Los paisajes de ‘Avatar’, vistos desde el ascensor más alto del mundo

Zhangjiajie, en China, fue la inspiración para las montañas flotantes de ‘Avatar’. Sus increíbles pináculos se pueden descubrir desde un ascensor a 326 m sobre el suelo

En realidad, James Cameron no filmó ni una sola escena de su película Avatar (2009) aquí. Y, sin embargo, las montañas flotantes que vemos en el mundo de los na’vi tienen mucho que ver con los increíbles picos del parque nacional de Zhangjiajie, en la provincia china de Hunan. En el centro del país, un hito de la ingeniería permite disfrutar de los oníricos paisajes a vista de pájaro gracias a un ascensor a 326 metros de altura.

Con la segunda parte de la historia de estos seres azules alienígenas en camino -llegará previsiblemente en 2022 aunque se rodó simultáneamente la tercera parte y una cuarta está también programada-, los increíbles paisajes de formaciones kársticas, grutas y cascadas, árboles frondosos y arroyos serpenteantes trasladados imaginariamente al mundo Pandora recobran interés.

Eso, si alguna vez lo perdieron. Declarado declarado patrimonio mundial por la Unesco en 1992 y geoparque global en 2004, Zhangjiajie es un mundo mágico con alrededor de mil especies de plantas y árboles, algunas tan curiosas como la flor Long Xia, capaz de cambiar de color hasta cinco veces en un solo día, además de animales que van desde los monos a las salamandras gigantes. Sin embargo, sus pináculos moldeados por la acción del viento, el frío, el agua y el sol a lo largo de los siglos, algunos con más de 900 m de altura y que emergen entre la niebla y las nubes, son la principal atracción.

El parque nacional Zhangjiajie. Foto Robynne Hu Unsplash
El parque nacional Zhangjiajie. Foto Robynne Hu Unsplash

Ascensor de Bailong

Es el caso de la montaña Aleluya -bautizada así en honor a la película de Cameron, su nombre original era Qiankun-. Para obtener la mejor perspectiva hay dos opciones: bien subir los 7.000 escalones y 5.700 metros de un camino que asciende entre un espeso follaje o bien decantarse por el ascensor Bailong. Su traducción sería algo así como el ascensor de los Cien Dragones -no sabemos si por la mitología tradicional china o también en honor a los na’vi, que parecen a punto de aparecer volando sobre sus propios dragones-.

Sobre una estructura tallada en la roca se desliza el elevdor, construido en acero y cristal, y oficialmente reconocido como el ascensor al aire libre más alto del mundo -por supuesto, con su propio Record Guiness en 2015-. Construido entre 1999 y 2002 con un coste de aproximadamente 20 millones de dólares, requirió la excavación de túneles y pozos sobre los que se asientan en realidad tres ascensores que se elevan en paralelo, ofreciendo vertiginosas vistas de los pináculos de arenisca y el bosque.

Con capacidad para 50 pasajeros cada uno (antes de la pandemia, eso sí), son capaces de salvar los 326 m que suben en solo 1 minuto y 32 segundos, tras las mejoras introducidas en 2015, lo que le convierten también en uno de los ascensores turísticos más rápidos y con mayor capacidad de carga del mundo (alrededor de 18.000 al día). El camino alternativo se recorre, caminando, en aproximadamente dos horas y media.

El ascensor tarde un minuto y medio en ascender 326 m. Foto Getty Images.
El ascensor tarde un minuto y medio en ascender 326 m. Foto Getty Images.

Aunque es cierto que su construcción -y aún su funcionamiento- no ha estado exento de controversia, especialmente por la construcción de una infraestructura de esta envergadura en un parque nacional protegido y su posible daño al entorno, así como el hecho de que el ascensor en sí atraería más turistas a un lugar de por sí ya muy popular, ejerciendo así más presión sobre el parque. Entre los años 2002 y 2003 el ascensor llegó a cerrarse durante 10 meses por motivos de seguridad y para equipar las cabinas con detectores de terremotos y sistemas para facilitar una evacuación rápida en caso de movimientos sísmicos.

Por el contrario, los partidarios de su construcción argumentan que ayuda a proteger el entorno de los senderos de montaña, por los que ahora transitan muchos menos visitantes.

Estas formaciones kársticas sirvieron de inspiración a James Cameron para crear sus montañas flotantes de Pandora. Foto Emile Guillemot Unsplash
Estas formaciones kársticas sirvieron de inspiración a James Cameron para crear las montañas flotantes de Pandora. Foto: Emile Guillemot | Unsplash.

Otras maravillas de acero y cristal en el parque

Sin embargo, el impresionante ascensor no es la única maravilla creada por el hombre en el parque de Zhangjiajie, que aloja también el Puente del Cristal del Gran Cañón de Zhangjiajie, la pasarela de vidrio más alta y larga de su tipo con seis metros de ancho y 430 m de largo que se eleva 300 m sobre el suelo entre dos impresionantes paredes de roca.

Del pico Tianzi parte un teleférico, no tan deslumbrante pero que permite flotar entre las nubes y los pináculos de roca como lo hacían los seres azules de Avatar, en este caso alcanzando una altura de 692 m y salvando una distancia de dos km.

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