Los 8 mejores planes para un verano en Andorra

De un increíble mirador que es un reloj de sol a un escape room al aire libre pasando por helitrekking y alojamientos que son todo menos convencionales: los valles de Encamp, Canillo, Soldeu y Ordino o el verano perfecto en la montaña

Hace años que Andorra, un país que parece vivir por para la nieve, dejó de ser territorio exclusivo del invierno. Algo mágico sucede cuando la nieve se funde dejando espacio a la hierba más verde; cuando los esquíes son sustituidos por botas de senderismo, los trines se cambian por piraguas y los telecabinas por funiculares panorámicos.

Mirador Solar Tristaina. Foto: Grandvalira.

Hace años que Andorra, un país que parece vivir por para la nieve, dejó de ser territorio exclusivo del invierno. Algo mágico sucede cuando la nieve se funde dejando espacio a la hierba más verde; cuando los esquíes son sustituidos por botas de senderismo, los trines se cambian por piraguas y los telecabinas por funiculares panorámicos.

Por eso, si aún no has probado un verano en los valles andorranos, te mostramos los 8 planes que te harán cambiar de opinión.

De un escape room al aire libre a un impactante mirador panorámico pasando por practicar helitrekking (sí, la combinación de helicóptero y trekking), la tirolina más larga de los Pirineos, alojamientos singulares en cabañas y domos, golf, piragüismo o un parque de atracciones en medio de la naturaleza, esto es todo lo que Grandvalira tiene para completar un verano perfecto entre montañas.

Hace años que Andorra, un país que parece vivir por para la nieve, dejó de ser territorio exclusivo del invierno. Algo mágico sucede cuando la nieve se funde dejando espacio a la hierba más verde; cuando los esquíes son sustituidos por botas de senderismo, los trines se cambian por piraguas y los telecabinas por funiculares panorámicos.
Mon(t) Magic Canillo. Foto: Grandvalira.

1. Mirador Solar de Tristaina

Definirlo como plataforma de observación es quedarse muy corto. El Mirador Solar de Tristaina es un monumento panorámico en forma de anillo de 25 metros de diámetro situado a 2.701 metros de altitud lo que le permite disfrutar de unas vistas 360º espectaculares hasta el circo glacial de Tristaina al oeste, al sur y al este por todo el dominio de la estación de Ordino Arcalís, y al norte por los valles de Auzat, con vistas a cimas emblemáticas como la Pica de Estats.

Ubicado en el Pico de Peyreguils, en el dominio de Ordino Arcalís y a pocos metros de la frontera con Francia, el acceso se realiza por el telecabina de Tristaina y el telesilla de Creussans.

Además de las vistas, el mirador funciona como un reloj solar, en lo que supone un homenaje al Pico de Arcalís como montaña solar.

Y es que en este pico, cada 7 de agosto a las 7.37 horas exactas de la mañana, se puede ver el sol a través de un agujero en la roca, un fenómeno que se produce solo durante 3 minutos al año y que documentó el ingeniero Bonaventura Adellach durante sus expediciones.

Hace años que Andorra, un país que parece vivir por para la nieve, dejó de ser territorio exclusivo del invierno. Algo mágico sucede cuando la nieve se funde dejando espacio a la hierba más verde; cuando los esquíes son sustituidos por botas de senderismo, los trines se cambian por piraguas y los telecabinas por funiculares panorámicos.
Mirador Solar Tristaina. Foto: Grandvalira.

Obra del estudio de ingeniería andorrano SRP y el estudio de arquitectura TREA, de Sergi y Pere Riba y Toni Riberaygua, el mirador ces un gigantesco anillo de 25 metros de diámetro por el que se puede caminar y que, a la vez, es un gran reloj solar con el gnomon central, de 27 metros de longitud, inclinado a 42,55º, que es la latitud exacta del punto donde se encuentra el mirador según sus coordenadas geográficas.

Desde ya imprescindible.

2. Escape room al aire libre

Con el nombre de Explore Game, se trata de un juego de aventura y retos guiado por una aplicación móvil.

Recién estrenada este verano, la experiencia combina la orientación en espacios al aire libre, las dinámicas de los escape rooms y los videojuegos y es ideal tanto para familiar como para pasar un buen rato poniéndose a prueba con los amigos.

Hace años que Andorra, un país que parece vivir por para la nieve, dejó de ser territorio exclusivo del invierno. Algo mágico sucede cuando la nieve se funde dejando espacio a la hierba más verde; cuando los esquíes son sustituidos por botas de senderismo, los trines se cambian por piraguas y los telecabinas por funiculares panorámicos.
Explor Games. Foto: Grandvalira.

3. Helitrekking

Si llegas a Andorra decidido a soltar adrenalina, el helitrekking es lo tuyo. Hasta el próximo mes de octubre se puede contratar esta actividad que incluye recogida de clientes en el hotel en el que se hospeden y desplazamiento al helipuerto de la Massana desde donde se toma un vuelo de 15 minutos con vistas absolutamente espectaculares.

En el punto más alto se inicia una ruta de senderismo que, además, tiene como recompensa un picnic entre montañas. En total serán 6-8 horas pero sin duda el recuerdo durara para siempre.

Hace años que Andorra, un país que parece vivir por para la nieve, dejó de ser territorio exclusivo del invierno. Algo mágico sucede cuando la nieve se funde dejando espacio a la hierba más verde; cuando los esquíes son sustituidos por botas de senderismo, los trines se cambian por piraguas y los telecabinas por funiculares panorámicos.
De trekking por Grau Roig. Foto: Grandvalira.

4. Funicamp

En el sector Encamp de Grandvalira y también como novedad este año encontramos el Funicamp, el funitel más largo de Europa.

Ofrece un trayecto de 25 minutos a través del valle de Cortals que asciende hasta los 2.502 metros. Desde allí se pueden realizar rutas a pie y excursiones en 4×4 para descubrir paisajes de alta montaña y el patrimonio cultural e histórico visitando el Orri del Cubil.

Otra opción es realizar un itinerario en bus 4×4 hasta el Lago de Pessons, en el sector de Grau Roig, donde también se puede practicar senderismo, ciclismo y pesca.

Hace años que Andorra, un país que parece vivir por para la nieve, dejó de ser territorio exclusivo del invierno. Algo mágico sucede cuando la nieve se funde dejando espacio a la hierba más verde; cuando los esquíes son sustituidos por botas de senderismo, los trines se cambian por piraguas y los telecabinas por funiculares panorámicos.
Funicamp. Foto: Grandvalira.

5. Un parque de atracciones en la naturaleza

Olvida lo que sabes de un parque de atracciones: ni personajes de dibujos ni grandes montañas rusas ni, por supuesto, nada de aslfato.

En Canillo, el Mon(t) Magic Family Park (abierto todos los días hasta el 12 de septiembre y fines de semana hasta el 12 de octubre), ofrece una enorme tirolina de 555 metros (la más larga de los Pirineos en la que se pueden alcanzar velocidades de hasta 80 km/h) que sobrevuela el lago del Forn.

Además puedes practicar muxing (patinete de montaña tirado por perros), recorrer la zona en patinete de agua o piraguas, así como practicar camas elásticas, minigolf, coches a pedales o acrojump.

Hace años que Andorra, un país que parece vivir por para la nieve, dejó de ser territorio exclusivo del invierno. Algo mágico sucede cuando la nieve se funde dejando espacio a la hierba más verde; cuando los esquíes son sustituidos por botas de senderismo, los trines se cambian por piraguas y los telecabinas por funiculares panorámicos.
La tirolina más grande de los Pirineos. Foto: Grandvalira.

Entre las novedades de este año, la Màgic Gliss 3D Experience, una experiencia de realidad virtual en un tobogán con 555m de bajada y 180m de subida que puede llegar a los 40km/h.

6. Seguir a las marmotas por la montaña

El sector de Soldeu estrena un lugar que, a buen seguro, se convertirá en uno de los preferidos de los más pequeños. Se trata del nuevo Centro de Observación de la Marmota.

Reintroducidos en el Pirineo entre 1948 y 1988, la actividad permite observar a estos mamíferos en su hábitat de alta montaña, sus escondites y costumbres. El paseo, en torno al campo de golf de Soldeu, se realiza por libre pero se prestan binoculares para verlos mejor.

Hace años que Andorra, un país que parece vivir por para la nieve, dejó de ser territorio exclusivo del invierno. Algo mágico sucede cuando la nieve se funde dejando espacio a la hierba más verde; cuando los esquíes son sustituidos por botas de senderismo, los trines se cambian por piraguas y los telecabinas por funiculares panorámicos.
Marmotas en alta montaña. Foto: Grandavalira.

7. Alojamientos que son todo menos convencionales

Dentro del catálogo de Epic Andorra se encuadran las opciones de alojamiento más especiales de Grandvalira (y posiblemente, de los Pirineos).

Se puede escoger, por ejemplo, la Cabaña Piolet, a 2.150 metros en el sector de Grau Roig entre el circo de Pessons y Colells, a pie del Pico de Montmalús (y con exactamente n-a-d-a de civilización alrededor); un domo en forma de iglú con toda una pared transparente y vistas panorámicas (Domo Lodge); o una borda andorrana tradicional (Borda del Bruno) situada a la entrada del parque natural del Valle de Sorteny (Ordino).

Hace años que Andorra, un país que parece vivir por para la nieve, dejó de ser territorio exclusivo del invierno. Algo mágico sucede cuando la nieve se funde dejando espacio a la hierba más verde; cuando los esquíes son sustituidos por botas de senderismo, los trines se cambian por piraguas y los telecabinas por funiculares panorámicos.
Cabaña Piolet. Foto: Epic Andorra.

8. Golf a más de 2.200 metros de altura

Exactamente a 2.250 se encuentra el campo de golf Soldeu, el más alto de Europa, que cuenta con 9 agujeros y un par 33 en una longitud de 2.590 metros y 16 hectáreas de extensión.

Se llega con la telecabina Soldeu (incluido en el forfait 4 Valls) y, si algo podemos garantizar, es que nunca has jugado al golf con unas vistas como estas.

a.
Ahora en portada