Las 15 mejores calas y playas de Menorca

Calas escondidas y playas animadas con buena oferta de servicios: esta es la guía definitiva para pasar el resto del verano al sol (y con las mejores calificaciones de Google)

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.

Cala de Binidalí. Foto: Turismo de Menorca.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.

La diversidad es una de las ventajas de la isla balear, y también el estímulo que te hará salir cada día en busca de una nuevo arenal, bien en el norte, donde abundan las calas salvajes que se esconden entre formaciones rocosas de pizarra y arcillas rojas, o en el sur, con playas que dibujan postales de arena finísima y aguas turquesas y tan cristalinas que permiten ver los fondos con una claridad increíble.

Entre acantilados, con olas desafiantes o tan tranquilas que casi parecen piscinas naturales de aguas cálidas y tranquilas, estas son las calas y playas de Menorca con mejores calificaciones entre las reseñas de Google.

Cala Macarelleta

A 14 km de Ciutadella, entre Castellet de Macarella y Cala Macarella (al sur de la isla) encontramos esta cala virgen y aislada, flanqueada por laderas acantiladas y cubiertas por frondosos pinos que forman parte del Àrea Natural d’Especial Interès de la costa sur de Ciutadella.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Calas Macarella y Macarelleta. Foto: Turismo de Menorca.

La hermana pequeña de Cala Macarella es también apta para fondear embarcaciones, ya que está resguardada de las corrientes.

En verano el acceso en vehículo privado no está permitido para evitar un tránsito excesivo en una zona natural protegida, por lo que se ofrece una línea de bus que une Ciutadella con Macarella. A partir de ahí seguimos por un tramo de Camí de Cavalls que recorre todo el litoral menorquín o bien un sendero (más escarpado) que comunica las dos playas.

Cala Galdana

A 7 km de Ferreries, entre Morro de Ponent y Penyal Vermell y flanqueada por los miradores des Riu y de sa Punta que, por cierto, ofrecen excelentes vistas panorámicas, nos espera Cala Galdana o Cala Santa Galdana.

Es una de las playas más conocidas y visitadas de Menorca por su belleza, donde un entrante de mar confluye con las desembocaduras de los torrentes Algendar y Algendaret al tocar tierra.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Cala Galdana. Foto: Turismo de Menorca.

De gran tamaño, arena fina y aguas cristalinas, está flanqueada por cerros coronados con pinares y construcciones y cuenta con todo tipo de establecimientos turísticos y viviendas residenciales, además de servicios como duchas, lavabos, socorristas, accesos de minusválidos, bar y restaurante. También es un excelente opción para fondear embarcaciones. ¡Ah! Y es bandera azul.

Es Tancats – Algaiarens

La playa de Algaiarens está a 11 km de Ciutadella, al norte de Menorca, y forma parte del impresionante paisaje de la Vall, acogiendo la colina Falconera, bosques frondosos de pinos, monte bajo, tierras de cultivo, lagunas, sistemas dunares, acantilados espectaculares y playas vírgenes.

De forma rectangular, es bastante grande y está expuesto a los vientos de componente noreste-norte-noroeste, por lo que suele soplar una brisa ligera. Suele estar ocupada por menorquines.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Algaiarens. Foto: Turismo de Menorca.

Las condiciones marinas y subacuáticas son óptimas para el fondeo de embarcaciones, mientras que el acceso por carretera es sencillo siguiendo la señalización viaria y desvíos.

Platja de Son Bou

Encontramos otra de las playas con bandera azul en Menorca, la de Son Bou, a 8 km de Alaior, entre Punta Rodona (donde se ubica la atalaya defensiva Torre Esfondrada) y Cap de ses Penyes, así como junto a las urbanizaciones Son Bou, Sant Jaume de la Mediterrània y Torre Solí Nou. La cierra el segundo mayor sistema dunar de la isla tras s’Albufera des Grau.

Con forma de u, esta enorme playa es la más grande del litoral de Menorca, con 2,4 km de extensión, arena fina y agua cristalina, y es escogida tanto por bañistas locales como por turistas.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Platja de Son Bou. Foto: Turismo de Menorca.

Es una buena opción para el fondeo de embarcaciones, siempre evitando las rocas en su parte central. Si queremos acceder por carretera encontraremos aparcamiento gratuito en los alrededores aunque en verano se ofrece transporte público.

Arenal de Son Saura

La playa de Son Saura Bellavista o Platja de Llevant de Son Saura está a 12 kilómetros de Ciutadella, entre Platja d’es Banyuls y Punta des Governador, y bajo la atenta mirada de Talaia d’Artrutx (62 metros de altitud).

Este tramo de litoral aislado y virgen se caracteriza por tener dimensiones grandes, arena fina y blanca, un sistema dunar en su parte trasera y un frondos pinar que llega hasta primera línea de mar.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Platja Son Saura. Foto: Turismo de Menorca.

Suele acoger a muchos bañistas y no es recomendable para fondear embarcaciones por estar muy abierta al mar y expuesta a corrientes. El acceso por carretera es sencillo ya que está bien señalizada, con aparcamiento gratuito en los alrededores.

Platja de Cavalleria

En la costa norte de Menorca, a 9 km del término municipal de Mercadal, la Platja de Cavalleria está resguardada por el imponente Cap de Cavalleria (el saliente más septentrional de Menorca, con acantilados de hasta 80 metros sobre el nivel del mar).

De arena cobriza, 650 metros de longitud y 70 metros de ancho, tiene forma de concha y escasa vegetación, así como oleaje moderado.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Platja Cavalleria. Foto: Turismo de Menorca.

Está envuelta por acantilados de altura mediana y frecuentada por muchas embarcaciones de recreo -aunque no se recomienda el fondeo- y por ser habitual la práctica de nudismo.

El acceso por carretera es sencillo aunque el último tramo del recorrido está sin asfaltar.

Cala Macarella

La hermana mayor de Cala Macarelleta pertenece al término municipal de Ciutadella y está considerada una de las playas más bellas de Menorca (también una de las más concurridas).

En forma de u, rodeada de colinas, pinares y un tramo de Camí de Cavalls, es una playa bastante salvaje de arena con aguas cristalinas y tranquilas.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Cala Macarella. Foto: Turismo de Menorca.

Las condiciones marinas y subacuáticas son aptas para fondear embarcaciones (fondo de arena). Al igual que en cala Macarelleta, el acceso en vehículo privado no está permitido durante el verano por lo que hay que tomar el bus que la une con Ciutadella todos los días de la semana, festivos incluidos.

Platja de Punta Prima

Esta playa se encuentra a 6 km de Sant Lluís, entre las puntas des Marbres y Prima, una urbanización y la Torre de Son Ganxo, con vistas al islote des Cagaire y la isla s’Illa de l’Aire.

Amplia, abierta, con viviendas residenciales a su espalda, es un arenal de tamaño medio, agua cristalina, fondo de arena y vegetación submarina en los laterales.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Punta Prima. Foto: Turismo de Menorca.

El acceso por carretera es sencillo siguiendo la señalización. En verano se puede llegar también en transporte público.

Platja Binigaus

A 4km de es Migjorn Gran, entre las puntas Rabiosa y Rodona está la playa Binigaus, que forma parte del Área Natural de Especial Interés que abarca desde Cala Mitjana hasta este rincón.

Con bandera zul, se encuentra en una amplia ensenada, totalmente abierta al mar, de arena de grano medio y cantos rodados y aguas tranquilas y transparentes.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Platja Binigaus. Foto: Turismo de Menorca.

La poca profundidad desaconseja el fondeo de embarcaciones a esta playa, que es accesible para mascotas y cuenta con todo tipo de servicios: duchas, lavabos, alquiler de tumbonas, socorritas, aparcamiento, chiringuito y zona de deportes náuticos.

Cala Pilar

Un poco más lejos de Ciutadella, a 23 km y defendida por Esculls del Barco, Illa des Pinar y Esculls de sa Teula espera Cala el Pilar.

En forma de concha, virgen y solitaria, no suele llenarse pese a su agua limpia y su hermoso paisaje entre colinas agrestes.

Aunque no ofrece servicios, sí cuenta con una fuente de agua potable.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Cala el Pilar. Foto:Turismo de Menorca.

Desaconsejada para el fondeo de embarcaciones –existen obstáculos cerca de la costa como arrecifes, piedras sueltas y un islote- si se llega por carretera hay que acceder por los predios de Sant Bernat, Al Putzer, Bini Canó, Sant Felip y Alfurí y, tras aparcar, caminar 1,8 kilómetros (una hora) hasta la cala.

Calas Mitjana y Mitjaneta

Encontramos Cala Mitjana a 7 km de la población de Ferreries, entre Penyal Alt de s’Anglès y es Pont de n’Aleix, y próxima a la urbanización Cala Santa Galdana.

La playa resulta de una bocana de 192 metros de anchura que al tocar tierra da lugar tanto a esta como a otra calita menor en el margen derecho, Cala Mitjaneta.

En ambos casos se trata de rincones vírgenes y aislados, de fina arena blanca, flanqueadas por colinas cubiertas de pinares y algunas construcciones.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Cala Mitjana. Foto: Turismo de Menorca.

Tanto esta como la diminuta Cala Mitjaneta son aptas para el fondeo. El acceso por carretera también es sencillo, aunque no es posible llegar hasta la cala sino que hay que estacionar en un parking público y después caminar durante 20 minutos hasta la playa.

Cala Binidali

Cala Binidalí está a 9 kilómetros de Mahón, junto a la urbanización Binidalí, entre Morro de sa Cova Baixa y Cala Biniparratx. Encajada entre barrancos escalonados, esta playa diminuta suele estar poco transitada pero resulta totalmente espectacular por su arena blanca y sus aguas turquesas características del sur de Menorca.

No es aconsejable el fonde de embarcaciones. Respecto al acceso por carretera, es sencillo, siguiendo las indicaciones en la localidad de Sant Climent y seguir el desvío hacia Binibèquer, Biniparratx y Binidalí. Una vez en la playa hay un pequeño aparcamiento gratuito.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Cala Binidalí. Foto: Turismo de Menorca.

Es Talaier

La platja des Talaier se encuentra a 13 km de Ciutadella, bajo la mirada de la Talaia d’Artrutx, del siglo XVI.

De dimensiones muy reducidas y aspecto salvaje, tiene arena fina y blanca y un frondoso pinar muy próximo a la orilla, así como un sistema dunar ocupando la parte trasera.

Suele estar muy concurrido de bañistas, no tanto de embarcaciones, ya que no es muy favorable al fondeo.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Es Talaier. Foto: Turismo de Menorca.

El acceso a Es Talaier se realiza a través de Son Saura, con una línea de autobús regular que llega hasta la playa. En vehículo particular hay que llegar al aparcamiento de Son Saura (con aforo limitado) y desde allí tomar un sendero que bordea el mar en dirección este o bien un camino interior que conduce a Es Talaier. En ambos casos, el trayecto a pie es de alrededor de 20 minutos.

Platja d’en Tortuga

Platja d’en Tortuga está a 17 kilómetros de Mahón y es una playa virgen, de arena y grava, rodeada de las laderas de montículos cercanos que llegan hasta el mar.

No recomendable para el fondeo, playa Tortuga se encuentra dentro del Parque Natural de S’Albufera des Grau, en el entorno del Faro de Fàvaritx, una zona de alto valor natural, por lo que en verano se prohíbe el acceso en vehículo privado para evitar la degradación del paisaje.

De arenas doradas, rojizas, blanquísimas y hasta grises, hasta 700 km de calas y playas adornan la costa de Menorca fundiéndose con un Mediterráneo que brilla en mil y una declinaciones de azul.
Platja d’en Tortuga. Foto: Turismo de Menorca.

A cambio, existe una línea de autobuses que enlazan Mahón y Favàritx. Desde este último hay que caminar alrededor de 2 km para llegar a la playa.

a.
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