De Jamaica a Noruega: un viaje por las localizaciones de la última película de James Bond

‘No time to die’, la última aventura de James Bond, nos lleva de Jamaica a Kalsoy (Islas Feroe), pasando por la ciudad italiana de Matera, los bosques escoceses y las carreteras panorámicas de Noruega

Con 18 meses de retraso y tras la premiere en Londres que no ha querido perderse ni la realeza británica, con el príncipe Carlos, Camila y los duques de Cambridge en la alfombra roja, No time to die, la última película de James Bond, aterriza en España el 1 de octubre.

Daniel Craig en su retiro en Jamaica. Foto: 007.com.

Con 18 meses de retraso y tras la premiere en Londres que no ha querido perderse ni la realeza británica, con el príncipe Carlos, Camila y los duques de Cambridge en la alfombra roja, No time to die, la última película de James Bond, aterriza en España el 1 de octubre.

La despedida de Daniel Craig del MI6 (y también de la franquicia, en la que es su quinta interpretación del agente secreto) es una trepidante aventura dirigida por Cary Joji Fukunaga que, como ya nos tiene acostumbrados, se mueve entre el glamour y las tomas de acción y que tienen como escenarios impresionantes paisajes de todo el mundo.

De la isla de Jamaica, donde un Bond ya retirado recibe el último encargo, a Kalsoy (Islas Feroe), pasando por la ciudad italiana de Matera, la costa Amalfitana, las escarpadas montañas del Parque Nacional Cairngorms en Escocia y las carreteras panorámicas de Noruega, estas son las localizaciones de la vigesimoquinta película de James Bond.

Con 18 meses de retraso y tras la premiere en Londres que no ha querido perderse ni la realeza británica, con el príncipe Carlos, Camila y los duques de Cambridge en la alfombra roja, No time to die, la última película de James Bond, aterriza en España el 1 de octubre.
Daniel Craig en la premiere de No time to die. Foto: EFE.

Port Antonio, Jamaica

La cinta nos sitúa cinco años después de la retirada del servicio a su majestad de Bond. El exagente vive en Jamaica, un destino habitual en muchas de las películas de 007, además del lugar en el que Ian Fleming se inspiró para dar forma a su personaje, hoy disponible como lujoso alojamiento en Airbnb, de nombre Goldeneye.

La película arranca con un James Bond retirado en un resort de Port Antonio (Jamaica) aunque por poco tiempo

En la costa norte del país, en un coqueto resort de Port Antonio, el protagonista vive apaciblemente hasta que un viejo amigo de la CIA, Felix Leiter (Jeffrey Wright), aparece para pedirle ayuda para atrapar a Safin, un misterioso villano (Rami Malek).

Las verdes colinas, playas de arena blanca y aguas turquesas jamaicanas pueden verse también en anteriores entregas de la franquicia como Dr. No (1962), en la que Hony Ryder emergía de las aguas de Laughing Waters, y Live and let die (1973).

En la nueva entrega, además de Port Antonio, se puede ver también el Puerto de Kingston, al sureste de la isla, el séptimo puerto natural más grande en el mundo.

Con 18 meses de retraso y tras la premiere en Londres que no ha querido perderse ni la realeza británica, con el príncipe Carlos, Camila y los duques de Cambridge en la alfombra roja, No time to die, la última película de James Bond, aterriza en España el 1 de octubre.
Encontramos a James Bond retirado en Jamaica (pero por poco tiempo). Foto: Turismo de Jamaica.

Atlantic Ocean Road, Noruega

La Atlantic Ocean Road o, como la llaman los noruegos, Atlanterhavsvegen, es una de las rutas más impresionantes de Noruega. Inaugurada en 1989, conecta la isla de Averøy con el continente a través de una serie de pequeñas islas e islotes y un total de ocho puentes en 8,3 kilómetros.

Como una de las carreteras más fascinantes del mundo, en la cinta de James Bond supone el escenario ideal para una vertiginosa persecución en coche con Bond al volante de su clásico Aston Martin V8 Vantage.

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The Atlantic Road. Foto: VisitNorway.

Nittedal, Noruega

Otro escenario noruego en la cinta se ubica junto a la tranquila localidad de Nittedal, en la región de Østlandet, a alrededor de una hora al norte de Oslo.

Muy cerca se encuentra un lago helado sobre el que se desarrolla otra persecución épica entre el villano de esta aventura, Safin, y Madeleine Swann, interpretada por Léa Seydoux.

Matera, Italia

De Noruega saltamos a Matera, al sur de Italia, conocida por su casco antiguo donde las casas aparecen excavadas en la roca caliza, las sassi (declaradas Patrimonio Mundial d ela Unesco).

Con 18 meses de retraso y tras la premiere en Londres que no ha querido perderse ni la realeza británica, con el príncipe Carlos, Camila y los duques de Cambridge en la alfombra roja, No time to die, la última película de James Bond, aterriza en España el 1 de octubre.
Craig, a punto de saltar en el puente de Gravina di Puglia. Foto: 007.com

Declarada Capital Europea de la Cultura en 2019, un título que compartió con la búlgara Plovdiv, en la película sirve de escenario a otra trepidante persecución en coche, que se desarrolla a través de calles estrechas y laberínticas y culmina con un salto al vacío que, en este caso, se rodó en un puente de Gravina di Puglia, a unos 26 km de Matera.

Sapri, Italia

Una segunda localización italiana se ubica en Sapri, en la costa Amalfitana, muy cerca de Salerno.

En concreto la escena estaría rodada en la Spiaggia dell’Arcomagno, una playa dominada por un arco de piedra natural dibujado por la erosión de un acantilado que da lugar a una diminuta playa de unos 25 metros, totalmente salvaje y de aguas cristalinas.

Kalsoy, Islas Feroe

Uno de los escenarios más remotos que se han utilizado para esta entrega de James Bond está en las islas Feroe, en concreto el islote bautizado como Kalsoy, de impactantes acantilados.

Apenas habitado por un centenar de personas, se le conoce como ‘la flauta’ por su forma delgada y alargada, y engloba un total de 11 valles con 13 picos, conectados por un laberinto de carreteras y túneles excavados en la roca.

Parque Nacional Cairngorms, Escocia

Las tierras escocesas tampoco son desconocidas para el agente 007 que, en este caso, pone rumbo a la cordillera Cairngorms, siempre envuelta en la niebla, que forma la mayor masa terrestre de Gran Bretaña y constituye una espectacular región salvaje salpicada por pinos, arroyos, cabañas remotas y elevados picos de hasta 1.300 metros de altura.

Con 18 meses de retraso y tras la premiere en Londres que no ha querido perderse ni la realeza británica, con el príncipe Carlos, Camila y los duques de Cambridge en la alfombra roja, No time to die, la última película de James Bond, aterriza en España el 1 de octubre.
Cairngorms. Foto: VisitBritain.

Ardverikie, Escocia

Otra de las persecuciones en automóvil en No time to die con coches volando y Bond escapando de villanos en Range Rovers tiene lugar en las Tierras Altas Escocesas, en torno a la finca de Ardverikie.

Escenario también del rodaje de The Crown, se trata de una imponente construcción victoriana ubicada en las profundidades de Kinloch Laggan

Bosque de Buttersteep, Berkshire, Inglaterra

Se dice que el bosque de Buttersteep, en el condado inglés de Berkshire, estuvo cerrado 12 días para la grabación de escenas de la última cinta de James Bond. Incluido en el bosque de Swinley, fue en tiempos parte del Bosque de Windsor y cuenta con fortificaciones de época georgiana que se empleaban para el entrenamiento de soldados en las guerras napoleónicas.

Con 18 meses de retraso y tras la premiere en Londres que no ha querido perderse ni la realeza británica, con el príncipe Carlos, Camila y los duques de Cambridge en la alfombra roja, No time to die, la última película de James Bond, aterriza en España el 1 de octubre.
Un momento en la grabación en el bosque de Swinley. Foto: 007.com.

Llanura de Salisbury, Inglaterra

La grabación de explosiones y otros efectos especiales tuvo lugar en Salisbury, en el área de Wiltshire, propiedad del Ministerio de Defensa británico, y donde se ubica también el parque científico y tecnologico de Porton Down, uno de los más secretos y controvertidos del país donde, según se cree, se han realizado investigaciones con antrax o sarin, así como otros agentes nerviosos relacionados con armas químicas. Muy James Bond.

a.
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