Vamos de compras a Finlandia. Y con conciencia ecológica

¿Es posible consumir y contribuir a la sostenibilidad de planeta? Estas tiendas y marcas de Helsinski y otras ciudades encontraron la receta

Finlandia presume de ser uno de los países con la conciencia ecológica más avanzada. Porque no es suficiente con tener buenas intenciones, el país nórdico cuenta con una larga tradición de producción con criterios sostenibles y de apuesta por las tres R: reciclar, reutilizar y reducir.

Tienda Kämp Garden – Foto Tuomas Uusheimo

Finlandia presume de ser uno de los países con la conciencia ecológica más avanzada. Porque no es suficiente con tener buenas intenciones, el país nórdico cuenta con una larga tradición de producción con criterios sostenibles y de apuesta por las tres R: reciclar, reutilizar y reducir.

Por ejemplo en su capital Helsinski se pueden encontrar bibliotecas de ropa, que alquilan prendas para lucir en oportunidades especiales sin necesidad de comprar y guardar.

Allí también hay numerosas tiendas de moda, muebles y decoración que presentan productos que enarbolan la consolidada trayectoria del diseño finés y que demuestran que la calidad va de la mano del cuidado ambiental.

Finlandia presume de ser uno de los países con la conciencia ecológica más avanzada. Porque no es suficiente con tener buenas intenciones, el país nórdico cuenta con una larga tradición de producción con criterios sostenibles y de apuesta por las tres R: reciclar, reutilizar y reducir.
Tienda Artek, en Helsinski

La sostenibilidad en la moda

Un punto recomendado de la capital finlandesa es Garden, un centro comercial dedicado a la moda producida en Finlandia, donde se pueden encontrar firmas como Arela que venden ropa de segunda mano.

La compañía Arela cuenta con un servicio de atención para extender la vida útil de cada pieza a través de remiendos, modificaciones y reciclaje.

Creada en 2006 por la diseñadora Maija-Arela, se centra en la cachemira de origen ético y ofrece un servicio de atención para extender la vida útil de cada pieza a través de remiendos, modificaciones y reciclaje.

Finlandia presume de ser uno de los países con la conciencia ecológica más avanzada. Porque no es suficiente con tener buenas intenciones, el país nórdico cuenta con una larga tradición de producción con criterios sostenibles y de apuesta por las tres R: reciclar, reutilizar y reducir.
Diseños de Arela

Además en el centro comercial se suelen organizar cursos sobre reutilización de prendas, una manera de evitar el consumismo desaforado.

Recci es una marca con varias sucursales en el país. Se encarga de recoger ropa usada, parte de la cual se vende al público y la que no, se transforma en materia prima para la industria de la construcción.

Por ejemplo, “la suela de un zapato puede encontrarse en una losa de hormigón”, indican en el área de Turismo de Helsinski.

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Sudadera de Pure Waste, elaborada con materiales reciclados.

Reciclar para vestir

Pure Waste, otra marca a tener en cuenta, fabrica tejidos a partir de materiales reciclados, que compra a la industria textil en la India, los desgarra mecánicamente y los mezcla con poliéster reciclado compuesto de viejas botellas de plástico.

Y para comprometerse con el comercio justo, los empleados indios cobran el doble que en otras compañías textiles.

Zapatillas hechas de café y plásticos

Otra interesante iniciativa de reciclaje Rens, compañía con sede en Helsinki y que lanzó una serie de zapatillas que resisten al agua, fabricadas con residuos plásticos y restos de café.

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Rens, zapatillas elaboradas con restos de café y plásticos.

Los restos de café y de plásticos se usan para crear las zapatillas Rens, resistentes al agua

La ventaja de usar estos restos orgánicos es que tienen más capacidad para absorber el olor del pie, permite que los pigmentos de la tela tengan más duración y ayuda a que el poliéster se seque dos veces más rápido.

Trabajo artesanal

La sostenibilidad también pasa por proteger las fuentes de trabajo autóctonas y artesanales. Es lo que hace Myssyfarmi, una compañía familiar que vende sombreros y bufandas de lana funky, tejidos por “abuelas” en Pöytyä, en pleno finlandés.

También Bonden es una marca que recurre a artesanos locales y fabricantes calificados que producen mantas, chales, cojines y bolsas de fieltro bajo la estética de la artesanía nórdica.

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Myssyfarmi emplea a personas mayores de las zonas rurales

Tradición del diseño sostenible

Como Suecia, Dinamarca y Noruega, Finlandia tiene una cultura del diseño que encumbró a la región de Escandinavia desde el siglo XX.

Una de las tiendas más importantes del sector es World of Tre, que lleva sus parámetros de producción ética desde el interiorismo y la moda hasta la cosmética orgánica.

Su tienda presume de vender “90% de diseño finlandés y 100% de productos de calidad”, como la cristalería de Markku Salo, la ropa de Samuji y los muebles de Nikari.

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Lokal, diseño y sostenibilidad.

Los amantes del diseño también deberían visitar la tienda de Lokal, que despliega creaciones de diseñadores emergentes y contemporáneos de Finlandia; muchos de ellos producidos en exclusividad para este local.

La meca de los muebles

Fuera de Helsinski, hay que poner rumbo a Turku, a 170 km al oeste de la capital, donde está la tienda PUF Design Market, que representa a unas 50 compañías del país que enarbolan la bandera de la sostenibilidad, como los citados productos de Pure Waste, o la firma de diseño de joyas Aida Impact, que contrata a madres refugiadas para producir a mano elegantes piezas.

En Turku también se encuentra una legendaria fábrica de muebles, Artek, creada en 1935 y en donde surgieron piezas icónicas como el taburete minimalista Aalto60 (1933) y la silla escultural Paimio (1931-1932).

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Linea de muebles reciclados de Artek

Ellos cuentan con la línea Artek 2nd Cycle, que readapta viejos muebles para darle una nueva vida, y que se puede encontrar en las tiendas de la calle Pieni Robertinkatu, en el Distrito del Diseño de Helsinski.

Alfombras de retazos textiles

Otro ejemplo de reciclaje es el de las alfombras räsymatto, que significa ‘alfombra de trapo’.

Finlandia tiene una consolidada tradición de reutilizar trozos de tela para convertirlos en alfombras y diseños textiles

En Finlandia desde hace siglos las alfombras se hacen con ropa y telas viejas, con diseños que varían de región en región, y que se suelen lavar en el mar o en los lagos del país.

Finlandia presume de ser uno de los países con la conciencia ecológica más avanzada. Porque no es suficiente con tener buenas intenciones, el país nórdico cuenta con una larga tradición de producción con criterios sostenibles y de apuesta por las tres R: reciclar, reutilizar y reducir.
Arte textil de la técnica ryijy.

También están las alfombras ryijy, que son tapices decorativos confeccionados a mano que se fabrican desde hace 300 años, que también son reinterpretados por una generación de artistas textiles que dan rienda suelta a su imaginación con nuevos diseños.

Tejidos y ecología

Para el hogar, cabe destacar las mantas, toallas y bufandas elaboradas por Lapuan Kankurit, la fábrica de tejidos más antigua del país, que utiliza materiales clásicos como el algodón, el lino y la lana, así como otros nuevos como la fibra hecha de celulosa.

Finlandia presume de ser uno de los países con la conciencia ecológica más avanzada. Porque no es suficiente con tener buenas intenciones, el país nórdico cuenta con una larga tradición de producción con criterios sostenibles y de apuesta por las tres R: reciclar, reutilizar y reducir.
Diseños de Lapuan Kankurit

También están las creaciones de Kauniste, famosa por sus patrones y colores intensos, que hace gala de producción sostenible y de materiales naturales certificados, libres de químicos añadidos.

Sus diseños se pueden encontrar en la tienda que tiene en la calle Alesanterinkatu, en Helsinski.

a.
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