El bosque más psicodélico de estas Navidades está en Japón

El colectivo TeamLab convierte 3.000 árboles en obras de arte luminosas, que se levantan entre proyecciones de video e intrigantes huevos de colores

Sí, es posible convertir a la naturaleza en una obra de arte sin necesidad de alterarla. Es más, ni siquiera hace falta tocarla. Esa es la filosofía del colectivo TeamLab, uno de los innovadores en la escena del arte digital.

Este grupo de artistas desplegará su artillería de luces, sonidos y proyectores de video para crear un bosque de estética psicodélica, un espectáculo visual y sonoro que dará un giro radical a un festival que se celebra hace 120 años.

2 Festival Mitu Ume Foto TeamLab
Videoproyecciones en el Festival Mitu Ume. Foto TeamLab

Uno de los grandes jardines de Japón

El protagonista de esta puesta en escena es el Jardín de Kairakuen, de la ciudad de Mito, capital de la prefectura de Ibaraki, 100 kilómetros al norte de Tokio.

Este es uno de los tres ‘grandes jardines’ de Japón, podio que comparte con el de Kenrokuen en Kanazawa y el de Korakuen en Okayama.

El Jardín de Kairakuen tiene 3.000 cerezos de 100 variedades, una de las concentraciones más fascinantes de esta especie en el país

Creado en 1842, al final del período Edo, despliega su superficie vegetal en torno a un estanque, y su diseño ya fue concebido como un lugar de belleza escénica.

Hasta los troncos pueden ser obras de arte.  Foto TeamLab
Hasta los troncos pueden ser obras de arte. Foto TeamLab

Gran parte del mérito lo tienen los 3.000 cerezos que se encuentran en el lugar, famosos por su floración que se prolonga por más tiempo que en muchos sitios del país.

La razón se debe a que en el jardín se encuentran unas 100 variedades de cerezos, lo que permite que algunos árboles tomen el relevo cuando otros ya han dejado caer sus flores.

Un festival centenario

Desde hace 120 años que en el lugar se celebra el festival Mitu Ume, que suele presentar visitas guiadas, espectáculos de música y lanzamiento de fuegos artificiales.

Pero esta vez será diferente: TeamLab ofrecerá una serie de proyecciones que cambian constantemente, que se despliegan en los árboles, las rocas y en cualquier rincón de este pulmón verde. O sea, cada visita siempre será diferente.

Las fábulas y tradiciones se unen a la tecnología.  Foto TeamLab
Las fábulas y tradiciones se unen a la tecnología. Foto TeamLab

Reflexionar sobre el paso del tiempo

La idea no es solo contemplar un espectáculo donde el paisaje maride con la tecnología.

El objetivo, precisó TeamLab en un comunicado, es que los visitantes reflexionen sobre el paso del tiempo más allá de la duración de sus vidas, que sientan cómo la naturaleza necesitó miles y millones de años para desplegar la vida.

Este festival se desarrollará entre el 13 de febrero y el 21 de marzo del año que viene.

Pero la compañía ya adelantó algunas imágenes de lo que se podrá ver, como contemplar un bosque con los árboles teñidos de colores intensos, donde a lo largo del circuito se erigen una serie de esculturas, como si fueran huevos gigantes, iluminados con toda clase de tonos.

Cualquier rincón despliega colores y formas. Foto Team Lab
Cualquier rincón despliega colores y formas. Foto Team Lab

Los troncos y las rocas serán escenarios de videoproyecciones que prometen un fascinante caleidoscopio de colores

En medio de los troncos desfilarán una serie de proyecciones, que pueden ser tanto de conejos que saltan y saltan, hasta peregrinos y ranas (¿!) viajando con carruajes.

Los ejemplares de grandes árboles, así como las rocas, también serán lienzos donde se presentarán videos proyecciones como un caleidoscopio de colores.

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