Veliki Nóvgorod: la ciudad rusa donde nació todo (o casi)

Esta joya desconocida presume de ser la cuna de Rusia y tiene muchos ingredientes para conquistarnos

A unos 190 kilómetros al sureste de San Petersburgo, a orillas del río Vóljov, se encuentra Veliki Nóvgorod, también conocida como Nóvgorod el Grande o, simplemente, Nóvgorod. Una ciudad con bellos rincones donde disfrutar de una fascinante e irresistible historia que empezó en el año 856 y llegó a ser, a la altura de Moscú y Kiev, una de las ciudades más importantes de Europa oriental en la Edad Media.

Fue además el único principado que escapó del dominio mongol tras la invasión de Rusia y ha estado vinculado a todos los acontecimientos importantes de la vida del Estado ruso, incluido el príncipe Riúrik, origen de famosa dinastía de los zares que gobernaron Rusia más de 750 años.

Aún hoy se considera a la ciudad cuna de los valores republicanos y democráticos al ‘veche’, un antiguo parlamento constituido primero por los representantes de las familias aristocráticas y más tarde por todo el pueblo de Nóvgorod.

Catedral de Santa Sofía, en Novgorod. Foto: Getty Images.

Su fascinante historia, sumada a su colección de monumentos, iglesias y monasterios -también fue un importante centro eclesiástico y artístico en el medievo- le valieron el reconocimiento por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en 1992.

Kremlin de Nóvgorod

Al leer Kremlin es muy probable que nos traslademos casi de inmediato a la imponente ciudadela de Moscú, pero Nóvgorod también tiene su propio Kremlin. A escala, claro.Su historia es tan añeja como la ciudad, ya que fue construido durante el reinado del príncipe Yarosláv, lo que lo convierte en el más antiguo y el situado más al norte de Rusia, con la Catedral de Santa Sofía, la iglesia más antigua del país, como máximo atractivo.

Cerca del cielo, en su cúpula dorada, una paloma de metal parece dominar las nubes. Según una leyenda, tan pronto como salga volando de la cruz, toda la ciudad de Nóvgorod caerá en ruinas.

El Milenario o Mileno de Rusia en el Kremlin de Novgorod. Foto: Bo Saldaña.

El Milenario o Milenio de Rusia (1862)también se encuentra en el Kremlin, un monumento de bronce construido para celebrar los 1.000 años como nación. En él se muestran las figuras más importantes del país, desde gobernantes hasta artistas y el propio príncipe Rurik (el supuesto fundador de Rusia). Y si queremos aprender más, nos esperan el Museo Estatal y una caminata a lo largo de las murallas fortificadas.

La Corte de Yarosláv y el Antiguo Mercado

Al cruzar el puente peatonal desde el Kremlin nos sorprenden los llamativos arcos blancos de la corte de Yaroslav, que solía ser la zona central del comercio en Nóvgorod. Se trata de un territorio compacto donde se concentra la mayor parte de edificios dedicados al culto religioso y al uso civil entre los siglos XII y XVIII.

Aún hoy es de las zonas más interesantes, con lugares como la Catedral principesca del siglo XII y pequeñas iglesias construidas por los comerciantes que fueron usados como lugares de oración y bodegas para almacenar mercancías, además de la Torre de la Puerta del mercado y la galería, una construcción de arquitectura civil que en su momento fue parte de unas Galerías Comerciales de Piedra en la época de Pedro el Grande.

Iglesias en la Corte de Yarosláv y el Antiguo Mercado de Veliki Novgorod. Foto: Bo Saldaña.

También imprescindible es la Iglesia de San Jorge Victorioso, construida en 1356 sobre los restos de una iglesia de madera. En su interior hay diversos frescos pertenecientes a la Iglesia de la Transfiguración en el campo Kovaliovo. En la misma zona, a lo largo de la orilla del río, discurre un hermoso paseo, ideal para explorar a última hora de la tarde y admirar un precioso atardecer sobre el Kremlin, mientras las luces de la ciudad se encienden poco a poco.

Museo de Bellas Artes

No muy lejos del Kremlin, nos espera una colección de arte que comenzó a formarse justo después de la revolución de 1917. Muchas pinturas y obras de Rokotov y Kiprensky fueron confiscadas, restauradas y devueltas al museo. Durante la Segunda Guerra Mundial, parte de la colección se perdió o se destruyó.

Tras el fin de la guerra, comenzó a recibir obras del Ministerio de Cultura y el Fondo de Arte, y también adquirió pinturas a coleccionistas privados.

Museo de Bellas Artes de Novgorod. Foto: Bo Saldaña.

Hoy en día, la colección cuenta con más de 6.000 piezas, la mayoría de ellas pinturas, con obras de artistas rusos tan conocidos como Borovikovsky, Vrubel, Kramskoy, Brullov, Serov, Repin, Benua, además de artistas novgorodianos contemporáneos como Zhuravlyov, Nepomnyaschiy y Varentsov.

El teatro Fyodor Dostoevsky

El teatro de Nóvgorod tiene su origen en 1853 cuando funcionaba en una antigua casa comercial, gracias a Nikolai Ivanovich Ivanov, un conocido empresario del siglo XIX. El teatro se trasladó en 1997, a un nuevo edificio de corte futurista para su época, diseñado por el arquitecto Somov, que hace más de 30 años es el hogar del Teatro de Arte Dramático.

Desde 1997, lleva el nombre de Fyodor Dostoevsky, para honrar el vínculo de la ciudad con el gran escritor ruso y su legado literario que atrae un constante interés de actores y asistentes.

Edificio del teatro de arte dramático Fyodor Dostoevsky en Novgorod. Foto: Bo Saldaña.

Escena foodie de Nóvgorod

Una parada importante, es el restaurante Rúskaya dushá dentro del complejo Fragata Flagman, a orillas del río Vóljov. Sirve platos de la cocina rusa con entradas como la verdadera ensaladilla, además de europea y oriental. Además de la comida ofrece una increíble panorámica sobre el puente peatonal, la Catedral de Santa Sofía y otros lugares del Kremlin.

Algo más informal -y también muy céntrico- es el Kafe Telegraf Bar, con deliciosos cafés y desayunos, comidas y cócteles donde probar el medovik (tarta de miel) y otras delicias. El ambiente de su interior es especial, porque fue la antigua sala de teléfonos públicos.

Un delicioso medovik, tarta de miel rusa. Foto: Bo Saldaña.

Hurma Restaurante & Lounge Bar, en las inmediaciones del teatro Dostoevsky, con una innovadora y cócteles en un ambiente chill out, e Ishxona, con delicias tradicionales de la gastronomía de Uzbekistán como el sabroso plov y el khachapuri, el pan relleno de queso más famoso de Georgia, son otros buenos lugares para tomar el pulso a la cocina en Nóvgorod.

a.
Ahora en portada