Cuatro rutas para conocer Asturias en bici

La ruta de la Sidra, la senda del Salmón, el Anillo Ciclista de la Montaña Central y la Vía Verde del Oso son algunos de los mejores trayectos para descubrir Asturias dando pedales

Se podría decir que Asturias fue diseñada, o mejor dicho, esculpida, para descubrirla dando pedales. Su privilegiada orografía, sus paisajes siempre verdes y entornos naturales salpicados de lagos, ríos y montañas hacen de ella un destino de primera para aficionados a la bicicleta.

Senda del Oso. Foto: Alberto Morante | EFE.

Se podría decir que Asturias fue diseñada, o mejor dicho, esculpida, para descubrirla dando pedales. Su privilegiada orografía, sus paisajes siempre verdes y entornos naturales salpicados de lagos, ríos y montañas hacen de ella un destino de primera para aficionados a la bicicleta.

Y es que no por nada el ciclismo profesional tiene a Asturias en el punto de mira. Sin ir más lejos, dos de las etapas más espectaculares de la última edición de la Vuelta Ciclista a España tuvieron como escenario montañas asturianas: los Lagos de Covadonga (quizás la subida más mítica de la comunidad autónoma) y el Alto del Gamoniteiru, inédito en esta carrera pero convertido ya en uno de los grandes descubrimientos.

El Alto del Angliru, Puertos de Marabio, el Alto de la Farrapona o el Puerto de San Lorenzo son, sin duda, otros de los nombres icónicos.

Se podría decir que Asturias fue diseñada, o mejor dicho, esculpida, para descubrirla dando pedales. Su privilegiada orografía, sus paisajes siempre verdes y entornos naturales salpicados de lagos, ríos y montañas hacen de ella un destino de primera para aficionados a la bicicleta.
Senda del Oso. Foto: Alberto Morante | EFE.

Sin embargo, no hace falta ser un experto o acumular cientos de kilómetros en las piernas para disfrutar de Asturias sobre dos ruedas. Estas cuatro rutas, que transitan por vías verdes, pistas forestales y senderos, y que son aptas para cualquier aficionado, son la mejor prueba.

Vía Verde Senda del Oso

Es una de las más famosas de Asturias y también de las más sencillas, por lo que puede ser una buena opción para toda la familia o para quien se inicia con la bicicleta por tierras asturianas.

La ruta, de 30 km, sigue el trazado de una antigua vía de ferrocarril minero y atraviesa cuatro concejos: Quirós, Santo Adriano, Proaza y Teverga, que componen la denominada comarca de los Valles del Oso, por ser refugio de una de las últimas poblaciones de oso pardo cantábrico, una de las tres especies de oso pardo que hay en Europa.

Por supuesto, ver a las osas –en un cercado- es uno de los grandes alicientes de la ruta, pero hay muchos más. Con forma de Y invertida, cuenta con dos opciones para realizar el recorrido; de Tuñón a Cueva Huerta (Teverga) o bien de Tuñón a Ricao (Quirós).

Se podría decir que Asturias fue diseñada, o mejor dicho, esculpida, para descubrirla dando pedales. Su privilegiada orografía, sus paisajes siempre verdes y entornos naturales salpicados de lagos, ríos y montañas hacen de ella un destino de primera para aficionados a la bicicleta.
Senda del Oso. Foto: Turismo de Asturias.

Las dos comienza en el área de descanso de Tuñón y en su primer tramo acompañan al río Trubia desde la margen izquierda.

Apta para senderistas y bicicletas, de baja dificultad y bien señalizada, cuenta con áreas de descanso y paneles informativos y se recomienda realizarla en varias etapas, para disfrutar mejor de su entorno de encinares y tierras calizas, valles como el de Teverga, a los pies de Peña Sobia, y el precioso embalse de Valdemurio, en Quirós, además de una parte del Parque Natural de las Ubiñas-La Mesa.

Senda del Salmón

También de baja dificultad y alrededor de 32 km es la siguiente propuesta, la Senda del Salmón, una ruta lineal en el centro de Asturias que conecta las localidades de Grado y Pravia.

En este caso, eso sí, alterna tramos por sendas con otros por carreteras, de tráfico moderado y siempre con arcén.

Tras la subida del alto de La Cabruñana en la N-634 y un divertido descenso se llega al pueblo de Doriga, donde se puede aprovechar para reponer fuerzas y, también, para ver el Palacio de Doriga, una interesante edificación señorial mitad defensiva, mitad residencial en la que destaca su torre medieval cuadrada.

Se podría decir que Asturias fue diseñada, o mejor dicho, esculpida, para descubrirla dando pedales. Su privilegiada orografía, sus paisajes siempre verdes y entornos naturales salpicados de lagos, ríos y montañas hacen de ella un destino de primera para aficionados a la bicicleta.
Palacio de Doriga. Foto: Turismo de Asturias.

Siguiendo la carretera comarcal AS-15 en dirección a Cangas de Narcea, se atraviesan los pueblos de Bárzana, Santiago de la Barca, Requejo y Láneo.

A partir de aquí la ruta se une a la Senda del Salmón (PR.AS-128), una senda fácil y agradable de pedalear que acompaña al río Narcea, salmonero por excelencia. De hecho, la figura del salmón es la protagonista de toda la zona, especialmente durante la campaña de pesca.

De este mismo río ha salido muchas veces el ‘Campanu’, que es como se denomina al primer salmón que se pesca en los ríos asturianos cada temporada.

Se podría decir que Asturias fue diseñada, o mejor dicho, esculpida, para descubrirla dando pedales. Su privilegiada orografía, sus paisajes siempre verdes y entornos naturales salpicados de lagos, ríos y montañas hacen de ella un destino de primera para aficionados a la bicicleta.
Pesca del salmón en el río Narcea. Foto: EFE.

Cornellana es la última parada de avituallamiento, que nos recibe con su conjunto arquitectónico del monasterio de San Salvador de Cornellana (catalogado como Monumento Nacional) y que da paso al último tramo hasta Pravia tras pasar por pueblos como Luerces, Repolles y Palla.

Anillo Ciclista de la Montaña Central

Pasamos ahora al extremo opuesto, al menos en cuanto a dificultad y duración. El Anillo Ciclista de la Montaña Central es una ruta muy exigente de 165 km homologada por la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo del Principado de Asturias bajo la denominación de GR-208 y resulta perfecta para conocer la comarca de la Montaña Central en Asturias.

Dividida en 8 etapas y recomendada para BTT (bicicleta de montaña), es una ruta circular bien señalizada y que se adentra por impresionantes paisajes como la Sierra del Aramo, el Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, la Vía Carisa o el Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras.

Se podría decir que Asturias fue diseñada, o mejor dicho, esculpida, para descubrirla dando pedales. Su privilegiada orografía, sus paisajes siempre verdes y entornos naturales salpicados de lagos, ríos y montañas hacen de ella un destino de primera para aficionados a la bicicleta.
Anillo ciclista de la Montaña Central. Foto: Turismo de Asturias.

Transcurre por los municipios de Aller, Lena, Mieres, Morcín, Ribera de Arriba y Riosa y, en la última de las etapas, atraviesa la vía fluvial del río Nalón.

Ruta de la Sidra

Porque no todo va a ser sufrir sobre dos ruedas, esta ruta circular entre Nava y Villaviciosa es todo un homenaje a la bebida asturiana por excelencia, aunque aquí el homenaje se lo hagamos pedaleando.

De hecho, con 45 km, no es del todo fácil y no está recomendada para principiantes.

La ruta tiene salida en la localidad de Nava, donde se puede visitar el Museo de la Sidra –y ya llevar aprendido todo lo que hay que saber sobre esta popular bebida-, para después poner rumbo a Villaviciosa por el Alto La Llana, discurriendo entre pueblos como Pintueles, Anayo o Sietes.

Se podría decir que Asturias fue diseñada, o mejor dicho, esculpida, para descubrirla dando pedales. Su privilegiada orografía, sus paisajes siempre verdes y entornos naturales salpicados de lagos, ríos y montañas hacen de ella un destino de primera para aficionados a la bicicleta.
Foto: Turismo de Asturias.

Bosques espesos y abruptos paisajes junto al río Piloña son los compañeros de camino hasta Villaviciosa, que marca la mitad de la ruta. Tras una más que recomendable parada (en la que nos podemos acercar hasta la Reserva Natural Parcial de la Ría de Villaviciosa), continúa por el Alto de La Campa para finalizar en la estación de tren de Nava.

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