¿Ganas de playa? Estas son las 15 mejores de Europa en 2021

En Sicilia, en las Islas Cícladas, en Islandia y, por supuesto, en España (hasta cuatro): el ranking de Tripadvisor señala las mejores playas de Europa para desconectar en 2021

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 

Playa de Cofete. Foto: Michael Baccin | Unsplash.

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 

Escogidas en base a la valoración y los comentarios de los usuarios de Tripadvisor, el ranking Travellers’ Choice Playas 2021 es una buena fuente de inspiración. En su novena edición y en la clasificación europea –seamos realistas, la más accesible a nuestras posibilidades viajeras, pandemia mediante- deja dos playas españolas –Cofete y La Concha– entre las diez mejores, y otras dos más si atendemos a las quince primeras clasificadas. Arenales de aguas turquesas en las islas Cícladas, otras de arena rosa en Creta o exóticas playas islandesas completan el top continental de los Best of the Best. 

15. Playa de Sotavento (Costa Calma, España) 

Una amplia franja de arenas doradas y aguas poco profundas, enmarcadas por las dunas y el mar, definen la playa de Sotavento, una de las más hermosas de Fuerteventura. Próxima al pueblo de La Lajita, al sur de la isla, es una de las más extensas de Costa Calma, de belleza salvaje que combina con una pequeña oferta de servicios, apenas un chiringuito y una escuela de surf, perfecta para disfrutar de los deportes acuáticos que, gracias a los vientos que recibe, la convierten en el entorno ideal para practicar windsurf, surf o vela.  

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
Playa de Sotavento, Fuerteventura. Foto: Wikimedia Commons.

14. Reynisfjara Beach (Vik, Islandia) 

Tan espectacular con nieve como con viento o con sol, la playa de arena negra y enormes pilas de  basalto -según las leyendas locales viejos trolls que secuestraban barcos- de Reynisfjara, en la costa sur de Islandia, es una de las más impresionantes del norte de Europa. Azotada por las olas del Atlántico, se encuentra a unos 180 kilómetros de Reikiavik y puede que la identifiques también por haber aparecido en la temporada 7 de Juego de Tronos.  

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
Reynisfjara Beach. Foto: Sebastian Spindler | Unsplash.

13. Sarakiniko Beach (Milos, Islas Cícladas) 

Paisajes volcánicos y lunares entre calas turquesas: así es la isla griega de Milos, mcuho más desconocida que sus vecinas Mykonos o Santorini. Entre sus maravillas naturales destaca la playa de Sarakiniko. En pleno parque natural, ocupa la costa norte de la isla y, además de la playa en sí, enmarcada en rocas blancas que contrastan con el azul turquesa del agua, hay calitas, pequeñas bahías y formaciones rocosas de todo tipo desde la que saltar al mar en un chapuzón único que habrá que inmortalizar. 

Milos Grecia
Paisaje lunar de Sarakiniko. Foto: Ronak Mokashi | Unsplash.

12. Playa de Ses Illetes (Formentera, Islas Baleares) 

Aunque no es su mejor año en el ranking (ha llegado a estar posicionada como la primera playa del continente y una de las diez mejores del mundo), Ses Illetes sigue estando en el top. Ubicada al norte de la pequeña isla balear de Formentera, destaca por la extrema claridad de sus aguas así como su arena blanca y fina, que compone una suerte de brazo de tierra que se adentra en el Mediterráneo, casi rozando el islote de S’Empalmador. 

Perfecta para disfrutar de una increíble puesta de sol, es deliciosa especialmente en primavera, cuando los turistas aún no han llegado, y también es ideal para la práctica del buceo y el snorkel, gracias a la riqueza de sus fondos marinos y la transparencia de sus aguas. 

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
Ses Illetes. Foto: Flickr.

11. Diamond Beach (Jokulsarlon, Islandia) 

Olvida lo que sabes de las playas. Diamond Beach es, literalmente, otra cosa. Se trata de una impresionante playa de arena negra volcánica habitada por icebergs con forma de diamante de deslumbrantes azules, transparentes y blancos y de diferentes tamaños. Al pie del glaciar Breiðamerkursandur, junto a la llanura glacial Jökulsárlón en la costa sur de Islandia, recorrer esta playa es como visitar una galería de arte donde la naturaleza muestra una belleza auténticamente salvaje. 

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
Diamond Beach. Foto: Journaway Rundreisen | Unsplash.

10. Porthminster Beach (St. Ives, Reino Unido) 

En el condado de Cornualles (Inglaterra), la localidad costera de St Ives se cuela en el top 10 de playas gracias a su bahía en forma de media luna de nombre Porthminster Beach. Flanqueada por una ladera cubierta de hierba y salpicada de elegantes villas eduardianas y un promontorio boscoso, destaca la paleta de colores que se forma en torno a la playa, con el verde de la vegetación, el dorado de la arena y el azul del mar. Además de ser un imán de artistas y escritores (aquí se inspiró Virgina Woolf para su novela El faro, por poner un ejemplo) es un buen lugar para practicar surf y padle surf, entre otras actividades acuáticas. 

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
Porthminster Beach, St Ives. Foto: Wikimedia Commons.

9. Kleftiko Beach (Milos, Islas Cícladas) 

También en la hermosa Milos, en este caso al suroeste de la isla griega, la playa de Kleftiko destaca por sus impresionantes cuevas y rocas volcánicas blancas. Antiguo refugio de piratas, que la escogían por su difícil acceso, llegar a la delgada franja de arena respaldada por imponentes formaciones rocosas no es tarea fácil y, de hecho, solo puede hacerse en barco o a través de una caminata de aproximadamente 40 minutos y con tramos complicados. 

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
Solo se puede acceder a Kleftiko desde el mar o en una larga caminata. Foto: Despina Galani | Unsplash.

8. Playa de Santa Giulia (Santa Giulia, Francia) 

Al sureste de la Costa Azul, en la isla francesa de Córcega, la playa de Santa Giulia es uno de los más bellos arenales de Francia. Pertenece a Porto-Vecchio, la tercera ciudad más grande de la isla, destaca por su arena blanca y fina y por sus aguas cristalinas. Además, y pese a contar con todo tipo de servicios, Santa Giulia ha logrado conservar su encanto natural. Además, cuenta con un coqueto muelle que resulta irresistiblemente fotogénico. 

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
Santa Giulia, Francia. Foto: Cyril Caiazzo | Unsplash.

7. Playa de Elafonisi, Elafonisi, Grecia 

Conocida como el ‘Caribe griego’, a 90 minutos en coche de la ciudad de Chania, en un rincón del mar Egeo alejado de la masificación, encontramos la playa más famosa de Creta. La arena de un color rosáceo convierte a la playa de Elafonisi en toda una curiosidad y, por supuesto, las aguas cristalinas hacen el resto.  

Merece la pena decir, para no caer en la decepción, especialmente si hemos visto decenas de fotos en Instagram, que la tonalidad de la arena, que se debe a la erosión de corales y conchas de animales marinos, no tiene mucho que ver con una explosión de color, sino que más bien presenta un tono apagado, cuya intensidad depende de la hora y la luz del momento. 

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
Elafonisi Beach. Foto: Wikimedia Commons.

6. Laguna de Balos (Kissamos, Grecia) 

Y sin salir de Creta encontramos la siguiente playa del ranking (para muchos la mejor del Mediterráneo): la laguna de Balos. Ubicada en la en la península de Gramvousa, a unos 57 km al noroeste de Chania, dentro de un Parque Natural, consta en realidad de dos partes, una laguna de aguas transparentes y poca profundidad perfecta para relajarse y desconectar y una playa de aguas turquesas y arena rosa que componen uno de los lugares más fotogénicos de la isla. 

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
Laguna de Balos. Foto: Arthur Yeti | Unsplash.

5. Bournemouth Beach (Bournemouth, Reino Unido) 

Calificada como la mejor playa del Reino Unido por varios años consecutivos por los usuarios de Tripadvisor, el vasto arenal de Bournemouth de 11 kilómetros asomado al Canal de la Mancha se extiende entre las ciudades costeras de Poole y Christchurch. Con un microclima que le permite disfrutar de aguas más cálidas que en otros puntos del país, se trata de una animada zona llena de servicios donde practicar actividades náuticas como kayak y padle surf o bien disfrutar de las propuestas concentradas en su muelle, como una tirolina y una pared de escalada. 

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
Bournemouth beach. Foto: Roman Grac | Pixabay.

4. Playa de La Concha (San Sebastián, España) 

Posiblemente la playa urbana más hermosa de España, la de la Concha, en San Sebastián, presume de agua cristalina y suave arena que se rodea de una zona verde y boscosa de montículos y un bello paseo marítimo de estilo modernista. 

Con la isla de Santa Clara en el centro, flanqueada por los montes Urgull e Igeldo, en sus 1.350 metros de longitud se pueden practicar numerosas actividades deportivas como surf, windsurf, piragüismo, bodyboard, voleibol o fútbol playa. 

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
La playa urbana más famosa de España es la de San Sebastián. Foto: Ultrash Ricco | Unsplash

3. Playa de Falésia (Olhos de Água, Portugal) 

Perteneciente al municipio de Albufeira, en el Algarve portugués, la playa de Falésia que se extiende entre Olhos de Água y Vilamoura está considerada como una de las mejores del país luso, siempre presente en este tipo de rankings. Enmarcada en un arenal mayor, de 6 km de longitud, y con todo tipo de servicios, destaca por su arena fina y agua cristalina.  

Sin embargo, lo que la hace realmente diferente es su paisaje, en concreto un acantilado de tonalidades rojizas, marrones, blancas y cobres que al atardecer se convierte en un auténtico espectáculo de color.  

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
Praia da Falesia. Foto: Alfred Derks | Pixabay.

2. Playa de Cofete (Fuerte Morro del Jable, España) 

La playa española mejor posicionada en la lista es la de Cofete, en Fuerteventura. En el extremo sur de la isla y protegida por las crestas del Parque Natural de Jandía, sus 14 km de longitud y 50 metros de anchura componen un auténtico paraíso virgen y libre de masificación, gracias a su protección y a la ausencia de infraestructuras, así como a su difícil acceso.  

Guardería de tortugas bobas, enclave para el astroturismo por la total ausencia de contaminación lumínica y hogar de leyendas fascinante, Cofete es el paraíso canario por excelencia. 

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
Playa de Cofete. Foto: Michael Baccin | Unsplash.

1. Isola dei Conigli (Lampedusa, Italia) 

Octava mejor playa del mundo y primera europea en la edición actual del ranking, la spiaggia dei Conigli está al sur de Sicilia, en la isla de Lampedusa, y tiene nombre de animal, concretamente conejos. Se trata de una preciosa playa virgen con aguas cristalinas y fondos turquesas que invitan a darse un baño, hacer snorkel o, directamente, quedarse hasta el próximo invierno. 

Es solo accesible en barco, lo que ha permitido que se conserve prácticamente salvaje. 

Dicen que la crisis del coronavirus habrá cambiado para siempre los viajes –o, más bien, la forma en que viajamos-. Seguro que a la mayoría nos costará volver a disfrutar en lugares transitados por decenas o cientos de personas y puede también que 2021 no sea el año de los grandes viajes. Imaginarnos tumbados en una playa acompañados del rumor de las olas y la caricia del sol, si es posible sin gente alrededor, es sin embargo un plan que para muchos seguirá definiendo unas vacaciones de ensueño. Más aún si es en alguno de estos espectaculares arenales. 
Spiaggia dei conigli, en Lampedusa. Foto: Wikimedia Commons.

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