La playa del paraíso donde es imposible bañarse

La playa de Haukland, al norte de Noruega, parece un rincón del Caribe, con su mar turquesa y sus arenas blancas. Pero hay que tener coraje para bañarse en aguas que no superan los 10 grados

Cuando se contempla el paisaje de la playa de Haukland pareciera que uno se ha trasladado al Caribe: las aguas son turquesas, la arena es blanca y muy fina, y el paisaje de rocas de granito tapizadas de verde le añaden una belleza incomparable.

La playa parece un rincón del Caribe. Foto Haukland Beach Coffee

Cuando se contempla el paisaje de la playa de Haukland pareciera que uno se ha trasladado al Caribe: las aguas son turquesas, la arena es blanca y muy fina, y el paisaje de rocas de granito tapizadas de verde le añaden una belleza incomparable.

Pero hay un punto en contra: sus aguas son sumamente frías.

Y no es por ninguna corriente oceánica que pueda fastidiar los deseos de vacaciones, sino que esta playa paradisíaca se encuentra a 300 kilómetros al norte del Círculo Polar Ártico.

La playa más hermosa de Noruega (y quizás de Europa)

Este paraje se encuentra en la isla de Vestvågøy, en el archipiélago de Lofoten, en la franja norte de Noruega.

Por ello, con mucha suerte en verano el agua llega a una temperatura máxima de 10 grados. Y el exterior no es tampoco un vergel de temperaturas tropicales: esta semana, por ejemplo, las máximas estarán en torno a los 13 grados.

Cuando se contempla el paisaje de la playa de Haukland pareciera que uno se ha trasladado al Caribe: las aguas son turquesas, la arena es blanca y muy fina, y el paisaje de rocas de granito tapizadas de verde le añaden una belleza incomparable.
El paisaje es de una belleza impactante. Foto Ram Yoga | Flickr

A pesar del paisaje caribeño, esta playa de Noruega presenta temperaturas máximas de 15 grados en pleno verano

En invierno el panorama es radicalmente opuesto a la imagen caribeña: los bloques de hielo flotan cerca de la tierra y todo está cubierto por un denso manto de nieve. Es mejor ni acercarse al mar.

La playa de Noruega que todos quieren conocer

En verano, a pesar del agua de temperatura glacial, la playa es un imán para cada vez más turistas. De hecho este lugar recibió 300.000 visitantes el año pasado, un volumen un 50% superior al de cinco años atrás.

Cuando se contempla el paisaje de la playa de Haukland pareciera que uno se ha trasladado al Caribe: las aguas son turquesas, la arena es blanca y muy fina, y el paisaje de rocas de granito tapizadas de verde le añaden una belleza incomparable.
Las montañas nevadas recuerdan que uno esta en Noruega. Foto Michele Agostini | Flickr

Haukland durante décadas se había convertido en un rincón secreto conocido por pocos. Los lugareños de las islas Lofoten le asignaban una importancia relativa, acostumbrados a paisajes de belleza impactante.

Pero basta que algunas publicaciones especializadas la hayan nombrado como la mejor playa de Europa, como hizo Lonely Planet a principios de este año, que se generó un efecto llamada para viajeros de todo el mundo.

Cuando se contempla el paisaje de la playa de Haukland pareciera que uno se ha trasladado al Caribe: las aguas son turquesas, la arena es blanca y muy fina, y el paisaje de rocas de granito tapizadas de verde le añaden una belleza incomparable.
Kayak en la playa de Haukland. Foto Haukland Beach Coffee

Qué hacer en la playa de Haukland

Si bien no se puede bañar (aunque nunca falta algún intrépido que se lanza a las aguas), sí es común que en el lugar se practique paddle surf, buceo o kayak.

En esta playa apenas hay servicios: hay algún B&B cercano y también está el Haukland Beach Coffee, una mezcla de bar, centro de arte, camping y proveedora de servicios turísticos.

Cuando se contempla el paisaje de la playa de Haukland pareciera que uno se ha trasladado al Caribe: las aguas son turquesas, la arena es blanca y muy fina, y el paisaje de rocas de granito tapizadas de verde le añaden una belleza incomparable.
Panales de apicultura cerca de la playa. Foto Wikipedia

En invierno, a pesar del duro clima ártico, también vida en la playa. Este bar-alojamiento organiza ciclos de cine al aire libre. A pesar de que muchos ni se animarían a ver una película con temperaturas bajo cero, hay que recordar que en muchas ocasiones por la noche aparece el velo flotante de la aurora boreal. Y el sacrificio de soportar el tiempo extremo vale la pena.

a.
Ahora en portada