Rías Baixas: donde se atrapan los mejores atardeceres de España

En acantilados, playas y faros de Pontevedra se encuentran los miradores más bonitos de Galicia para contemplar la caída del sol

Uno o dos segundos antes de que el sol termine de esconderse en el horizonte surge un rayo verde.

Es un fenómeno óptico muy raro de ver, visión efímera que ha originado películas y mitos, fogoneados por la novela El rayo verde, escrita en 1882 por Julio Verne.

Hay muchos rincones de España donde uno puede sentarse a contemplar la puesta de sol y esperar, con más suerte que certeza, que aparezca ese rayo. Pero sin dudas entre los lugares más recomendados se encuentran los paisajes de las Rías Baixas en Galicia.

Caracola en Cangas, península de O Morrazo. Foto: Turismo Rías Baixas
Caracola en Cangas, península de O Morrazo. Foto: Turismo Rías Baixas

Desde la ría de Pontevedra

En este viaje por la provincia de Pontevedra, según las recomendaciones de Turismo de Rías Baixas, uno de los primeros puntos están en las playas de Marín, como la de Portocelo.

Esta cala rocosa y de arenas blancas se puede ver la ría de Pontevedra, y desde aquí, siguiendo el litoral costero se arriba a la playa de A Coviña, donde hay que esperar a que el astro rey se esconda detrás de la isla mínima de O Santo do Mar.

Si hay suerte y la marea está baja se puede caminar hasta esta formación insular, pero no se recomienda hacerlo a última hora para que no sorprenda la noche.

Isla do Santo Marín. Foto: Turismo Rías Baixas
Isla do Santo Marín. Foto: Turismo Rías Baixas

La península de O Morrazo

Es difícil decidirse por algún punto para ver el atardecer en la península de O Morrazo. Pero un sitio que tiene galones para prevalecer puede ser la costa de Tuia, donde los últimos rayos del sol juegan con la silueta de la isla de Ons, en la boca de la ría de Pontevedra.

Uno de los puntos panorámicos recomendados es el monte de O Facho, donde se encuentran los restos rocosos de una construcción del siglo XVII

Pero tampoco hay que dejar de lado el sector costero de Lagos, donde las vistas panorámicas abarcan a esta entrada del mar.

Atardecer en las islas Cíes. Foto: Turismo Rias Baixas
Atardecer en las islas Cíes. Foto: Turismo Rías Baixas

En los miradores

Si ya hemos tenido buenas experiencias desde las costas y los acantilados, es hora de buscar los miradores de Pontevedra.

En Cangas, en el último punto del monte de O Facho, se encuentran los restos de una construcción del siglo XVII, restos de piedra de figura circular que podría haber sido un puesto de vigilancia.

El lugar, que tiene fantástica perspectivas de las islas Cíes y Ons y amplias vistas sobre las bocanas de las rías de Pontevedra y Vigo, tenía una importancia estratégica.

Playa de Foxos. Foto: Turismo Rías Baixas
Playa de Foxos. Foto: Turismo Rías Baixas

Y eso también lo supieron los romanos, que además de montar puntos de control del litoral, no dejaron de admirar las vistas de la Caracola de Cabo Home que se abren al Atlántico.

La península de O Grove

Cada una de esas formaciones de tierra que parecen dedos, esas penínsulas que dan forma a las rías, tiene sus sorpresas.

De la de O Morrazo el camino sigue a otra formación rocosa, la de O Grove. El punto más alto es el mirador de Siradella, que permite ver la unión de la ría de Arousa con el Atlántico. No le va en saga en cuanto a espectacularidad el mirador de A Peneda, en Soutomaior.

En cada rincón se encuentra un banco con hermosas vistas panorámicas, que compite por tener el titulo del ‘mejor del mundo’

En el municipio de Redondela, en la ría de Vigo, un banco colocado hacia el paisaje se promociona como ‘el más bonito del mundo’.

Playa de Portocelo, en Marín. Foto: Turismo Rías Baixas
Playa de Portocelo, en Marín. Foto: Turismo Rías Baixas

Los bancos para contemplar el atardecer

Es difícil asegurarlo, pero no se puede negar que tiene valores para merecerlo, con el conjunto visual de la ría con el puente de Rande y la isla de San Simón.

De hecho otro banco, el de la playa de Cesantes, también puede reclamar ese título.

Y siguen los asientos de madera donde uno puede descansar las piernas si se ascendió a pie. Otro famoso es del pueblo de Sanxenxo, en un islote entre las playas de Lapa y Área Gorda.

Hay que quedarse un buen rato escuchando las olas, como una ermita como único testigo, mientras desaparecen los últimos coletazos de luz.

Pero hay gente que votaría por el banco de punta Faxilda, desde donde se contemplan las islas Cíes, la de Ons y la Punta de San Vicente, en un entorno que en primavera es tapizado de flores rosas y violetas.

La ría de Vigo. Foto: Turismo Rías Baixas
La ría de Vigo. Foto: Turismo Rías Baixas

Tampoco hay que descartar el interior de Pontevedra. Por ejemplo en Crecente, cerca del mirador de O Cruceiriño, hay otro banco que permite sentarse para fotografiar y disfrutar del atardecer del valle que protege al río Mino y sus meandros, tras pasar por la parroquia de Filgueira.

Junto a los faros

Pero si se trata de buscar las mejores composiciones del ocaso, los faros son una gran ayuda.

Faro de Punta Cabalo. Foto: Turismo Rías Baixas
Faro de Punta Cabalo. Foto: Turismo Rías Baixas

Uno de ellos es el de la Isla de Arousa, donde está el faro de Punta Cabalo en una lengua rocosa, donde funciona un restaurante que permite disfrutar del paisaje sin temor al viento atlántico.

Otro recomendado es el faro de Punta Robaleira, en el municipio de Cangas (península de O Morrazo), que otorga un bonito diálogo visual con las islas Cíes.

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