Estos son los balnearios más relajantes de Extremadura

Además de playas de agua dulce (dos incluso con Bandera Azul) Extremadura cuenta con balnearios de aguas termales y terapéuticas que son una invitación al relax más buscado del verano

El balnearios como el de Alange y Montemayor se conservan restos de los antiguos baños romanos

Las aguas de Alange eran conocidas desde la época romana. Foto Balneario de Alange

Los romanos lo sabían hace 2.000 años: en Extremadura hay rincones de aguas termales que son una invitación al relax y, de paso, a la recuperación de algunas dolencias.

Algunos de ellos, siglos después, conservan huellas de la construcción de baños por parte de aquella cultura. En la actualidad hay varios sitios, en armonía con la naturaleza, que presentan un circuito termal que transcurre en paralelo a la antigua Vía de la Plata romana.

Las aguas termales de los Baños de Montemayor

Un ejemplo de esta unión entre historia y termalismo se da en los Baños de Montemayor, que transformaron el Valle del Ambroz en un oasis.

El actual balneario conserva una terma romana, en un lugar donde el descubrimiento de la historia antigua como los tramos de la legendaria calzada se combina con sesiones en las aguas.

El balnearios como el de Alange y Montemayor se conservan restos de los antiguos baños romanos
Recuerdos de la era romana en el balneario de Montemayor

Con una temperatura constante de 43 grados, son indicadas para tratamientos del reuma, la artrosis y el sistema respiratorio, además de ser tonificantes y embellecedoras de la piel.

El complejo cuenta con un moderno edificio de 1.000 metros cuadrados donde se concentran los tratamientos de salud y la piscina solárium, mientras que en el de las Termas Romanas están las de aguas termales y las climatizadas, en el que se ofrecen los servicios de estética.

Tratamientos termales en el Balneario El Salugral

En el pueblo de Hervás, en la provincia de Cáceres, se encuentra el resort termal de El Salgural en el que se ofrecen tratamientos de última generación, sin olvidar métodos tradicionales para renovar el cuerpo y la mente.

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Sus aguas, clasificadas como bicarbonatadas, sódicas, cloruradas y litínicas, se recomiendan para tratar casos de reuma, problemas respiratorios y diferentes alergias.

El balnearios como el de Alange y Montemayor se conservan restos de los antiguos baños romanos
La piscina climatizada de El Salugral

En el circuito terapéutico y de belleza tienen salas de vapores, envolturas y tratamientos de vinoterapia y chocolaterapia.

Las instalaciones tienen una superficie de 75.000 metros cuadrados, con piscina climatizada hidroactiva, otra exterior y un hotel de 1945 de 37 habitaciones reformado hace 15 años.

Relax en los paisajes del Valle de Jerte

En verano el Valle de Jerte se tiñe de verde, tras el manto blanco que las flores de los cerezos han dejado en la primavera.

En este paraje extremeño de gran belleza está la localidad de Valdastillas, en donde el Hotel Balneario Valle del Jerte, de cuatro estrellas, aprovecha la presencia de aguas termales para ofrecer un circuito de piscinas y tratamientos especiales como los envolvimientos revitalizantes con cereza o chocolate o la exfoliación con miel.

El balnearios como el de Alange y Montemayor se conservan restos de los antiguos baños romanos
Jacuzzi en el Balneario Valle de Jerte

Las aguas se catalogan como hipotermales de mineralización débil, sulfuradas y bicarbonatadas, beneficiosas para las afecciones del aparato locomotor, respiratorio y de la piel.

El patio de aguas ofrece tres circuitos con distintos efectos para el cuerpo, como el cuello de cisne, la cascada, las camas de aire, jets para las piernas o jacuzzi, que se complementan con sauna, baños de vapor, líneas en serie de chorros terapéuticos y duchas aromáticas.

Historia y rejuvenecimiento en el Balneario de Alange

La historia está más presente que nunca en el Balneario de Alange, que conserva unos baños del siglo III protegidas por unas instalaciones modernas.

Precisamente, Alange en árabe significa ‘Agua de Alá’, y es una síntesis de la importancia que se le dieron a estas aguas termales en la era romana y luego en el período de Al-Ándalus.

En el lugar conviven recuerdos de esas culturas con bañeras del siglo XIX e instalaciones hidrotermales modernas.

El balnearios como el de Alange y Montemayor se conservan restos de los antiguos baños romanos
Una de las piscinas del balneario de Alange.

El agua de Alange se clasifica como oligometálica y contienencarbonatos y bicarbonatos de sodio, magnesio y calcio.

Su uso se recomienda para afecciones del sistema nervioso, ginecopatías, alteraciones del sistema circulatorio y del aparato locomotor, así como afecciones respiratorias.

Entre las infraestructuras destacan la piscina fría de agua del manantial, los baños en termas romanas, la de hidromasaje, la ducha escocesa, el baño turco, el chorro caliente y las inhalaciones de agua y oxígeno medicinal.

El efecto del lodo en el Balneario El Raposo

Al sur de la provincia de Bajadoz, en Puebla de Sancho Pérez, el Balneario El Raposo es uno de los pocos de España que proponen tratamientos de lodos naturales para combatir problemas de salud, así como otros de vinoterapia.

El balnearios como el de Alange y Montemayor se conservan restos de los antiguos baños romanos
Instalaciones del Balneario El Raposo

Estos lodos provienen del arroyo que cruza la finca y luego se almacenan en piscinas, donde maduran cubiertos de agua termal.

El Raposo es uno de los pocos balnearios de España que cuentan con tratamientos de lodoterapia

Este balneario cuenta con un hotel de cuatro estrellas, que conforma un entorno de 30.000 metros cuadrados con una variada vegetación.

Las aguas son bicarbonatadas, cálcicas, magnésicas y radiactivas, que junto con los lodos son aptas para tratamientos reumatológicos, respiratorios, vasculares, digestivos y dermatológicos.

a.
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