El autobús de ‘Into the Wild’ encuentra un nuevo hogar

Un museo en Fairbanks (Alaska) acogerá finalmente el mítico autobús tras haberse convertido en un peligroso punto de peregrinaje de fans

El autobús en el que Christopher McCandless vivió sus 113 últimos días de vida perdido en un bosque de Alaska sigue desplegando su magnetismo. Después de que las autoridades lo retirasen, ya convertido en meca improvisada -y peligrosa- de peregrinaje de fans de la historia que Jon Krakauer llevó a la literatura y luego Sean Penn al cine, numerosos museos, instituciones y personas privadas se habían postulado a darle una nueva oportunidad. Ahora, por fin, tiene nuevo hogar.

Tanto dentro como fuera de Alaska, el interés ha desbordado las expectativas. Según el comisionado de Recursos Naturales de Alaska, Corri Feige, se habían recibido “docenas de sugerencias y candidaturas sobre la posible reutilización del vehículo, incluidos individuos, museos e instituciones, incluso fuera de las fronteras del 49º Estado de EE UU”.

Según este organismo, será finalmente la propuesta del Museo del Norte de la Universidad de Alaska, en la ciudad de Fairbanks, el que exhibirá el autobús, donde el joven McCandless documentó su muerte, popularizada por el libro Into the Wild (1996) y la cinta del mismo nombre (2007), hasta el mes pasado en el Parque Nacional Denali, unos 40 kilómetros al oeste del pueblo de Healy.

De las muchas propuestas recibidas para “preservarlo, exhibirlo, monetizarlo o conmemorarlo”, como explicó Feige en un comunicado, la del Museo del Norte de la UA es la que mejor se adapta a las condiciones impuestas “para garantizar que este objeto histórico y cultural se preservará en un lugar seguro donde el público pueda experimentarlo por completo, pero de manera segura y respetuosa, y sin el espectro de la especulación”.

A favor de la universidad está su papel como “uno de los tres únicos repositorios estatales oficiales y el único en la zona de Fairbanks con la capacidad de custodiar artículos históricos de propiedad estatal”. Además, cuenta con personal capacitado para restaurarlo y exhibirlo adecuadamente.

Fotograma de la película Into the Wild dirigida por Sean Penn.

Esta solución, además, permite que el Departamento de Recursos Naturales mantenga la propiedad del autobús y decida los usos futuros, incluso la posibilidad de prestarlo para otras exhibiciones y en qué condiciones.

«Creo que darle al Bus 142 un hogar a largo plazo en Fairbanks en el Museo del Norte de la UA puede ayudar a preservar y contar las historias de todas estas personas», dijo Feige. «Puede honrar todas las vidas y sueños, así como las muertes y penas asociadas con el autobús, y hacerlo con respeto y dignidad».

Fairbanks

Llamada también la ciudad del corazón de oro, Fairbanks es la segunda ciudad de Alaska, con alrededor de 100.000 habitantes. Ubicada en el interior, es conocida por sus auroras boreales y sus condiciones extremas, con temperaturas que pueden llegar a los -52º, si bien verano rondan los 26 grados, con hasta 22 horas de sol al día.

Además de puerta de entrada al Ártico y las actividades de turismo activo que ofrece en el río Chena, los recorridos en motos de nieve y trineos tirados por perros, la ciudad cuenta con un buen número de galerías de arte con cerámicas, pinturas, textiles, manualidades y joyas elaboradas por nativos de Alaska así como el Museo del Norte de la Universidad de Alaska, donde se instalará el bus, considerado uno de los mejores del estado y que guarda principalmenente colecciones artísticas y de historia natural.

Hacia rutas salvajes

El autobús, punto clave en el relato del joven aventurero, procedente de Virginia, que se embarcó en un viaje por los EEUU en 1992 y murió con solo 24 años cuando, ya en Alaska y refugiado en vehículo, no pudo regresar a la civilización como consecuencia de la climatología, se había convertido en un lugar muy peligroso.

Según las autoridades locales, dos mujeres se ahogaron en el río Teklanika en esas visitas al autobús, una de Suiza en 2010 y la otra de Bielorrusia en 2019. Se efectuaron además 15 misiones de búsqueda y rescate desde 2009, incluida la de cinco turistas italianos el invierno pasado. Uno de ellos presentaba signos severos de congelación.

Tras la muerte de dos personas y el rescate de al menos 15 que trataban de localizar el último refugio de McCandless en Alaska, las autoridades decidieron el pasado mes de junio retirar el autobús del bosque

Para las autoridades fue demasiado y la Guardia Nacional de Alaska decidió trasladar el vehículo el pasado mes de junio. Para ello lo engancharon a un helicóptero CH-47 Chinook y lo sacaron volando sobre los pinos hasta llegar a un remolque ubicado en la carretera, desde donde se trasladó a un lugar seguro.

El ‘autobús mágico’

El propio McCandless, que documentó en su diario el viaje, incluida la degradación física y mental en los bosques de Alaska hasta prácticamente su muerte, lo llamaba el ‘autobús mágico’ y era en realidad un International Harvester K-5 adquirido en los años 40 del pasado siglo para el transporte interurbano en la comunidad de Fairbanks.

También conocido como el Autobús 142, fue empleado después refugio por los obreros de la empresa Yutan Construction Company mientras construían una carretera en 1960 hasta que, tras su abandono definitivo en 1961, se convirtió en un refugio para cazadores y senderistas. Hasta la llegada de McCandless.

En su búsqueda utópica de la libertad y la vida salvaje, el joven acabó viviendo en el autobús sus días. Su cuerpo fue hallado tres semanas después por dos cazadores de alces. Su historia continuará ahora en el museo de Fairbanks.

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