Lituania: cómo una antigua prisión se convertirá en un moderno centro de arte

La antigua prisión de Vilna, usada para filmar la nueva temporada de Stranger Things, se transformará en un polo gastronómico, cultural y de negocios

En el centro de Vilna, la capital de Lituania, la silueta tenebrosa de una gigantesca prisión recuerda algunos de los años más trágicos del país.

Pero este centro penitenciario está cerrado desde hace dos años, y el gobierno junto con inversores privados quieren reabrirlo pero como una meca cultural, gastronómica y empresarial.

Se trata de la prisión de Lukiškės, un complejo de dos hectáreas donde además de los módulos carcelarios para 700 personas está integrado por seis edificios, entre un hospital, las dependencias administrativas y la iglesia ortodoxa de San Nicolás; que despliega una cúpula más alta que el domo central del penal.

En el centro de Vilna, la capital de Lituania, la silueta tenebrosa de una gigantesca prisión recuerda algunos de los años más trágicos del país.
La prisión se encuentra en el centro de Vilna. Foto Go Vilnus

Testigo de las tragedias históricas

La cárcel fue inaugurada en 1904, cuando Lituania era gobernada por los zares rusos, y entre sus primeros internos estaban numerosos revolucionarios y opositores al régimen de Nicolás II.

La cárcel de Lukiškės fue usada por el zarismo y los invasores alemanes durante las dos guerras mundiales

Una década más tarde, durante la Primera Guerra los alemanes la usaron para encarcelar a políticos e intelectuales lituanos; y el régimen nazi volvió a llenar sus celdas de prisioneros judíos.

En el centro de Vilna, la capital de Lituania, la silueta tenebrosa de una gigantesca prisión recuerda algunos de los años más trágicos del país.
Pasillos del penal de Vilna. Foto Go Vilnus

Un edificio anacrónico

Pero la mole de piedra y ventanas pequeñas desentona con el crecimiento urbanístico que vivió la ciudad lituana, sobre todo desde la independencia del pequeño país báltico.

El complejo está a pocos pasos del parlamento, rodeado de edificios de oficinas y viviendas residenciales.

Entre las ideas para la prisión están la de crear un centro de arte, un museo y un polo gastronómico

Por ello, a pesar de ser un edificio protegido, las autoridades lituanas convocaron a inversores privados para cambiarle la cara.

Junto con el Ministerio de Finanzas se encuentra la promotora inmobiliaria Turto Bankas, quienes anunciaron que están dispuestos a recibir propuestas que puedan darle una nueva vida al complejo.

En el centro de Vilna, la capital de Lituania, la silueta tenebrosa de una gigantesca prisión recuerda algunos de los años más trágicos del país.
Juego de luces en la Navidad en la prisión

Arte, cultura e innovación empresarial

Entre las ideas en la mesa están crear un centro de arte, así como un polo gastronómico, espacios de coworking, un museo, tiendas y centros de ocio.

Los promotores advierten que es posible hacer cambios, pero dentro de los límites que impone la denominación de edificio histórico del complejo.

En el centro de Vilna, la capital de Lituania, la silueta tenebrosa de una gigantesca prisión recuerda algunos de los años más trágicos del país.
La prisión sirvió de escenario para la serie Stranger Things 4. Foto Go Vilnus

Cambio de aires

En los últimos dos años hubo varias iniciativas para aprovechar la gigantesca estructura.

Su estética lúgubre y la atmósfera asfixiante de sus pasillos fueron ideales para rodar varias escenas de la temporada 4 de Stranger Things, que aprovechó el variado patrimonio arquitectónico de la ciudad para recrear numerosas escenarios de la ficción.

Allí también se organizó una fiesta navideña donde el patio de la prisión fue envuelto en un fascinante juego de luces y sonido, que permitió a los residentes de Vilna conocer una faceta inédita del penal de Lukiškės.

a.
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