La tradición invernal que convierte Japón en un cuento de hadas

En las prefecturas de Mie, Nagasaki y Tochigi se organizan espectáculos de luces que generan increíbles atmósferas de fantasía y color

Aunque solemos relacionar con la Navidad la instalación de millones de bombillas en nuestras ciudades, en Japón la tradición se mantiene durante todo el invierno. En una forma de competición por lograr la iluminación más espectacular, las prefecturas de Mie, Nagasaki y Tochigi ofrecen impactantes espectáculos que transforman parques y calles en mundos oníricos que parecen extraídos de cualquier cuento de hadas.

Nabana no Sato

Impresionante en cualquier momento del año, el parque floral de Nabana no Sato, en la prefectura de Mie, brilla especialmente durante las noches de invierno. Es entonces cuando adquiere una inusual belleza gracias a las brillantes instalaciones lumínicas que engalanan sus más de 200.000 metros cuadrados.

Aunque solemos relacionar con la Navidad la instalación de millones de bombillas en nuestras ciudades, en Japón la tradición se mantiene durante todo el invierno. En una forma de competición por lograr la iluminación más espectacular, las prefecturas de Mie, Nagasaki y Tochigi ofrecen impactantes espectáculos que transforman parques y calles en mundos oníricos que parecen extraídos de cualquier cuento de hadas.
Túnel de luz de Nabana no Sato. Foto: JNTO.

Como parte del complejo turístico de Nagashima, sus jardines temáticos se ofrecen repletos de especies japonesas entre las que se cuentan las flores de cerezo y ciruelo, las rosas, las azaleas o las begonias.

Una plataforma de observación que se eleva a 45 metros sobre el complejo de Nagashima permite obtener las más espectaculares vistas de Nabana no Sato

¿Un consejo? Para conseguir las mejores vistas panorámicas sube al Island Fuji Observatory, una plataforma de observación ubicada a 45 metros de altura que permite contemplar la sutil combinación entre naturaleza e iluminación. 

Aunque solemos relacionar con la Navidad la instalación de millones de bombillas en nuestras ciudades, en Japón la tradición se mantiene durante todo el invierno. En una forma de competición por lograr la iluminación más espectacular, las prefecturas de Mie, Nagasaki y Tochigi ofrecen impactantes espectáculos que transforman parques y calles en mundos oníricos que parecen extraídos de cualquier cuento de hadas.
Sabana no Sato. Foto: JNTO.

Kingdom of Lights

La segunda parada es Huis Ten Bosch. Ubicado en Nagasaki donde, frente a la bahía de Omura, este parque temático, uno de los más grandes y hermosos del país, alberga el Jardín Artístico de la Luz.

Su suelo de cristal refleja una impresionante cascada lumínica y varias atracciones que emplean realidad virtual.

Durante las noches de invierno, el complejo brilla con luz propia gracias a los 13 millones de bombillas que lo iluminan y ofrecen un espectáculo multicolor único.

Aunque solemos relacionar con la Navidad la instalación de millones de bombillas en nuestras ciudades, en Japón la tradición se mantiene durante todo el invierno. En una forma de competición por lograr la iluminación más espectacular, las prefecturas de Mie, Nagasaki y Tochigi ofrecen impactantes espectáculos que transforman parques y calles en mundos oníricos que parecen extraídos de cualquier cuento de hadas.
Huis Ten Bosh. Foto: JNTO.

Ashikaga Flower Fantasy

También por millones se cuentan las luces que salpican el parque floral Ashikaga Flower Fantasy (en la prefectura de Tochigi). Más de 5 millones de bombillas iluminan los 100.000 metros cuadrados que ocupa este lugar famoso por sus glicinias (wisteria) logrando ofrecer uno de los espectáculos lumínicos más impactantes del mundo.

Las luces se despliegan por toda la ladera de la montaña y conforman un mural que representa las cuatro estaciones. Además, túneles de luces, glorietas florales, trenes y estanques donde el agua crea un espejo de colores completan los atractivos de un parque mágico.

Aunque solemos relacionar con la Navidad la instalación de millones de bombillas en nuestras ciudades, en Japón la tradición se mantiene durante todo el invierno. En una forma de competición por lograr la iluminación más espectacular, las prefecturas de Mie, Nagasaki y Tochigi ofrecen impactantes espectáculos que transforman parques y calles en mundos oníricos que parecen extraídos de cualquier cuento de hadas.
Ashikaga Flower Park. Foto: JNTO.

Yunishigawa Kamakura Festival

Otra de las experiencias más increíbles relacionadas con la luz en Japón la encontramos en el Festival de Yunishigawa Kamakura, también en la prefectura de Tochigi.

La gente cubre los márgenes del río Zawaguchi con cientos de pequeños kamakura (estructuras de hielo parecidas a iglús de nieve) que ofrecen un singular alumbrado nocturno.

Aunque solemos relacionar con la Navidad la instalación de millones de bombillas en nuestras ciudades, en Japón la tradición se mantiene durante todo el invierno. En una forma de competición por lograr la iluminación más espectacular, las prefecturas de Mie, Nagasaki y Tochigi ofrecen impactantes espectáculos que transforman parques y calles en mundos oníricos que parecen extraídos de cualquier cuento de hadas.
Kamura Festival. Foto: JNTO.

Además, en el interior de los iglús más espaciosos se puede disfrutar de una cena tradicional.

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