Las mejores piscinas naturales de Tenerife

Hay tres opciones para refrescarse en Tenerife: en el mar, en piscinas artificiales, y también en ‘charcos’ o espejos de agua creados por erupciones volcánicas

La naturaleza ha dejado varios regalos a Tenerife. No solo sus tierras onduladas y fértiles, sus paisajes que parecen de otro planeta y sus playas de ensueño, sino también sus piscinas naturales.

Atardecer en la piscina natural de Bajamar. Foto Roberto Steinert | Flickr

La naturaleza ha dejado varios regalos a Tenerife. No solo sus tierras onduladas y fértiles, sus paisajes que parecen de otro planeta y sus playas de ensueño, sino también sus piscinas naturales.

A lo largo de su franja noroeste, aunque también en el sector sur y cerca de Santa Cruz de Tenerife, hay cavidades moldeadas por la lava donde el agua del mar se introduce para crear relajantes sitios donde refrescarse sin la molestia de las olas.

Las piscinas naturales de Santa Cruz-La Laguna

Algunas tienen el distintivo de Bandera Azul, como son las dos de Bajamar, ubicadas en el municipio de San Cristóbal de La Laguna, en el extremo noreste de la isla canaria.

Por suerte un dique contiene la fuerza del mar y evita que las aguas se filtren en la formación.

Las piscinas naturales de Bajamar, en el municipio de San Cristóbal de La Laguna, tienen el distintivo de Bandera Azul

En la zona de Santa Cruz-La Laguna también está la piscina natural Jover, donde uno se puede dar una ducha con el agua dulce que emana directamente de la montaña, gracias a unas canalizaciones naturales talladas en la roca a lo largo de los años.

Una de las piscinas de Bajamar. Foto Boegge | Flickr
Una de las piscinas de Bajamar. Foto Boegge | Flickr

Otra es la Punta del Hidalgo, que tienen vigilancia, duchas y acceso adaptado a personas con movilidad reducida.

Las piscinas naturales de la Isla Baja

La mayor abundancia está a lo largo del litoral noroeste, conocido como la Isla Baja, donde hay ocho piscinas naturales; varias de ellas a lo largo de la costa de Los Silos.

Una es el Charco de La Araña, que surge con la marea baja y desaparece con la pleamar. Es un lugar ideal para sumergirse en sus cristalinas aguas para practicar snorkel.

La naturaleza ha dejado varios regalos a Tenerife. No solo sus tierras onduladas y fértiles, sus paisajes que parecen de otro planeta y sus playas de ensueño, sino también sus piscinas naturales.
Una de las piscinas naturales de Garachico. Foto Turismo de Tenerife

A un lado está el charco Los Chochos, que como mucho tiene dos metros de profundidad y a la que se accede por una escalera.

El charco del Cumplido está en la Caleta de Interián, en la costa del municipio de Los Silos y debe su nombre a su forma alargada. El momento óptimo para el baño es durante la pleamar y su parte más profunda no supera los 2 metros.

Cerca del municipio de Los Silos hay varias piscinas naturales que tienen una profundidad máxima de dos metros

El charco Don Gabino es una piscina natural de unos 10 metros de largo y dos de profundidad, de aguas transparentes entre la roca volcánica.

Cerca está la Del Inglés, frecuentada por pescadores locales, que es recomendada visitar cuando sube la marea.

La naturaleza ha dejado varios regalos a Tenerife. No solo sus tierras onduladas y fértiles, sus paisajes que parecen de otro planeta y sus playas de ensueño, sino también sus piscinas naturales.
Los charcos se forman por la acción volcánica. Foto Lindsay Joye | Flickr

Más fácil es el acceso al charco Juaniquín, una piscina natural de baja profundidad que gana atractivo cuando sube la marea. El lugar es un recomendado mirador para ver los fuegos artificiales de la fiesta de San Andrés Apóstol, cada 29 noviembre.

Entre las playas de Las Arenas y El Fraile está el charco Roque, una piscina natural muy concurrida en verano pero que mantiene una agradecida cuota de tranquilidad.

El Caletón surgió tras la erupción volcánica de 1706 que sepultó a gran parte del pueblo de Garachico, una piscina natural de aguas tranquilas pero que en días de marejada hay que tener precaución con el oleaje.

La naturaleza ha dejado varios regalos a Tenerife. No solo sus tierras onduladas y fértiles, sus paisajes que parecen de otro planeta y sus playas de ensueño, sino también sus piscinas naturales.
Uno de los charcos de Los Silos. foto Joshua Aarón | Flickr

Las piscinas naturales del sur de Tenerife

En el sector sur de Tenerife podemos encontrar tres formaciones. Una de ellas es el charco de la Isla Cangrejo, frente a la costa de Santiago del Teide; que es protegida por un muro de hormigón. Cuando se accede por la escalera hay que tener cuidado con el oleaje los días de marea alta.

En Puerto Santiago varios brazos formados por roca volcánica crearon pequeñas piscinas naturales, recomendado para refrescarse con la marea baja. Con marea alta, es mejor tener mucha precaución.

En el municipio de Guía de Isora están las piscinas naturales del Paseo La Jaquita, recomendadas por sus aguas transparentes y porque ofrecen hermosos atardeceres con la silueta de La Gomera en el horizonte.

La naturaleza ha dejado varios regalos a Tenerife. No solo sus tierras onduladas y fértiles, sus paisajes que parecen de otro planeta y sus playas de ensueño, sino también sus piscinas naturales.
Charco de La Laja. Foto Turismo de Tenerife

Las piscinas naturales del norte de Tenerife

En cuanto a las piscinas naturales del norte, hay cuatro formaciones que se complementan con el complejo acuático Costa Martináez, diseñado por el arquitecto César Manrique.

Una de ellas es el charco de la Laja, en la costa de San Juan de la Rambla, donde si bien el oleaje es tranquilo hay días en que hay que estar atento a la marejada

A pocos pasos del barrio de Santa Catalina está el charco del Viento, una pequeña bahía natural formada por dos brazos de lava que resguardan las aguas del fuerte oleaje de la zona.

La naturaleza ha dejado varios regalos a Tenerife. No solo sus tierras onduladas y fértiles, sus paisajes que parecen de otro planeta y sus playas de ensueño, sino también sus piscinas naturales.
Piscina natural de El Pris. Foto Turismo de Tenerife

La piscina natural de El Pris se encuentra en el municipio de Tacoronte, recomendada para familias y personas mayores por su facilidad de acceso.

Uno de sus atractivos es ver el contraste entre sus aguas tranquilas con el fuerte oleaje de esta franja del Atlántico.

En el mismo municipio está la piscina natural de Mesa del Mar, que en realidad son dos formaciones, una que se habilita durante el verano y otra que se puede disfrutar en cualquier momento del año.

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