Una Asturias diferente se descubre en bicicleta

Quien tenga la oportunidad de pasear por Asturias debería recorrer sus valles y pueblos en estas sencillas rutas para bicicletas

Asturias bicicleta. Foto José Carretero-Flickr

Asturias bicicleta. Foto José Carretero-Flickr

Si está la oportunidad de volver a Asturias se recomienda aprovechar a fondo la belleza de su naturaleza. Y la mejor forma de hacerlo es en algunos de sus numerosos circuitos para recorrer en bicicleta.

Si bien Asturias es tierra de valles y montañas, hay varios trazados sencillos que son ideales para recorrer en familia.

Eso sí: antes de poner un pie en el pedal hay que tener en cuenta varias recomendaciones al planificar la ruta, como la longitud, el desnivel y el tipo de trazado: “es mejor que sean pistas forestales o sendas anchas a senderos con grandes exigencias técnicas”, recuerdan en Tuvalum.

Estas son algunas de las rutas para descubrir esta Semana Santa sugeridas por esta plataforma de compra y venta de bicicletas.

Vía Verde del Oso

Su nombre no es casual: este es uno de los pocos sitios donde el oso pardo sobrevive en libertad.

Se trata de un trayecto de 67 km por el valle del rio Trubia, que transcurre entre bosques, ríos, puentes y desfiladeros.

En esta vía verde es posible conocer a dos ejemplares hembra de oso pardo, que viven en un recinto cercado

El trazado pertenece a la antigua vía férrea que se utilizaba para transportar el carbón desde Teverga y Quirós hasta Trubia, lo que asegura que no hay grandes desniveles ni pronunciadas pendientes.

Si está la oportunidad de volver a Asturias se recomienda aprovechar a fondo la belleza de su naturaleza. Y la mejor forma de hacerlo es en algunos de sus numerosos circuitos para recorrer en bicicleta.
Paisaje de la Senda del Oso. Foto Wikipedia

El punto de partida es el pueblo de Tuñón, y el camino sigue el curso fluvial, hasta que a los cinco kilómetros se pueden conocer a las osas Paca y Molina (o Molinera), que se encuentran en un recinto cercado.

Al transitar otros cuatro kilómetros, el camino se bifurca como una gigantesca ‘Y’.

El trazado de la izquierda lleva al embalse de Valdemurio, un camino con mayor pendiente donde se pueden reponer energías en un área recreativa con servicio de bar.

La otra opción, rumbo a Entrago, es un ascenso continuo pero que por suerte es un desnivel suave.

Si está la oportunidad de volver a Asturias se recomienda aprovechar a fondo la belleza de su naturaleza. Y la mejor forma de hacerlo es en algunos de sus numerosos circuitos para recorrer en bicicleta.
Vía Verde del Oso en otoño. Foto Turismo de Asturias

Por el camino se atraviesan varios túneles como el de Valdemurio, y se pasa al lado de paredes de roca que se usan como campo de entrenamiento de varias escuelas de escalada.

Ruta del Alba

El Parque Natural de Redes es uno de los cinco parques naturales de Asturias. Posiblemente sea el menos conocido de todos, lo que garantiza que haya una menor presencia de visitantes por la zona.

Esta ruta comienza en el pueblo de Soto de Agues, en el concejo de Sobrescobio. Es un trayecto de unos 14 kilómetros lineales: siete km río arriba de ida y otros tantos al descender por el margen del Alba, un afluente del río Nalón, el más largo del principado.

Si está la oportunidad de volver a Asturias se recomienda aprovechar a fondo la belleza de su naturaleza. Y la mejor forma de hacerlo es en algunos de sus numerosos circuitos para recorrer en bicicleta.
Ruta del Alba a la altura de Soto de Agues. Foto Habladorcito-Flickr

El recorrido transcurre por una pista hormigonada, a excepción del último kilómetro que pasa a ser un sendero.

Al transitar por la Ruta del Alba es posible ver ver cabras monteses por las rocosas laderas del río Nalón

El paisaje es de bosques con desfiladeros, donde se descubre varios saltos de agua y mucha fauna. Por ejemplo, es muy habitual ver cabras monteses por las rocosas laderas del otro margen del río.

Al llegar al Merendero Molino de Alba, los visitantes pueden demostrar sus habilidades con la pesca deportiva al capturar truchas que luego serán cocinadas a las brasas.

Si está la oportunidad de volver a Asturias se recomienda aprovechar a fondo la belleza de su naturaleza. Y la mejor forma de hacerlo es en algunos de sus numerosos circuitos para recorrer en bicicleta.
Ruta del Alba. Foto Angel Alonso-Flickr

Vía Verde de Fuso

Esta es una ruta de 14 kilómetros, entre ida y vuelta, que transcurre en el concejo de Oviedo.

Su inicio es el Parque de Invierno de Oviedo, donde surge una senda completamente asfaltada que transcurre por las antiguas vías del tren dirección a Las Caldas.

Si está la oportunidad de volver a Asturias se recomienda aprovechar a fondo la belleza de su naturaleza. Y la mejor forma de hacerlo es en algunos de sus numerosos circuitos para recorrer en bicicleta.
Estación de La Manjoya, en la Vía Verde de Fuso. Foto Aureliano-Flickr

Por el camino se pasa por las antiguas estaciones de La Manjoya y Fuso de la Reina.

El paisaje es un desfile de bosques de hayas y castaños, túneles excavados en la roca, puentes como el colgante sobre el río Nalón, además de sitios como el balneario Las Caldas y el castillo de Priorio.

Si hay ánimo de seguir pedaleando se puede hacer una visita guiada a la cueva de la Lluera, también en Priorio.

Si está la oportunidad de volver a Asturias se recomienda aprovechar a fondo la belleza de su naturaleza. Y la mejor forma de hacerlo es en algunos de sus numerosos circuitos para recorrer en bicicleta.
Castillo de San Juan de Priorio. Foto Antonio Marín Segovia-Flickr

En este trayecto se puede degustar la excelente gastronomía asturiana en El recreo de Las Caldas o, con un toque más exclusivo, en el restaurante del Club de Golf de esa localidad.

Ruta de los Palacios

Esta ruta de 32 kilómetros transcurre por carreteras secundarias y sirve para cualquier tipo de bicicletas, una opción recomendada para transitar en familia.

En el trayecto se descubren diversos testimonios de la arquitectura palaciega de la zona de Siero, aunque los edificios se tienen que contemplar desde la distancia porque son propiedades privadas.

Si está la oportunidad de volver a Asturias se recomienda aprovechar a fondo la belleza de su naturaleza. Y la mejor forma de hacerlo es en algunos de sus numerosos circuitos para recorrer en bicicleta.
Puente de Romanón. Foto Juan L Suárez-Flickr

A lo largo de la Ruta de los Palacios se descubren grandes residencias privadas, así como encantadores pueblos e iglesias románicas

El punto de partida es Nava, una de las mecas de la sidra asturiana, y el trayecto sigue hacia El Remedio, donde se desvía una carretera local hacia Lieres y Feleches, pueblos recomendados para reponer energías con un refrigerio.

En Aramil de los Caballeros se puede visitar la iglesia románica de San Esteban de Aramil, donde hay que descubrir las fascinantes esculturas de las cornisas.

Iglesia de San Esteban de Aramil. Foto Wikipedia
Iglesia de San Esteban de Aramil. Foto Wikipedia

En Vigil se descubre una torre de fines del siglo XVI y principios del XVII, propiedad de la familia Vigil Quiñones.

En el viaje a Tiroco de Arriba se ve el palacio del Marqués de la Vega, donde hay un área recreativa para descansar.

Tras pasar por los pueblos de Gijún y Carbajal se llega a Fonciellu, donde se encuentra una casa-molino; construcción que se hermana con el molino de Meres, en buen estado de conservación.

Si está la oportunidad de volver a Asturias se recomienda aprovechar a fondo la belleza de su naturaleza. Y la mejor forma de hacerlo es en algunos de sus numerosos circuitos para recorrer en bicicleta.
Palacio de Meres. Foto Alejandro-Flickr

Otro inmueble que sorprende desde el camino es el Palacio de Meres, al que se llega tras transitar por un bosque de robles. Este edificio y su capilla ha sido escenarios de varias películas de José Luis Garci.

La excursión sobre dos ruedas sigue por el pueblo de Granda y concluye en Colloto, no muy lejos de Oviedo.

Foto de portada: José Antonio Carretero-Flickr

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