Los mitos y curiosidades que nunca te habían contado del Camino de Santiago

Milagros, historias de bandoleros, animales gigantescos, leyendas de eremitas, personajes reales y otros inventados…El Camino de Santiago es una colección de historias curiosas que se recopilan en el libro 'Mirabilia'

Hay bibliotecas enteras que hablan del Camino de Santiago. Además de las clásicas guías para los caminantes está la multitud de libros sobre su historia, la geografía, los dedicados a tal o cual ruta, los que versan sobre la faceta gastronómica, y sin contar sesudos análisis sociológicos, políticos, arquitectónicos y de cualquier perspectiva académica. 

El libro ‘Mirabilia’ trata sobre mitos y curiosidades del Camino de Santiago. Ilustración Celsius Pictor

Hay bibliotecas enteras que hablan del Camino de Santiago. Además de las clásicas guías para los caminantes está la multitud de libros sobre su historia, la geografía, los dedicados a tal o cual ruta, los que versan sobre la faceta gastronómica, y sin contar sesudos análisis sociológicos, políticos, arquitectónicos y de cualquier perspectiva académica. 

Y hay un libro de reciente aparición que recopila leyendas, historias curiosas, mitos y detalles con un solo objetivo: entretener. 

O como dicen en el prefacio José C. Vales y Olga García Arrabal la idea es proporcionar “alguna oportunidad de descansar y librarse de las obligaciones (…) entre ocupación y ocupación”. 

Hay bibliotecas enteras que hablan del Camino de Santiago. Además de las clásicas guías para los caminantes está la multitud de libros sobre su historia, la geografía, los dedicados a tal o cual ruta, los que versan sobre la faceta gastronómica, y sin contar sesudos análisis sociológicos, políticos, arquitectónicos y de cualquier perspectiva académica. 
Caballeros templarios recreados como animales. Ilustración Celsius Pictor

Un libro para desconectar entre historias del Camino

De esto se trata ‘Mirabilia. Compendio de maravillas y asombros del Camino de Santiago’ (Anaya Touring) nombre que remite a aquellas enciclopedias medievales donde se mezclaba el conocimiento académico con diferentes datos útiles. 

Las historias sobre el Camino están agrupadas sin necesidad de rigor académico, como si fuera la flora de un bosque

La recopilación de historias no tiene un orden lógico, más allá de la división por capítulos medianamente temáticos, como uno dedicado a misterios y milagros, otro a maestros constructores y artesanos, el que se centra en las vidas de los caballeros medievales y el que recopila relatos y curiosidades sobre el itinerario. 

Hay bibliotecas enteras que hablan del Camino de Santiago. Además de las clásicas guías para los caminantes está la multitud de libros sobre su historia, la geografía, los dedicados a tal o cual ruta, los que versan sobre la faceta gastronómica, y sin contar sesudos análisis sociológicos, políticos, arquitectónicos y de cualquier perspectiva académica. 
Un maestro artesano con cara de marta. Ilustración Celsius Pictor

Es posible que algunos frunzan el ceño cuando se mezclen “la catedral de Burgos con el pulpo de Melide, el botafumeiro con las ocurrencias de Sancho Panza; pero así como en las florestas hay plantas de mil colores, formas y tamaños, y la margarita está junto al haya, y la hiedra junto al musgo, aún no se conoce a nadie al que le disguste natural variedad y vaya diciendo que los bosques están mal organizados”. 

Por eso, no tienen problema en recalificar a su libro, que más que una miscelánea, sea una ‘confusánea’, una palabra que parece inventada por Les Luthiers.

Hay bibliotecas enteras que hablan del Camino de Santiago. Además de las clásicas guías para los caminantes está la multitud de libros sobre su historia, la geografía, los dedicados a tal o cual ruta, los que versan sobre la faceta gastronómica, y sin contar sesudos análisis sociológicos, políticos, arquitectónicos y de cualquier perspectiva académica. 
La leyenda del Monte Irago. Ilustración Celsius Pictor

El Camino de Santiago, la vena abierta de Europa 

El libro está ilustrado por Celsius Pictor, quien realiza collages de grabados y pinturas de siglos anteriores y no tiene problema en colocar cabezas de carneros, búhos, conejos, nutrias y cuervos a peregrinos, caballeros, reyes, nobles, comerciantes y artesanos. 

Estas sendas de peregrinación destierran la idea que la Edad Media fue una época de inmovilidad: “las costumbres, las lenguas, la literatura, la arquitectura, las gastronomía, las invenciones técnicas, la estrategia, la indumentaria y la cultura popular, todo fluye en los Caminos de Santiago y hace de ellos un fenómeno sin parangón en el mundo”, recuerdan Vales y Arrabal. 

“las costumbres, las lenguas, la literatura, la arquitectura, las gastronomía, las invenciones técnicas, la estrategia, la indumentaria y la cultura popular, todo fluye en los Caminos de Santiago»

José C. Vales y Olga García Arrabal

Por ello en el primer capítulo recuerdan que los caminos no estaban trazados sino que se fueron improvisando, en una red que abarcaba (y abarca) toda Europa. 

Hay bibliotecas enteras que hablan del Camino de Santiago. Además de las clásicas guías para los caminantes está la multitud de libros sobre su historia, la geografía, los dedicados a tal o cual ruta, los que versan sobre la faceta gastronómica, y sin contar sesudos análisis sociológicos, políticos, arquitectónicos y de cualquier perspectiva académica. 
Caballeros templarios recreados como animales. Ilustración Celsius Pictor

Historias de caballeros y soldados

En estas páginas se descubren las curiosidades matemáticas del año santo compostelano, el origen del bordón (bastón del peregrino), la tradición vitivinícola, las costumbres de la comarca maragata (como el fabuloso cocido), las alturas del Camino Francés, el compilado de ríos de las rutas, la relación con el juego de la oca y las historia de los anacoretas en León y otras regiones. 

El Camino de Santiago fue una de las primeras columnas vertebrales de la avanzada cristiana contra los musulmanes en la Península, y en su camino se confunden las historias de caballeros en busca de la redención con relatos de batallas y destierros. 

Aquí se recuerda cómo Santiago se aparecía en sueños y visiones para animar a capitanes y soldados («¡Cierra Santiago!»), y de qué manera su invocación hacía perder los miedos en la batallas (aunque la suerte fuera adversa). 

También se viaja por historia de lances y desafíos caballerescos por un amor perdido, la devoción (o castigo) de las emparedadas, el castigo divino a Almanzor por pretender saquear Santiago, la presencia de los caballeros templarios en los caminos y la misión evangelizadora del apóstol en este extremo de Europa. 

Hay bibliotecas enteras que hablan del Camino de Santiago. Además de las clásicas guías para los caminantes está la multitud de libros sobre su historia, la geografía, los dedicados a tal o cual ruta, los que versan sobre la faceta gastronómica, y sin contar sesudos análisis sociológicos, políticos, arquitectónicos y de cualquier perspectiva académica. 
Las luces misteriosas de San Paio. Ilustración Celsius Pictor

El homenaje a los que construyeron el Camino

El tercer apartado, “Maestros constructores, amanuenses y artesanos” recuerdan que el Camino no puede centrarse solo en la historia de los peregrinos. Cualquier carretera, ruta o sendero son venas de una region, un país, un continente. 

Y el de Santiago (sobre todo el Francés) era una vía donde circulaban las ideas, la ciencia, la arquitectura y el arte. Los que llegaban para buscar trabajo y se asentaban, los que se encerraban a meditar en los conventos, los que levantaron desde ermitas a catedrales, los mercaderes y los bandidos: “todos recorrían estas vías llevando el pensamiento y la ideas que configuraron la vieja Europa”, indican los autores.

Hay bibliotecas enteras que hablan del Camino de Santiago. Además de las clásicas guías para los caminantes está la multitud de libros sobre su historia, la geografía, los dedicados a tal o cual ruta, los que versan sobre la faceta gastronómica, y sin contar sesudos análisis sociológicos, políticos, arquitectónicos y de cualquier perspectiva académica. 
Otro de los collages del libro ‘Mirabilia’. Ilustración Celsius Pictor

Sacerdotes, maestros artesanos, mercaderes, bandidos, todos recorrían estas vías llevando el pensamiento y la ideas que configuraron la vieja Europa

Aquí desfilan figuras como el Beato de Liébana y el obispo Godelasc, que se podría considerar el primer gran peregrino europeo; Alfonso de Cartagena con su descubrimiento del gótico flamígero y una interesante lista de maestros medievales, mezcla de arquitectos y artistas que fueron responsables de diseñar y construir los templos que se encuentran en las sendas que llegan a Santiago de Compostela

Hay historias que sacan del anonimato a los maestros viatores (encargados de reparar camino, dar alojamiento y levantar hospitales y monasterios); el origen del botafumeiro y la divertida fábula del topo gigante que estaba socavando la catedral de León. 

Hay bibliotecas enteras que hablan del Camino de Santiago. Además de las clásicas guías para los caminantes está la multitud de libros sobre su historia, la geografía, los dedicados a tal o cual ruta, los que versan sobre la faceta gastronómica, y sin contar sesudos análisis sociológicos, políticos, arquitectónicos y de cualquier perspectiva académica. 
La curiosa historia del topo de la Catedral de León. Ilustración Celsius Pictor

Milagros y leyendas populares del Camino

El último capítulo gira en torno a misterios, milagros y hechos asombrosos, donde la mística, la religión y las habladurías crean un cóctel de medias verdades (o medias mentiras). 

Hay luces extrañas y apariciones de santos y vírgenes, barcas tapizadas de vierias que salvan vidas, gallinas que resucitan, peregrinos que desaparecen misteriosamente, pequeñas aves que parecen inmortales, hostias con poderes y otros mitos que configuran el universo de tradiciones, culturas, historias y cuentos que adornan los cientos de años de peregrinación que tiene el Camino de Santiago

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