Palazzi dei Rolli: los fantásticos palacios que Génova convirtió en exclusivos hoteles

Un total de 42 palacios genoveses de los siglos XVI y XVII fueron declarados en bloque Patrimonio Mundial de la Unesco en 2006: esta es la curiosa historia de los Palazzi dei Rolli

Nacía así el sistema de los Palazzi dei Rolli o palacios del rollo -nombre que responde al documento en el que se inscribían estas propiedades-, que establecía también diferentes rangos de los edificios de modo que, en función del rango del visitante, se escogía uno u otro para albergarlo.

Palazzo Reale Via Balbi cortile interno. Foto: ©Stefano Bucciero | Palazzi dei Rolli.

Como una ciudad del sur en el norte de Italia, tan diferente de urbes como Milán o Turín, Génova es portuaria y canalla, desordenada y decadente (y absolutamente deliciosa). Atrapada entre la montaña y el mar, es también una serpiente de 33 km de largo donde la falta de espacio ha sido una constante a lo largo de la historia.

No hay más que ver el trazado del casco histórico, repleto de callejones (caruggi) y edificios a los que iban adosando plantas a medida que se necesitaban, dando lugar a una fascinante mezcla de épocas y estilos.

También tiene que ver, según me contó la guía de mi última visita, que realicé aprovechando el primer crucero internacional que volvía a navegar desde un puerto español, en lo “tacaños que somos los genoveses”, acostumbrados a aprovechar los materiales existentes, a menudo reciclados, de edificios anteriores.

Nacía así el sistema de los Palazzi dei Rolli o palacios del rollo -nombre que responde al documento en el que se inscribían estas propiedades-, que establecía también diferentes rangos de los edificios de modo que, en función del rango del visitante, se escogía uno u otro para albergarlo.
La falta de espacio siempre fue un problema para Génova. Foto: Nick Fewings | Unsplash.

Sin embargo, en los años encuadrados entre el Renacimiento y el Barroco que coincidieron con un momento de máximo esplendor económico de la ciudad, Génova diseñó una nueva avenida, Strada Nuova –hoy vía Garibaldi– donde las familias más poderosas compitieron por levantar los palacios más magníficos.

Fachadas de estuco, mármol o pinturas al fresco, grandiosos atrios, espléndidos jardines con fuentes, grandes salones con los más suntuosos adornos y decoraciones, imponentes escalinatas e inabarcables piezas de arte son las señas de identidad de estas residencias construidas por orden de acaudalados comerciantes, banqueros y armadores, más de 150 en el momento de máximo esplendor.

Palazzi dei Rolli

El conjunto era tan espectacular que un artista de la época, Pedro Pablo Rubens, realizó una colección de dibujos de estos palacios, que propuso como modelo a seguir para la nobleza europea.

Nacía así el sistema de los Palazzi dei Rolli o palacios del rollo -nombre que responde al documento en el que se inscribían estas propiedades-, que establecía también diferentes rangos de los edificios de modo que, en función del rango del visitante, se escogía uno u otro para albergarlo.
Palazzo Nicolosio Lomellino. Foto: ©Stefano Bucciero | Palazzi dei Rolli.

El poderío de la república marítima de Génova en aquella época dio lugar también a un problema. Eran muchas las personalidades que viajaban hasta la ciudad para hacer negocios mientras que la disponibilidad de alojamientos dignos era totalmente insuficiente.

Por ello, en 1576 el Senado estableció por decreto un listado oficial de los edificios de prestigio –principalmente estos grandes palacios privados- cuyos propietarios estaban obligados a acoger a los más ilustres visitantes.

El conjunto de palacios genoveses construidos en los siglos XVI y XVII era tan espectacular Rubens los dibujó y propuso como modelo a seguir para las residencias de la nobleza europea.

Nacía así el sistema de los Palazzi dei Rolli o palacios del rollo -nombre que responde al documento en el que se inscribían estas propiedades-, que establecía también diferentes rangos de los edificios de modo que, en función del rango del visitante, se escogía uno u otro para albergarlo.

Nacía así el sistema de los Palazzi dei Rolli o palacios del rollo -nombre que responde al documento en el que se inscribían estas propiedades-, que establecía también diferentes rangos de los edificios de modo que, en función del rango del visitante, se escogía uno u otro para albergarlo.
Palazzo Spinola Pantalo. Foto: ©Stefano Bucciero | Palazzi dei Rolli.

De este modo, cuando mayor era el grado de nobleza del invitado, más lujoso debía ser el palacio y más rica la familia que tenía el honor –y la obligación- de acogerlo.

Este listado de alojamientos públicos o Rolli, así como sus actualizaciones a lo largo de los años, se conserva en preciosos volúmenes en los Archivos del Estado de Génova.

42 palacios protegidos

Con el paso de los años, algunos de estos palacios se deterioraron aunque hoy siguen estando en pie alrededor de 100, una buena cantidad en la mencionada Vía Garibaldi, pero también en otras calles y plazas como Via Lomellini, Piazza Fossatello, Via San Luca y Piazza Banchi.

Solo unos pocos palazzi quedan en manos de particulares; la mayoría pertenecen a empresas e instituciones y son sede de bancos, oficinas, universidades y museos

Solo unos pocos quedan en manos de particulares; la mayoría pertenecen a empresas e instituciones, se han convertido en sedes de bancos u oficinas o bien alojan dependencias de la universidad.

Nacía así el sistema de los Palazzi dei Rolli o palacios del rollo -nombre que responde al documento en el que se inscribían estas propiedades-, que establecía también diferentes rangos de los edificios de modo que, en función del rango del visitante, se escogía uno u otro para albergarlo.
Palazzo Doria Spinola. Foto: ©Stefano Bucciero | Palazzi dei Rolli.

Otros de los palacios se han convertido en museos y están abiertos a los visitantes, como el Palazzo Rossi, el Palazzo Doria Tursi, el Palazzo Reale o la Galería Nacional del Palazzo Spinola di Pellicceria.

A raíz de la designación de Génova como Ciudad Europea de la Cultura en 2004, se acometieron importantes obras de rehabilitación y mejora de muchos de estos palacios con el resultado de que, en 2006, los Palazzi dei Rolli fueron designados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Hoy puede seguirse una ruta a través de estos edificios, un total de 42 (los mejor conservados), identificados con una plaquita roja. Solo en la Vía Garibaldi se suceden, uno tras otros, hasta 14 de estos magníficos palacios.

Nacía así el sistema de los Palazzi dei Rolli o palacios del rollo -nombre que responde al documento en el que se inscribían estas propiedades-, que establecía también diferentes rangos de los edificios de modo que, en función del rango del visitante, se escogía uno u otro para albergarlo.
Palazzo Rosso. Foto: ©Stefano Bucciero | Palazzi dei Rolli.

Conscientes de su atractivo, especialmente aquellos que nunca abren sus puertas al público, cada año se celebran los Rolly Days, varios días, habitualmente a principios de mayo y octubre, en los que estos palacios abren sus puertas y muestran sus tesoros al público. Desde la edición de 2019, incluso, un afortunado puede dormir en uno de estos edificios.

Palazzi dei Rolli siempre abiertos

Entre los palacios que siempre se pueden visitar encontramos el Palazzo Pallavicino Tobia, sede de la Cámara de Comercio (Vía Garibaldi, 4), el Palazzo Lomellini Nicolosio (Via Garibaldi, 7), el Palazzo Grimaldi Nicolò o Tursi, sede de la municipalidad de Génova (Vía Garibaldi, 9), el Palazzo Grimaldi Luca o Palazzo Bianco (Via Garibaldi, 11) y el Brignole Sale Rodolfo y Francesc, también llamado Palazzo Rosso por la tonalidad de la piedra con la que fue construido, en Vía Garibaldi 18.

Nacía así el sistema de los Palazzi dei Rolli o palacios del rollo -nombre que responde al documento en el que se inscribían estas propiedades-, que establecía también diferentes rangos de los edificios de modo que, en función del rango del visitante, se escogía uno u otro para albergarlo.
Palazzo Centurione Giò Battista. Foto: ©Stefano Bucciero | Palazzi dei Rolli.

Fuera de esta calle de las maravillas, se pueden visitar también el Palazzo Grimaldi Gerolamo o Palazzo della Meridiana (Salita S. Francesco, 4), el Palazzo Balbi Stefano, sede del Museo del Palacio Real (Via Balbi, 10) y el Palazzo Grimaldi Francesco (Galería Nacional del Palazzo Spinola) en la Piazza Pellicceria, 1.

a.
Ahora en portada