Vitoria: la ciudad donde a cada paso espera un mural

La capital del País Vasco sorprende con el colorido de sus murales y muestras de arte urbano que reivindican a los vecinos, la cultura local y la historia

La pueden nombrar como Vitoria o Gasteiz, pero también se la puede conocer como La ciudad pintada.

La capital política del País Vasco, una de las metrópolis más verdes y sostenibles de España, cuenta con una veintena de grandes murales que decoran las fachadas laterales de edificios, paredes y frentes de bloques de viviendas.

La ruta de los murales

La iniciativa cuenta con un recorrido, el IMVG (Itinerario Muralístico de Vitoria-Gasteiz), que se puede seguir por las calles estrechas y las esquinas en una visita guiada que organiza la asociación Muralismo Público.

Esta entidad nació por una idea de las artistas de Los Ángeles Christina y Verónica Werckmeister y el artista urbano vasco Brenan Duarte.

En 2007 lanzaron el primer taller que, 13 años después y con el aporte de cientos de vecinos, voluntarios y amantes del arte de Vitoria y otras ciudades y pueblos, han creado 19 murales de gran formato en el casco viejo de la ciudad, además de otras cuatro en el cercano barrio de Zaramaga y otros dos en el de Ariznabarra.

Vitoria cuenta con 19 murales de gran formato. Foto Turismo de Vitoria
Vitoria cuenta con 19 murales de gran formato. Foto Turismo de Vitoria

Aprendizaje, debate y creación

Cada mural es el producto final de un intenso proceso de aprendizaje y participación. Durante seis semanas los artistas y voluntarios comparten ideas y analizan bocetos mientras aprenden las técnicas del muralismo.

Cada mural es el producto final de un intenso proceso de aprendizaje y participación

Cuando se ponen manos a la obra, se trabaja un promedio de ocho horas al día, aunque los horarios y el tiempo de trabajo se organiza acorde a la disponibilidad de cada uno.

Mano a mano herreria. Foto Muralismo Público
Mano a mano, en la calle Herrería. Foto Muralismo Público

“Creamos murales a gran escala sobre fachadas, generando una galería de arte a ras de suelo, donde proceso y producto cobran igual valor”, explican los promotores de Muralismo Público.

Referencias locales, reivindicaciones globales

Los murales son de motivos abstractos, paisajes, con referencias culturales, históricas y vecinales de Vitoria en particular y de la provincia de Álava en general.

Estos son algunas de las creaciones que se pueden encontrar en las calles de Vitoria:

La Cosecha Foto Muralismo Público
La Cosecha. Foto Muralismo Público

UZTA-La Cosecha representa un bodegón de naturaleza muerta, donde en un tablero que parece del juego ‘escaleras y toboganes’ se abre una matrioska, de donde salen papeles con frases y leyendas.

Fue realizado el año pasado y se encuentra en el patio del Colegio Hogar San José.

Auzoan Hazi Hezi Bizi Foto Miriam Gutierrez
Auzoan Hazi Hezi Bizi. Foto Miriam Gutiérrez-Muralismo Público

Auzoan Hazi Hezi Bizi, que en euskera significa ‘crecer, educar y vivir en el barrio’, es un mural de 180 metros cuadrados en el cantón de Santa Ana, que homenajea a los profesores y alumnos de la escuela Ramón Bajo.

En la calle Mendoza 1, sobre los 120 metros cuadrados de la fachada lateral de un bloque de viviendas, la obra Usted está aquí es un homenaje a las personas que construyen la comunidad entre inmigrantes y residentes.

Usted está aquí Foto Muralismo Público
Usted está aquí. Foto Muralismo Público

Las figuras de flores, que recuerdan al estampado que decoraban las casas centenarias, cuenta con el añadido de una serie de neumáticos que le dan un relieve al dibujo.

La memoria y el arte en los murales

Una de las obras que impacta por su complejidad y despliegue visual es No hay presente ni futuro sin memoria. En el edificio de Reyes de Navarra 28 se presenta un collage de imágenes como si fueran fotografías, cartas y recortes de periódico que recuerdan cinco las muertes y los cientos de heridos por la policía tras disolver una asamblea obrera el 3 de marzo de 1976.

No hay presente ni futuro sin memoria. Foto Muralismo Público
No hay presente ni futuro sin memoria. Foto Muralismo Público

En el Centro Cívico Aldabe un mural de 200 metros homenajea al agua bajo diferentes expresiones y al arte, desde la danza a los títeres

Frente a la piscina y al teatro del Centro Cívico Aldabe, los voluntarios de esa entidad y de los centros Landazuri y Campillo homenajearon al arte y al agua en una serie de murales de 200 metros cuadrados que se pueden ver desde dentro del edificio o mientras se practica natación.

Somos Agua, somos arte. Foto Muralismo Público
Somos Agua, somos arte. Foto Muralismo Público

El primer tramo de Somos agua / somos arte  presenta al medio acuático como fuente de inspiración, donde entre motivos abstractos se adivinan sirenas, animales en peligro de extinción y donde también hay lugar para los deportes.

Otros tramos, frente al teatro, realizan un homenaje a la cultura de la danza (con un guiño a las bailarinas de Degas) y a los títeres.

La hora de las mujeres

Las mujeres son las protagonistas de La luz de la esperanza. La fachada blanca de un bloque de apartamentos en Zapatería 76 se transformó en 2011 en un colorido mural donde los tonos fríos representan problemas y los cálidos las soluciones.

La luz de la esperanza. Foto Muralismo Público
La luz de la esperanza. Foto Muralismo Público

En el centro, una balanza que representa el equilibrio de la vida es acompañado por dibujos de mujeres de diferentes edades, desde una señora madura en tonos amarillos a una madre joven con su hijo, pasando por mujeres en protestas y niñas jugando.

Las manos que pintan y construyen

En el 2010 la asociación lanzó la iniciativa Eskuz Esku (mano a mano), que se reflejó en dos murales y un mosaico, que reivindican el uso de esa extremidad tanto para el trabajo como para crear arte.

Uno de ellos se encuentra en la calle Herrería 26, donde se representa el trabajo de la tierra pero con una estética que recuerda al arte pop de Roy Lichtenstein.

Mano a mano zapateria. Foto Muralismo Público
Mano a mano zapateria. Foto Muralismo Público

Otro está en Zapatería 79, donde la mano representa la cultura, la fiesta y la música, con  guiños a la historia musical de Vitoria.

Y el mosaico se despliega entre Herrería 86 y Zapatería 79, donde entre fragmentos de color de cerámicas, vidrios y azulejos se representan varias manos, como la de Fátima y otra recogiendo tomates.

Detalle de Eskuz esku. Foto Javier Colmenero
Detalle de Eskuz esku. Foto Javier Colmenero

Por todos lados, se leen inscripciones en castellano, euskera, inglés, chino o árabe. No hay traducción, porque la idea es que los visitantes lo consulten a los vecinos y así se promueve la integración.

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