en la erupción del Kilauea. Foto Patrick Handout | EFE

Las islas hawaianas, que nacieron por la expulsión de lava de conos oceánicos hace millones de años, cuenta con seis volcanes activos.

El Mauna Loa está en un parque nacional donde también se encuentra otro gigante que estos días ha despertado con toda furia: es el Kilauea,  

Este volcán ha generado una gran nube de gases y un sinfín de movimientos sísmicos.

Miles de turistas, en las zonas seguras, pueden ver cómo el magma del cráter Halemaumau forma un lago de lava de 50 hectáreas.

3. Erta Ale (Etiopía)

Con justicia poética los lugareños describen al Erta Ale como el ‘infierno en la tierra’. Y no solo por la formación estable de lava en su cráter, sino porque su viaje no es apto para cualquiera.

Para llegar a este pico de 613 metros, ubicado en el duro desierto de Danakil, hay que realizar un viaje de cinco horas entre fuertes vientos que crean muros de arena.

En los primeros días en que estalló el volcán de Cumbre Vieja en La Palma llegó una inesperada legión de cazadores de volcanes activos. No son científicos, tampoco socorristas o miembros de una ONG, son viajeros que hacen turismo cada vez que uno de estos conos expulsa lava, humo y cenizas.
El cráter del Erta Ale, en el desierto de Etiopía. Foto Michael Tsegaye – EFE

El volcán Erta Ale de Etiopía tiene un lago de lava en su cráter que justifica el duro viaje por el desierto hasta su cima

El último tramo se realiza a través de un campo de lava solidificada que pone a prueba los amortiguadores de las 4×4.

Por las altas temperaturas diurnas las excursiones se hacen al caer al sol. Pero el espectáculo del lago de lava, que brilla en la oscuridad, es impagable.

4. Fagradalsfjall (Islandia)

En marzo, justo cuando Islandia estaba reabriendo las puertas a los viajeros internacionales, el volcán de Fagradalsfjall volvió a entrar en erupción.

El cono está a solo 55 kilómetros de la capital Reikiavik, y la carretera 42 lo rodea por el oeste y el sur, con lo cual se ha podido contemplar sus erupciones con total seguridad.

En los primeros días en que estalló el volcán de Cumbre Vieja en La Palma llegó una inesperada legión de cazadores de volcanes activos. No son científicos, tampoco socorristas o miembros de una ONG, son viajeros que hacen turismo cada vez que uno de estos conos expulsa lava, humo y cenizas.
El volcan Geldingadalur, junto al Fagradalsfjall, tiñe de rojo al cielo de Islandia. Foto Golli-EFE

Alrededor de 260.000 turistas han podido ver su furia durante este verano, que además se potenció con la reciente explosión del vecino volcán de Geldingadalur.

Islandia, también forjada por los volcanes, se encuentra debajo de una gran bolsa de magma; por lo que las momentáneas pausas de sus volcanes como el Fagradalsfjall no se pueden considerar definitivas.

5. Pacaya (Guatemala)

A 48 kilómetros de la ciudad de Guatemala el volcán Pacaya se ha convertido en uno de los principales reclamos turísticos de este país centroamericano.

Su fácil ascenso y las vistas que despliega el pico que expulsa lava día y noche atrapa a miles de visitantes.

Gracias a su fácil ascenso y las buenas vistas que despliega el volcán Pacaya es uno de los principales reclamos turísticos de Guatemala

En los primeros días en que estalló el volcán de Cumbre Vieja en La Palma llegó una inesperada legión de cazadores de volcanes activos. No son científicos, tampoco socorristas o miembros de una ONG, son viajeros que hacen turismo cada vez que uno de estos conos expulsa lava, humo y cenizas.
Uno de los ríos de lava creados por el volcán Pacaya, de Guatemala. Foto Esteban Biba-EFE

Desde los registros de la colonización española ha tenido al menos 23 grandes erupciones. Tras un siglo de tranquilidad en 1965 estalló violentamente y desde ese entonces no ha cesado su actividad. De hecho es el volcán en activo más importante de Centroamérica.

Las excursiones se hacen a caballo o en una ruta de senderismo que dura una hora, hasta un punto donde la tierra está tan caliente que -dicen los lugareños- se puede cocinar un huevo en instantes.

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