Tailandia: viaje por los templos singulares de un país único

Tailandia cuenta con miles de templos budistas, pero estos presentan características de su arquitectura o estatuas que los hacen únicos

En un país tan religioso como Tailandia es lógico que sus templos budistas sean una combinación de tradición, respeto, recogimiento y fastuosidad.

Templo de Wat Pa Phu Kon. Foto Marcus Martel PxHere

En un país tan religioso como Tailandia es lógico que sus templos budistas sean una combinación de tradición, respeto, recogimiento y fastuosidad.

Quien haya paseado por Bangkok se habrá sorprendido por la inconfundible torre central de Wat Arun o Templo del Amanecer, a la vera del río Chao Phraya; el complejo de Wat Pho que aloja al Buda inclinado; o el famoso Wat Phra Kaew, en los edificios del Gran Palacio, que guarda al Buda de esmeralda.

Bangkok tiene algunos de los templos más grandes de Tailandia. Pero el país está lleno de otros puntos religiosos para descubrir

En las tierras tailandesas hay miles de templos, algunos de tiempos inmemoriales, otros de factura moderna, pero siguiendo las sugerencias de Turismo de Tailandia descubrimos algunos que tienen características únicas.

El gran templo blanco

Al norte de Tailandia, en la cordillera que divide al país de Laos y Myanmar, se encuentra el templo de Wat Rong Khun, que es tanto para el culto budista como hinduista; y que llama la atención porque toda en toda su estructura y decoración el blanco es el tono que impera.

Este color representa la pureza de Buda, mientras que la abundancia de cristales simbolizan su iluminación.

Templo de Wat Rong Khun. Foto Manus Chairojsumphun - Pixabay
Templo de Wat Rong Khun. Foto Manus Chairojsumphun – Pixabay

Cuando se pasa por el puente de acceso y se contemplan las figuras se entiende el camino de sacrificio que se debe hacer hasta alcanzar el estado de nirvana.

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Este templo se empezó a levantar en 1997, y como cabe suponer, pasarán muchos años hasta que pueda estar terminado, porque se espera que tenga nueve edificios.

El hogar del gigantesco Buda

El mayor atractivo del templo de Wat Muang no está dentro de sus paredes. Se trata de un gigantesco Buda de 92 metros, la estatua más alta del país y la novena del mundo.

Se encuentra en la falda de un cerro en la provincia de Ang Thong, en la franja central del país.

La estatua del Buda de Wat Muang, con sus 92 metros, es la más alta de Tailandia

Construido en cemento y revestido en oro, su figura sonriente se divisa desde kilómetros de distancia.

En un país tan religioso como Tailandia es lógico que sus templos budistas sean una combinación de tradición, respeto, recogimiento y fastuosidad.
El Buda de Wat Muang. Foto Piya Bo-Nguluam Pixabay

Gracias a una escalinata los visitantes pueden llegar a tocar la punta de los dedos de la divinidad, y en ese momento se comprende la gigantesca proporción de la escultura.

Azul como el cielo

Si uno pudiera volar vería que los tejados de los diferentes edificios del templo de Pa Phu Kon son tan azules como el cielo.

En un país tan religioso como Tailandia es lógico que sus templos budistas sean una combinación de tradición, respeto, recogimiento y fastuosidad.
Templo de Wat Pa Phu Kon. Foto Public Domain

Este es el templo más impactante en la región de Isan, al noroeste del país. Fue construido recientemente, entre 2010 y 2013, a instancias de un monje budista que buscó una forma de proteger el valioso bosque tras un desastre ecológico en los años ’80.

En el templo central se encuentra la imagen de un Buda reclinado realizado en mármol de Carrara, rodeado de 22 imágenes grabadas en cobre que describen varios aspectos de su vida.

La serpiente vigilante

En la provincia de Mukdahan, al noreste del país, y no muy lejos del río Mekong, se encuentra el templo de Wat Roi Phra Phutthabat Phu Manorom, donde se levanta una estatua de Buda de 60 metros, que si se suma el pedestal alcanza los 84 metros de altura.

En un país tan religioso como Tailandia es lógico que sus templos budistas sean una combinación de tradición, respeto, recogimiento y fastuosidad.
La serpiente de Wat Roi Phra. Foto Amazing Thailand

Es impactante, pero los visitantes quedan más fascinados con Naga, una serpiente guardiana de 122 metros de largo que se eleva hasta los 20 metros, cuyas escamas azules y verdes brillan bajo el sol.

Además del Buda de 60 metros en el templo impacta la figura de Naga, un espíritu con forma de serpiente, de 122 metros de largo

En el templo bajo el pedestal, que está en construcción, se guarda la reliquia de la copia de una huella de Buda realizada en piedra arenisca.

La cueva del tigre

Cerca de la ciudad de Krabi, en la provincia de Phang Nga, hay una cueva que, dice la tradición, parecería haberse formado por los zarpazos de un tigre gigantesco.

En un país tan religioso como Tailandia es lógico que sus templos budistas sean una combinación de tradición, respeto, recogimiento y fastuosidad.
El Buda reclinado en el templo de Wat Suwannakhuha. Foto Wikipedia

En su interior se creó el templo de Wat Tham, donde entre estalactitas y estalagmitas se encuentran varias figuras de Buda, entre ellas una estatua de la divinidad reclinada en un entorno de paz y silencio ideal para la meditación.

En el lugar hay una colonia de macacos demasiado acostumbrados a las visitas, que suelen darle algo de fruta para comer, con los que hay que tener un poco de precaución con sus rasguños.

El Santuario de la Verdad

Cerramos con un edificio que técnicamente no es un templo sino un santuario, pero que merece estar en el listado porque este es el edificio de madera más grande del país. Y no sabemos si en el mundo alguno lo supera.

Se trata del Santuario de la Verdad, ubicado en la turística ciudad de Pattaya, sobre el Golfo de Siam.

En un país tan religioso como Tailandia es lógico que sus templos budistas sean una combinación de tradición, respeto, recogimiento y fastuosidad.
El Santuario de la Verdad es la mayor construcción de madera realizada en Tailandia. Foto: JP Chuet.

El edificio tiene 100 metros de alto y, fiel a las ideas budistas de que todo es un continuo derivar, llevan casi 40 años de obras y no parece haber un plan para que termine.

El Santuario de la Verdad, íntegramente construido en madera, lleva 40 años en obras; y no hay una fecha para concluirlo

En la visita se descubren numerosas figuras de la cosmogonía budista en sus vertientes india y china, como sirenas, elefantes, dragones, ángeles y demonios.

Todo el lugar está construido bajo técnicas tradicionales, aquí no hay ni un clavo para encajar las figuras y las vigas. Las influencias china, india, jemer y tailandesa se combinan en un fascinante sincretismo de la arquitectura.

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