Las 5 calas más bonitas de Ibiza (y sus restaurantes de playa más ‘hot’)

La isla blanca es mucho más que barcos y fiestas. De hecho, tiene las mejores y más bonitas calas y playas de España, a las que hay que ir y disfrutar de sus vistas mientras se degustan los manjares de sus chiringuitos de playa

Viajar a Ibiza sin pasar un día en una de sus calas es haber perdido completamente el tiempo. Ojo, la ciudad es preciosa y su oferta nocturna también, pero la isla blanca es mucho más que eso y paseos en barco.

La belleza incomparable de S’Estanyol. Foto Facebook Cala Bonita

Viajar a Ibiza sin pasar un día en una de sus calas es haber perdido completamente el tiempo. Ojo, la ciudad es preciosa y su oferta nocturna también, pero la isla blanca es mucho más que eso y paseos en barco.

Ibiza tiene recovecos paradisíacos que merece la pena conocer y disfrutar en primera persona, y unos de estos secretos son sus maravillosas calas.

Hay calas en Ibiza que tienen de todo, incluso restaurantes a pie de playa en los que comer lo mejor de la isla

Las hay más conocidas y menos, más bellas y más comunes, pero las cinco que hoy recomendamos tienen de todo, incluso restaurantes a pie de playa en los que comer lo mejor de la isla mientras disfrutamos de las maravillosas vistas al mar Mediterráneo. Un lujo al alcance de todo el mundo, pues no son chiringuitos de playa especialmente caros, más al contrario, o al menos al mayoría.

S’Estanyol, la más paradisíaca de Ibiza

En el municipio de Santa Eulària des Riu, a cuatro kilómetros de Ibiza y después de un recóndito y desconocido camino rural, se encuentra la cala de S’Estanyol, una de las más bellas de la isla.

Arenas doradas, bosque frondoso y agua cristalina son los principales atributos de esta acogedora cala.

Viajar a Ibiza sin pasar un día en una de sus calas es haber perdido completamente el tiempo. Ojo, la ciudad es preciosa y su oferta nocturna también, pero la isla blanca es mucho más que eso y paseos en barco.
El paisaje único de Cala Bonita. Foto Instagram

El nombre de este maravilloso paraje –que pocos conocen– significa, en castellano, “pequeño estanque”, y obedece a que, hace años, el agua del torrente se acumulaba cerca de la orilla, formando un humedal del que aún quedan restos.

Uno de los puntos fuertes de S’Estanyol es Cala Bonita, un coqueto restaurante a pie de playa que sirve los mejores pescados y mariscos de Ibiza.

También tiene arroces, verduras de origen local… y todo ello elaborado por un chef de prestigio, que va rotando verano a verano –para que los clientes habituales degusten siempre toques nuevos–.

Una de las cosas a destacar de Cala Bonita es su servicio de hamacas y sombrillas, así como su música en directo y que ofrecen la posibilidad de servir la comida donde quieras, esto es, en la propia toalla en la playa, si así lo deseas. Un must.

Platges de Comte (Cala Conta)

Más famosa que la anterior y, por tanto, más masificada. Es la playa más fotografiada de Ibiza, y no es para menos: sus aguas azul turquesa son hipnotizadoras. Si vas, esto sí, intenta que no sea en temporada alta, pues las tres calas que conforman este conjunto costero son pequeñas. Eso sí, el paraje es espectacular.

Viajar a Ibiza sin pasar un día en una de sus calas es haber perdido completamente el tiempo. Ojo, la ciudad es preciosa y su oferta nocturna también, pero la isla blanca es mucho más que eso y paseos en barco.
El restaurante Ses Roques. Foto Instagram

La Cala Conta es la más fotografía y la más masificada de Ibiza. El lugar cuenta con tres restaurantes y un pequeño chiringuito

Esta cala cuenta con tres restaurantes y un pequeño chiringuito, entre los que destacan Ses Roques y S’Illa des Bosc, donde se pueden disfrutar de unos ricos arroces y pescados mientras se disfruta de la maravillosa vista.

Ses Salines

Sus aguas cristalinas han convertido a Ses Salines en una de las playas más famosas de Ibiza.

Su oferta gastronómica no es apta para todos los bolsillos. De hecho, entre la clientela suele haber celebrities internacionales de mucho nivel.

Viajar a Ibiza sin pasar un día en una de sus calas es haber perdido completamente el tiempo. Ojo, la ciudad es preciosa y su oferta nocturna también, pero la isla blanca es mucho más que eso y paseos en barco.
El restaurante Malibu Beach, en Ses Salines.

En Ses Salines destacan los chiringuitos Jockey Club y Malibu Beach, los cuales ofrecen una tradicional cocina mediterránea, con platos como la caldereta de langosta pasando por tatakis de atún con salsa de soja y sésamo.

Cala d´Hort

Cala d’Hort es una playa encantadora, protegida por un acantilado, desde la que se puede disfrutar de las vistas sobre el misterioso islote de Es Vedrà.

Viajar a Ibiza sin pasar un día en una de sus calas es haber perdido completamente el tiempo. Ojo, la ciudad es preciosa y su oferta nocturna también, pero la isla blanca es mucho más que eso y paseos en barco.
Gastronomía frente al mar en Es Boldado. Foto Instagram

Cala d’Hort, con tres restaurantes en su playa destaca por sus transparentes aguas y su arena fina

La playa destaca por sus transparentes aguas y su arena fina. Hay tres restaurantes en la playa, como Es Boldado, muy conocidos, que destacan por sus paellas de marisco y pescado a la brasa.

Cala Bassa

Cala Bassa destaca por su arena fina, su pendiente y sus aguas cristalinas. Todo ello convierte a esta playa virgen en una piscina natural a la que hay que ir al menos una vez en la vida.

Viajar a Ibiza sin pasar un día en una de sus calas es haber perdido completamente el tiempo. Ojo, la ciudad es preciosa y su oferta nocturna también, pero la isla blanca es mucho más que eso y paseos en barco.
El exotismo de Cala Bassa.

Rodeada por un bosque de pinos y sabinas, desde Cala Bassa se puede disfrutar de las vistas al cabo Nonó.

En cuanto a su oferta gastronómica, destaca Cala Bassa Beach Club, que ofrece comida rápida, cocina fusión y sushi en sillas y tumbonas de madera directamente ubicadas en la playa.

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