Sostenibilidad y distancia social: así es el glamping acuático de Bélgica

Un hotel de Bélgica ofrece pasar la noche en tiendas que flotan en medio de un lago, donde la única forma de acceder es en canoa

El glamping también vive una interesante renovación, ya sea con la posibilidad de dormir en lugares remotos pero rodeado de una lujosa infraestructura, o con opciones más inéditas como es pasar una noche en una balsa.

Foto Vlotkamp

La irrupción de la pandemia ha multiplicado las propuestas de alojamientos que sin renunciar a la comodidad y el relax ofrezcan la tranquilidad de la distancia social.

Algunos de los más innovadores son las cabañas en los árboles, donde se puede dormir entre diseños rústicos y otros vanguardistas.

El glamping también vive una interesante renovación, ya sea con la posibilidad de dormir en lugares remotos pero rodeado de una lujosa infraestructura, o con opciones más inéditas como es pasar una noche en una balsa.
En tota hay ocho tiendas flotantes. Foto Vlotkamp

Una noche en medio del lago

El glamping también vive una interesante renovación, ya sea con la posibilidad de dormir en lugares remotos pero rodeado de una lujosa infraestructura, o con opciones más inéditas como es pasar una noche en una balsa.

La idea es del matrimonio belga de Tobias Knockaert y Kika Merlin, que cuentan con la experiencia de organizar los alojamientos en los árboles de Bookamp. Y desde el 1 de junio atraen las miradas con su proyecto Vlotkamp.

Esta palabra en neerlandés significa ‘acampar en una balsa’, y cuando se llega al pequeño lago en la comuna de Zuienkerke, no muy lejos de Brujas, se ven ocho tiendas de campaña flotando, como conos blancos que se mecen suavemente con el viento.

El glamping también vive una interesante renovación, ya sea con la posibilidad de dormir en lugares remotos pero rodeado de una lujosa infraestructura, o con opciones más inéditas como es pasar una noche en una balsa.
La única forma de llegar es en canoa. Foto Vlotkamp

Cómo son las tiendas flotantes

Cada balsa cuenta con una estructura de madera que sirve como exoesqueleto para sostener la tienda, con una cobertura de neumáticos para evitar impactos de las canoas.

Una serie de pontones la mantiene a flote, y una cadena anclada al fondo evita que navegue a la deriva.

En el interior espera una cama doble, con su juego de sábanas y toallas, en un pequeño ambiente con alfombras, banquetas con lámparas y muebles fabricados en mimbre.

La estructura flotante también tiene una pequeña terraza, donde se puede llevar los almohadones de la tienda para tomar un café o leer.

El glamping también vive una interesante renovación, ya sea con la posibilidad de dormir en lugares remotos pero rodeado de una lujosa infraestructura, o con opciones más inéditas como es pasar una noche en una balsa.
En el interior hay una cama doble y algunos muebles. Foto Vlotkamp

Solo se puede llegar en canoa

La única forma de acceder a las balsas es en canoa. Pero una de ellas, ubicada junto a la orilla del lago, tiene una rampa para facilitar el acceso a las personas con sillas de ruedas.

La única forma de poder llegar a las tiendas flotantes es en canoa. Aunque una de ellas tiene una pasarela para las personas que usan sillas de ruedas

La balsa cuenta con un pequeño retrete para casos puntuales, por lo que las duchas y el lavado de dientes tiene que realizarse en el baño que hay en el hotel Polderwind, donde también hay un restaurante con servicio de buffet y un bar.

El glamping también vive una interesante renovación, ya sea con la posibilidad de dormir en lugares remotos pero rodeado de una lujosa infraestructura, o con opciones más inéditas como es pasar una noche en una balsa.
La pequeña terraza de las balsas. Foto Vlotkamp

Relax y actividades

Pero más encanto tiene comprar la caja de desayuno, que por 14 euros incluye galleta, mantequilla, mermeladas, chocolates, jamón, quesos, café y té.

Cuando los huéspedes llegan reciben un código para desbloquear la canoa y con ella van y vienen entre la balsa y el hotel.

El glamping también vive una interesante renovación, ya sea con la posibilidad de dormir en lugares remotos pero rodeado de una lujosa infraestructura, o con opciones más inéditas como es pasar una noche en una balsa.
En el hotel Polderwind está el comedor y los baños. Foto Vlotkamp

En el lago no se puede nadar ni pescar, y tampoco es posible llevar mascotas.

Pero en los alrededores Tobas y Kika pueden organizar salidas de senderismo y búsquedas del tesoro; además ofrecen el servicio de alquiler de bicicletas y en los árboles cercanos hay un circuito de cuerdas con tirolinas y otras atracciones.

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