Un camino para cruzar Italia de costa a costa

El Cammino Kalabria es un sendero de 55 km que une la costa del Jónico con el Tirreno, un recorrido por valles, pueblos y restos arqueológicos

Todo el mundo reconoce la figura de bota de la península italiana. La región de Calabria, en el extremo donde se colocarían los dedos, tiene un tramo que se reduce de repente.

Este cuello geográfico es atravesado por un nuevo recorrido, el Cammino Kalabria Costa a Costa, un trazado de 55 kilómetros que une las márgenes del mar Jónico con el Tirreno, un paseo para el que hay que tener buena forma física pero con paisajes y pueblos que merecen la pena el esfuerzo.

Bosques, playas y sembradíos

A lo largo de este trayecto se ven las bahías de ambas costas, así como extensiones de olivos con cientos de años en sus raíces, hileras simétricas de viñas, campos de trigos, bosques antiguos de castaños y hayas, rocas de granito de formas caprichosas moldeadas por el tiempo y espejos de agua como el lago Angitola.

Barcas de pescadores en el Jónico Foto Cammino Kalabria
Barcas de pescadores en el Jónico. Foto Kalabria Trekking

También se atraviesan pueblos que mantiene el encanto de esta región del sur italiano libre de la atención de los turistas, fuertes construidos por la Corona de Aragón, iglesias en ruinas y otras de centurias pero vivas gracias al fervor religioso de las comunidades.

La primera etapa

El trayecto se divide en tres etapas. La primera se inicia en Soverato y culmina en el pueblo de Petrizzi.

Son 12,7 kilómetros que se inician en el hermoso paseo marítimo de este pueblo calabrés acostado sobre el Jónico, revestido de palmeras y adelfas.

Lago Acero Foto Cammino Kalabria
Lago Acero. Foto Kalabria Trekking

En el camino se atraviesan pueblos que mantiene su encanto en esta región del sur italiano, libres de la atención de los turistas

Tras pasar por el pueblo de Calaghena, tras una subida de dificultad moderada se llega al Monte La Rosa, que permite capturar hermosas vistas del Golfo de Squillace.

Allí vale la pena conocer la ermita de San Antonio de Padua, patrón del pueblo de Pretizzi, el punto de llegada.

Vista de San Vito sull'Ionio Foto Claudio Cosentino - Cammino Kalabria
Vista de San Vito sull’Ionio Foto Claudio Cosentino – Kalabria Trekking

La foto de rigor en este pintoresco pueblo de casas marrones, al filo de una lengua rocosa, es en la menzalora, una antigua unidad para medir granos de piedra, ubicada en el centro la plaza Regina Elena.

El tramo más duro

La segunda etapa cubre los 23,5 kilómetros desde Pretizzi hasta Monterosso Calabro, el tramo más difícil del Cammino Kalabria.

Desde que se toma el antiguo puente de piedra en las afueras de esta comuna el trayecto va en pendiente descendente entre muros de piedra seca y campos de trigo.

La primera parada es en San Vito sull’Ionio, hogar de la iglesia de San Vito Martire y de una antigua hilandería.

Luego se llega al relajante paisaje del Lago Acero, con una zona de descanso rodeada de bosques de hayas que transitan del verde al marrón.

Esta zona boscosa luego sube abruptamente hasta la cima del Monte Coppari, que a 972 metros sobre el nivel del mar, es el punto más alto del camino. No es de extrañar que en esta época del año se encuentren formaciones de nieve.

Por suerte para las piernas, y tras las fotos obligatorias de los paisajes desde las alturas, se inicia el descenso hasta la fuente de Pozzetti, y desde allí, al pueblo de Monterosso Calabro.

El pueblo de Monterosso Calabro Foto Cammino Kalabria
El pueblo de Monterosso Calabro. Foto Kalabria Trekking

Huellas de la historia rural

Esta localidad presenta hermosas vistas del cercano lago Angitola y el mar Tirreno, que asoma su espejo plateado.

En sus callejuelas de trazado serpenteante se encuentran antiguos palacios nobles, y allí se puede visitar el pequeño Museo de la Civilización Campesina y Artesana, que permite conocer la vida de los agricultores, sus herramientas y sus historias de supervivencia y despoblamiento.

Las aguas del lago Angitola Foto Cammino Kalabria
Las aguas del lago Angitola. Foto Kalabria Trekking

El último tramo

La tercera etapa son 19,1 kilómetros de descenso hasta el pueblo costero de Pizzo, sobre el Tirreno.

Los primeros tramos transcurren por sectores boscosos interrumpidos por olivares, hasta que el paisaje cambia con el trayecto que bordea el lago de Angitola.

Esta formación lacustre artificial es el hogar de numerosas aves, entre ellas la garza real.

En Pizzo, sobre la costa del Tirreno, se recomienda pasear por su casco histórico y conocer el antiguo Castillo Aragonés

Pero habrá que transitar por algunos sectores empinados, como el que conduce a las ruinas de la ciudad normanda de Rocca Angitola, que fue abandonada tras un terremoto. Pero subir hasta estos muros rocosos es la mejor forma de ver la panorámica de la zona de Serre.

Estatua El Coleccionista de Vientos. Foto Cammino Kalabria
Estatua El Coleccionista de Vientos, en Pizzo. Foto Kalabria Trekking

En el descenso a Pizzo, si el clima acompaña, se pueden ver el Golfo de Santa Eufemia, la isla de Stromboli y las montañas de Orsomarso, hasta la Costa de los Dioses.

En ese pueblo hay que visitar el Castillo Aragonés, la Catedral de San Giorgio Martire, pasear por la Plaza de la República donde se sirven fabulosos helados artesanales, y tras seguir por el paseo Cristoforo Colombo y ver la escultura El coleccionista de vientos, de Edoardo Tressoldi, se llega al punto final del Cammino Kalabria, sobre la playa, tras 55 km de travesía por los valles calabreses.

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