La Palma, la isla creada por la furia de los volcanes

La Palma es una tierra viva, donde las erupciones volcánicas no cesan de modificar su paisaje; y a la que esperamos volver pronto

Los volcanes han moldeado la geografía de La Palma: la erupción en la zona de Cumbre Vieja, con la expulsión de hasta 9.000 toneladas de dióxido de azufre y el río de lava que avanza a 700 metros por hora son una advertencia de la cólera que puede tener la naturaleza; un recordatorio que sus montañas de fuego pueden estar dormidas pero no extinguidas.

Un científico analiza la erupción del volcán. Foto Involcán – EFE

Los volcanes han moldeado la geografía de La Palma: la erupción en la zona de Cumbre Vieja, con la expulsión de hasta 9.000 toneladas de dióxido de azufre y el río de lava que avanza a 700 metros por hora son una advertencia de la cólera que puede tener la naturaleza; un recordatorio que sus montañas de fuego pueden estar dormidas pero no extinguidas.

Desde la erupción del Teneguía, en 1971, nunca se había visto nada igual. La imagen de la lava ardiendo, de las columnas de cenizas y de su destrucción son estremecedoras. Y con la impotencia de que nada se puede hacer ante su avance.

La zona cero de la erupción del volcán de La Palma

Cumbre Vieja forma parte de un parque natural donde se despliega la Ruta de los Volcanes, un sendero de 17,5 kilómetros de alta dificultad, que requiere de cinco a siete horas de caminata entre paisajes de estética lunar.

Son sitios que los caminantes sentían vivo cuando tocaban piedras calientes o ponían la mano sobre fumarolas que despedían azufre.

Los volcanes han moldeado la geografía de La Palma: la erupción en la zona de Cumbre Vieja, con la expulsión de hasta 9.000 toneladas de dióxido de azufre y el río de lava que avanza a 700 metros por hora son una advertencia de la cólera que puede tener la naturaleza; un recordatorio que sus montañas de fuego pueden estar dormidas pero no extinguidas.
La Palma es una tierra que nació por la furia de los volcanes. Foto: Borja Puig de la Bellacasa | Pool Moncloa | EFE.

Al caminar por la Ruta de los Volcanes lo visitantes sentían que es una tierra viva, caliente, con fumarolas que recuerdan que estas montañas de fuego están dormidas pero no extinguidas

Por lo pronto, las autoridades han decretado el cierre del Área Recreativa del Refugio del Pilar, el cierre del Centro de Caños de Fuego y el acceso a la Cueva de las Palomas.

También se prohíbe el acceso al resto de cavidades localizadas en la zona.

Además se solicita a la población y a los turistas que eviten acercarse a la zona para contemplar las erupciones, que visualmente pueden ser conmovedoras, pero que además del peligro que entraña también pueden obstruir los trabajos de prevención y evacuación.

Los volcanes han moldeado la geografía de La Palma: la erupción en la zona de Cumbre Vieja, con la expulsión de hasta 9.000 toneladas de dióxido de azufre y el río de lava que avanza a 700 metros por hora son una advertencia de la cólera que puede tener la naturaleza; un recordatorio que sus montañas de fuego pueden estar dormidas pero no extinguidas.
Vista de la erupción desde los alrededores de Las Manchas. Foto: Miguel Calero | EFE.

¿Reclamo turístico?

Esta mañana la ministra de Turismo Reyes Maroto declaraba en Canal Sur Radio “Desde Turespaña y desde las embajadas vamos a dar toda la información para que la isla de La Palma se convierta en un reclamo para los turistas que quieran ver este espectáculo tan maravilloso de la naturaleza con prudencia”.

Las críticas, como es de esperar, han llegado inmediatamente teniendo en cuenta que en estas primeras jornadas de erupción ya han tenido que ser evacuadas 5.000 personas y que la lava amenaza con cortar en dos La Palma.

Cuando el magma que llegue al mar se solidificará y creará nuevas tierras. Así fue como La Palma nació hace dos millones de años

Y sin olvidar que el magma va a crear toda clase de reacciones cuando llegue al mar, como la generación de lluvia ácida e, incluso, la creación de tierras emergentes cuando se enfríe. De hecho, La Palma nació de una serie de erupciones submarinas hace dos millones de años.

Los volcanes han moldeado la geografía de La Palma: la erupción en la zona de Cumbre Vieja, con la expulsión de hasta 9.000 toneladas de dióxido de azufre y el río de lava que avanza a 700 metros por hora son una advertencia de la cólera que puede tener la naturaleza; un recordatorio que sus montañas de fuego pueden estar dormidas pero no extinguidas.
La extraña geografía es producto de la actividad volcánica. Foto: Turismo de Islas Canarias.

A pesar del calentamiento de la temperatura del agua, la llegada de la lava puede crear nuevos nutrientes, en un trabajo de fertilización que se remonta a los orígenes de la vida en la Tierra.

Esperanzas para cuando el volcán se aplaque

Por ello, a pesar del drama humano de estas horas, hay que tener esperanzas. Es cierto que no se sabe cuánto tiempo puede durar la erupción, quizás sea unas semanas o un par de meses. Solo el tiempo lo dirá. Pero una lección que se puede tener es que la vida vuelve a su curso, que en algún momento la furia del Cumbre Vieja se aplacará y que tras la desolación surgirá un nuevo paisaje.

El volcán, como los otros que se encuentran en La Palma, se dormirá pero no se extinguirá. Y cuando las autoridades confirmen que es un lugar seguro, podremos volver a explorar su extraña geografía y, si hay suerte, volver a transitar por la Ruta de los Volcanes.

Los volcanes han moldeado la geografía de La Palma: la erupción en la zona de Cumbre Vieja, con la expulsión de hasta 9.000 toneladas de dióxido de azufre y el río de lava que avanza a 700 metros por hora son una advertencia de la cólera que puede tener la naturaleza; un recordatorio que sus montañas de fuego pueden estar dormidas pero no extinguidas.
Imagen de la ruta de los volcanes. Foto: Turismo de Islas Canarias.

¿Cómo es la Ruta de los Volcanes de La Palma?

Hasta ahora, el sendero de esta ruta transcurre por los municipios de El Paso, Mazo y Fuencaliente, con un desnivel de 1.207 metros, que en su mayor parte es descendente.

Pero el gran esfuerzo es alcanzar la cumbre de 1.932 metros de El Duraznero, en un paisaje ausente de árboles, de tierra oscura y con algunos arbustos que crecen en esta tierra donde hay seis picos volcánicos.

El inicio se encuentra entre los pinos del Refugio del Pilar, y luego se llega a puntos como el Mirador Birigoyo o la falla que atraviesa el sendero y que recuerda cómo estas tierras parecen moldeadas por manos de gigantes.

La extraña geografía de la Ruta de los Volcanes presenta fallas y hoyos que recuerdan la capacidad destructora pero también constructora de las montañas de fuego

Los volcanes han moldeado la geografía de La Palma: la erupción en la zona de Cumbre Vieja, con la expulsión de hasta 9.000 toneladas de dióxido de azufre y el río de lava que avanza a 700 metros por hora son una advertencia de la cólera que puede tener la naturaleza; un recordatorio que sus montañas de fuego pueden estar dormidas pero no extinguidas.
Los primeros momentos de la erupción. Foto Miguel Calero: EFE.

En el Hoyo se pueden ver las consecuencias de la erupción de 1949, y en el mirador del volcán Las Deseadas es posible comprobar cómo los matorrales y los pinos canarios conquistan las tierras arrasadas por la lava.

En la caminata, a la distancia, se observa el cono perfecto del volcán de Tigalate (que en 1646 expulsó lava durante 28 días) y el Montaña de Fuego; hasta llegar al pueblo de Los Canarios, en el centro del municipio de Fuencaliente, cuya historia entre los siglos XVII y XX también fue marcada por el vulcanismo.

Todos esperamos que la cólera del volcán canario cese cuanto antes, y que la vida siga adelante.

a.
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