Palafrugell: cultura y tradiciones en el corazón de la Costa Brava

Al norte de Cataluña la villa de Palafrugell, además de sus hermosas playas y acantilados, tiene una abundante oferta cultural donde conviven el arte contemporáneo, la música y la literatura

Palafrugell durante décadas fue un apreciado destino de sol y playa en el Baix Empordà, en la Costa Brava del norte de Cataluña.

Pero en los últimos años ha descollado como faro cultural, con eventos como la Bienal de Fotografía y los festivales musicales de Cap Roig y de Jazz Costa Brava.

Además han surgido grandes equipamientos culturales como el Museo de Escultura Contemporáneo y el Museo del Corcho, además de fundaciones artísticas y centros de interpretación.

Palafrugell durante décadas fue un apreciado destino de sol y playa en el Baix Empordà, en la Costa Brava del norte de Cataluña.
Infografía Jordi Català

Por ello hay muchos motivos para visitar Palafrugell al margen de su oferta de playa.

La trinidad costera

Palafrugell durante décadas fue un apreciado destino de sol y playa en el Baix Empordà, en la Costa Brava del norte de Cataluña.

El centro urbano de Palafrugell está a tres kilómetros del mar, en el valle del Aubi, rodeado de un verde espeso que cabalga hasta los abruptos acantilados junto al mar, entre las montañas de las Gavarres y las de Begur.

Palafrugell se integra por los núcleos de Calella, Llafranc y Tamariu en la costa, más la localidad de Llofriu en el interior

La ciudad es un centro comercial y cultural que se completa con tres núcleos costeros formados por antiguos centros de historia y pesca, un mito para el turismo playero: Calella de Palafrugell, Llafranc y Tamariu; más Llofriu en el interior.

Palafrugell durante décadas fue un apreciado destino de sol y playa en el Baix Empordà, en la Costa Brava del norte de Cataluña.

Esta diversificación del municipio se explica cuando en los siglos V y VI la población costera de origen ibérico-romano se refugió en el interior para protegerse de los frecuentes ataques piratas y funda la Palafrugell medieval.

El Museo del Corcho

La economía agraria y pesquera tradicional se transformó radicalmente en el siglo XIX cuando Palafrugell se convirtió en una ciudad industrial con 31 fábricas de corcho que la situaron como una de las mayores capitales del mundo de la exportación de tapones y otras manufacturas.

Palafrugell durante décadas fue un apreciado destino de sol y playa en el Baix Empordà, en la Costa Brava del norte de Cataluña.
Infografía Jordi Català

Su museo, diseñado con un gran despliegue didáctico, es el más grande del mundo en su género, y está ubicado en la antigua fábrica modernista de Can Mario, centro de actividades culturales de todo tipo

Palafrugell durante décadas fue un apreciado destino de sol y playa en el Baix Empordà, en la Costa Brava del norte de Cataluña.
Museo del corcho. Can Mario
Foto: Pitu García Batlle. Archivo Imágenes Museo Corcho Palafrugell

El legado de Josep Pla

Palafrugell es tierra de artistas como Silvia Pérez Cruz, también de acogida de artistas, como el pintor Modest Cuixart que vivió gran parte de su vida y donde se puede visitar la fundación que acoge su antiguo taller con muchas de sus obras.

Pero Palafrugell presume de un nombre universal de las letras como es Josep Pla, cuyo legado se puede descubrir en su casa natal del escritor, donde es posible visitar la biblioteca y el fondo documental del periodista y prosista.

Palafrugell durante décadas fue un apreciado destino de sol y playa en el Baix Empordà, en la Costa Brava del norte de Cataluña.
Museo del corcho. Can Mario
Foto: Pitu García Batlle. Archivo Imágenes Museo Corcho Palafrugell

Una gastronomía exquisita ligada al escritor la ofrece el restaurante Pa i Raïm, en la casa solariega de Pla de 1898, de la mano de sus descendientes. Camino de Llofriu se puede visitar la masía en donde Josep Pla vivió sus últimos días.

Palafrugell presume de un nombre universal de las letras como es Josep Pla, cuyo legado se puede descubrir en su casa natal del escritor

El depósito de agua modernista de Can Mario

Este depósito es una pequeña Torre Eiffel de 35 metros con una terraza que ofrece vistas panorámicas tras subir 182 escalones.

Desde 1905 suministraba presión al agua de la fábrica de corcho. Única en su estilo,  fue declarada Bien de Interés Nacional por su singularidad, estructura y belleza artística poco comunes para este tipo de construcciones.

En la base de la torre existe un sofisticado Centro de Interpretación del Agua, donde el lugar cobra más vida los domingos gracias a las paradas del mercado de Pi i Margall, donde se consiguen excelentes pescados y en que la tradición marca comprar panes recién horneados y coca en Can Baldiri.

Palafrugell durante décadas fue un apreciado destino de sol y playa en el Baix Empordà, en la Costa Brava del norte de Cataluña.
Centro de Interpretación del Agua, Torre Modernista
Foto: Pitu García Batlle. Archivo Imágenes Museo Corcho Palafrugell

Tras un vermut en La Fraternal, en el interior de un palacete de la Plaza Nueva, es aconsejable un reposo gastronómico en uno de las más elegantes restaurantes de esta zona de la Costa Brava: La Xicra.

Fundación de Arte Contemporáneo Vila Casas

Se dice que Palafrugell posee la mayor densidad de escultura contemporánea por habitante del mundo.

Y se puede comprobar visitando este museo situado en la antigua fábrica de corcho de Can Mario, que forma parte del tejido artístico de la Fundació Vilacasas.

El Museo de Escultura Contemporánea de la Fundación Vila Casas desde el 2004 acoge más de 220 esculturas de artistas nacidos o residentes en Cataluña. Además la fundación presenta una exposición permanente al aire libre con 33 esculturas de artistas del Empordà.

San Sebastià de la Guarda

No hay que perderse una de las mejores panorámicas de la Costa Brava, el espectacular Faro en el cabo de San Sebastià, a 169 metros sobre el mar, enclave panorámico cuya luz alcanza 60 km (el más potente del litoral catalán).

En el conjunto de Sant Sebastià existen silos en un importante yacimiento ibérico. En lo alto del cabo se erige la más antigua de las torres de vigía del siglo XV y un santuario. En el mirador de la antigua hostería del siglo XVIII, hoy hotel El Faro, al contemplar el horizonte se entiende a Josep Pla cuando desde aquí evocaba la eternidad.

Jardín botánico y Castillo de Cap Roig

Nicolás Woevodsky y Dorothy Webster, turistas pioneros en años 20 descubrieron Palafrugell y edificaron un castillo neomedieval y un jardín botánico romántico con más de 500 especies de todo el mundo.

En este espacio se organiza uno de los ciclos de música más importantes de España, que este año regresa con una cartelera de 23 conciertos con artistas como Raphael, Ara Malikian, Passenger, Sílvia Pérez Cruz, Antonio Orozco o Estopa.

Siempre el Mediterráneo

La legendaria historia de Calella de Palafrugell con el Mediterráneo se refleja en el conjunto histórico de Port Bó, donde destacan los arcos de Ses Voltes un enclave idílico que rememora su pasado de pescadores.

Palafrugell durante décadas fue un apreciado destino de sol y playa en el Baix Empordà, en la Costa Brava del norte de Cataluña.
“Essència» Intervención de los alumnos de EINA, Centro Universitario y de Arte de Barcelona, en el festival que se desarrolla por toda la ciudad de «Flors i Violes»
 
Foto: Ot Vives

Cerca de allí se alza Sa Perola de Calella, edificio histórico para teñir redes y el centro de interpretación de la historia de la pesca

El litoral del municipio despliega formaciones rocosas, acantilados, playas y calas escondidas de gran belleza.

Las playas de Tamariu, Llafranc, el Canadell y lo Golfet presentan caminos de ronda a lo largo de la abrupta costa para disfrutar de vistas espectaculares. 

Fiestas y tradiciones

Y su combinación de cultura y playa se enlazan en una larga lista de celebraciones populares, como La Garoinada (fiesta del erizo de mar), las Habaneras, la de Flors i Violes, la Fiestas de Primavera (nacidas para encubrir un Carnaval fuera de fecha), y el Carrusel Costa Brava, entre otras.

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