Cinco carreteras españolas para tocar el cielo con las manos

Desde Granada a Almería, y desde Tenerife a Madrid y Aragón, las serpenteantes curvas de estas carreteras permiten capturar momentos únicos en las alturas

Si no es tan sencillo viajar por el mundo como antes, la opción más cómoda es aprovechar la red de carreteras, autovías y caminos secundarios de España y conocer su variada geografía a bordo de turismos o caravanas.

Algunas de estas carreteras ascienden y ascienden por puertos de montaña y volcanes a más de 2.000 metros de altura, en caminos que a pesar de ser algo tortuosos en ocasiones compensan la pericia al volante con fantásticas vistas panorámicas.

Estas son las sugerencias de Indie Campers de las carreteras más altas de España, aquellas que nos llevan a conducir por encima de las nubes y estar más cerca de las estrellas.

Carretera A-395, Pico Veleta (Granada)

Empezamos por el plato más fuerte: la carretera más alta de España. Es más, de toda Europa.

La A-395 es una carretera autonómica de Andalucía que se divide en tres tramos. Uno es la autovía que se presenta como la Ronda Sur de Granada, y que es usada como principal vía de acceso a La Alhambra.

Video: Josan Spain Autovía

Desde los túneles del Serrallo se convierte en una vía convencional, que comunica con la estación de esquí de Sierra Nevada.

La carretera A-395, que conduce a Pico Veleta, en la Sierra Nevada de Granada, es la más alta de Europa

Y el último tramo, que sube hasta los 3.300 metros, lleva hasta Pico Veleta, el cuarto pico más alto del país, ubicado en Sierra Nevada.

Cabe aclarar que los últimos 10 km se cerraron al tránsito masivo para evitar el deterioro ambiental, y solo se pueden transitar a pie o en vehículos autorizados.

Si no es tan sencillo viajar por el mundo como antes, la opción más cómoda es aprovechar la red de carreteras, autovías y caminos secundarios de España y conocer su variada geografía a bordo de turismos o caravanas.
Vista del Pico Veleta desde la carretera de ascenso al pico. Foto Wikipedia

Desde estas alturas es posible participar en rutas de senderismo, apuntarse a las salidas organizadas para ver amanecer o atardecer desde la montaña o visitar su observatorio.

Carretera TF-21, El Teide (Tenerife)

La montaña más alta de España no está en la Península sino en Tenerife. Se trata de El Teide, un volcán de forma cónica casi perfecta que se eleva hasta los 3.715 metros.

La carretera TF-21 permite enlazar hasta la Montaña Blanca, una loma a 2.700 metros de altura formada por rocas ígneas erosionadas con un color ocre que es su huella de identidad.

Desde este punto surge una carretera no asfaltada y de acceso cerrado cuya ruta permite llegar hasta la cima del volcán.

Si no es tan sencillo viajar por el mundo como antes, la opción más cómoda es aprovechar la red de carreteras, autovías y caminos secundarios de España y conocer su variada geografía a bordo de turismos o caravanas.
Carretera hacia El Teide. Foto Leonid Radashkovsky | Pixabay

Este pico es uno de los lugares más recomendados de Canarias para el astroturismo, debido a sus cielos despejados ausentes de toda contaminación lumínica.

En este caso, lo recomendado es llegar hasta el Refugio de Altavista, que se considera uno de los mejores lugares del mundo para ver las estrellas.

Carretera M-601, Bola del Mundo (Madrid)

Esta carretera de la Sierra de Guadarrama, al noroeste de la Comunidad de Madrid, tiene una extensión de 20 kilómetros y nace en el poblado de Collado Villalba.

Su asfalto conduce hasta la montaña Bola del Mundo, el pico más occidental del macizo de Cuerda Larga.

Una de las mejores vistas de la Sierra de Madrid es la carretera M-601, que permite ascender hasta los 2.250 metros

Subiendo por la carretera hacia el Puerto de Navacerrada podemos ascender a más de 2.250 metros de altitud y disfrutar de las increíbles vistas de la Sierra de Madrid y, también, del cielo nocturno que nos ofrece esta zona aislada.

Si no es tan sencillo viajar por el mundo como antes, la opción más cómoda es aprovechar la red de carreteras, autovías y caminos secundarios de España y conocer su variada geografía a bordo de turismos o caravanas.
Cara suroeste de la Bola del Mundo. Foto Wikipedia

En la falda de Bola del Mundo está la estación de Valdesquí, que ya sin nieve es una buena base para realizar excursiones de senderismo por los alrededores.

Carretera AL-4404, Calar Alto (Almería)

Al tomar esta carretera es posible llegar hasta el Observatorio de Calar Alto, el más grande de Europa, ubicado en una meseta de 2.168 metros de altura en la Sierra de Filabres, en Almería.

El observatorio suele organizar actividades de día y de noche, ya sea para conocer su funcionamiento como para observar los astros en un entorno aislado.

El viaje por la AL-4404 presenta numerosas curvas, y hay que prestar atención porque en varios tramos el asfalto no está en buenas condiciones.

Si no es tan sencillo viajar por el mundo como antes, la opción más cómoda es aprovechar la red de carreteras, autovías y caminos secundarios de España y conocer su variada geografía a bordo de turismos o caravanas.
El observatorio de Calar Alto. Foto Azimuth Spain

En el primer tramo el paisaje es desértico, pero a medida que se gana altura aparecen los pinares y otras formaciones boscosas.

Carretera A-2627, Valle de Benasque (Huesca)

En este valle de Huesca se encuentra el Puerto de Ampriu, un solitario sitio a casi 2.000 metros de altura en la base del complejo de esquí de Cerler Aramón.

Si no es tan sencillo viajar por el mundo como antes, la opción más cómoda es aprovechar la red de carreteras, autovías y caminos secundarios de España y conocer su variada geografía a bordo de turismos o caravanas.
Estación de Cerler en el Valle de Benasque. Foto Wikipedia

El punto de partida está en Benasque, donde desde la carretera asfaltada luego se toma la A-2627 en dirección a Cerler.

La belleza de los Pirineos en Huesca se contemplan desde el Puerto de Ampriu, a casi 2.000 metros de altura

Se trata de un recorrido algo exigente, con un desnivel de 800 metros, pero que se compensa por las hermosas vistas de los Pirineos, que se alzan a 3.000 metros.

Las pistas de Cerler, ya sin nieve, son el marco ideal para realizar senderismo, bicicleta todo terreno o, si no hay mucho ánimo de esfuerzo físico, se pueden hacer unos 14 km más en coche y llegar a la base del Aneto, que se puede subir en telesilla.

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