Tres pequeñas ciudades para descubrir la cultura europea

Las ciudades de Timișoara (Rumanía), Eleusis (Grecia) y Veszprém (Hungría) preparan sus mejores galas para ser presentadas como capitales europeas de la cultura en 2023

Este año no habrá nuevas capitales europeas de la cultura. Debido a las suspensiones por la pandemia las ciudades de Rijeka (Croacia) y Galway (Irlanda) extenderán sus mandato a lo largo del 2021.

Plaza de la Unión en Timisoara. Foto Wikipedia

Este año no habrá nuevas capitales europeas de la cultura. Debido a las suspensiones por la pandemia las ciudades de Rijeka (Croacia) y Galway (Irlanda) extenderán sus mandato a lo largo del 2021.

Eso llevó a una reorganización del calendario de las futuras sedes. Para el 2022 las citas serán en Kaunas (Lituania), Esch (Luxemburgo) y Novi Sad (Serbia), de las que ya hemos hablado en alguna oportunidad.

Es un buen momento para conocer las capitales europeas de la cultura del 2023: la rumana Timișoara, la griega Eleusis y la húngara Veszprém.

Cada una está elaborando un intenso programa de actividades culturales, renovando sus infraestructuras como teatros, parques y salas de conciertos y de exposiciones, y organizando las agendas de los artistas.

Hasta que estén sus programas ya anunciados, podemos viajar a cada una de ellas y saber qué atractivos culturales cuentan para ir descubrirlas de a poco.

Veszprém

A 110 kilómetros de Budapest se encuentra Veszprém, una pequeña villa de 65.000 habitantes, llamada la Ciudad de las Reinas, y que pasa desapercibida para las corrientes turísticas.

Este año no habrá nuevas capitales europeas de la cultura. Debido a las suspensiones por la pandemia las ciudades de Rijeka (Croacia) y Galway (Irlanda) extenderán sus mandato a lo largo del 2021.
Estatua en la ciudad vieja de Veszprém. Foto Pumpa46 en Pixabay

Su punto histórico más conocido es el castillo local, o más exactamente, la villa medieval creada en torno a la colina que se levanta en medio de la ciudad, con pequeñas casas centenarias, iglesias, residencias parroquiales, fuentes, calles empedradas y una torre que se convirtió en el símbolo de la ciudad.

Para el 2023 las capitales europeas de la cultura serán la rumana Timișoara, la griega Eleusis y la húngara Veszprém

Subir por las callejuelas hasta la cima es un esfuerzo, pero la vista de los valles nevados en invierno y verdes en primavera y verano valen la pena.

En el lugar hay un interesante museo, el de Laczkó Deszó, que se concentra en la larga historia de guerras y revoluciones que vivió Veszprém.

La belleza rural del Lago Balaton

También es muy popular entre los húngaros el festival de músicos callejeros, que se realiza cada mes de julio.

Este año no habrá nuevas capitales europeas de la cultura. Debido a las suspensiones por la pandemia las ciudades de Rijeka (Croacia) y Galway (Irlanda) extenderán sus mandato a lo largo del 2021.
Vistas de Veszprém con el castillo en el centro. Foto Attila Nóbik

Esta ciudad, que vive una pasión por el hándbol como no hay con otro deporte, está cerca del bonito Lago Balaton, una de las reservas naturales más recomendadas para descubrir en Hungría.

Rodeando este espejo de agua se encuentran las colinas de Bakony, hogar de encantadores pueblos como los de Tihany, Balantonfüred o Alsóörs, y de cuevas que esperan a los más aventureros.

También se recomienda descubrir los tesoros arqueológicos de la villa romana de Nemesvámos, y la cultura de la porcelana de Herend, de fama mundial.

Timișoara

Con 320.000 habitantes Timișoara es la tercera ciudad más importante de Rumanía. Ubicada cerca de la frontera con Serbia y Hungría, su posición estratégica como cruce de caminos entre los Balcanes y el Mar Negro creó una identidad multicultural.

Además de la mayoritaria población rumana se pueden ver las presencias de las comunidades serbia, húngara, árabe, gitana, alemana e italiana, que tienen sus circuitos culturales y patrimoniales propios.

Esto creó una interesante mezcla de estilos, desde las influencias barrocas y neo clásicas de los Hasburgo hasta la fuerte presencia del art nouveau, y por supuesto, los infaltables bloques racionalistas del período comunista.

Este año no habrá nuevas capitales europeas de la cultura. Debido a las suspensiones por la pandemia las ciudades de Rijeka (Croacia) y Galway (Irlanda) extenderán sus mandato a lo largo del 2021.
Mezcla de estilos en Timișoara. Foto Jenny Friedrichs en Pixabay

Muchos de estos edificios se encuentran bajo trabajos de rehabilitación de cara al año de la capitalidad europea.

Timișoara tiene un interesante mosaico multicultural con las comunidades rumana, serbia, húngara, árabe, gitana, alemana e italiana

Un trayecto recomendado para descubrir sus riquezas puede ser en la Plaza Victoriei (de la Victoria), donde está la Catedral Ortodoxa, y terminar en la Plaza Unirii (de la Unión), y luego conocer sitios como la Puerta de Theresia -remanente de la antigua muralla- o los barrios históricos de Elisabetin, Fabric y Iosefin.

El protagonismo del art nouveau

Pero el art nouveau es uno de los grandes protagonistas, como el antiguo cine Royal (con un exquisito arte en sus puertas de madera), el Palacio de las Aguas y la sede de la Fábrica de Sombreros del sur de Hungría (con su fachada atrapada por enredaderas).

Este año no habrá nuevas capitales europeas de la cultura. Debido a las suspensiones por la pandemia las ciudades de Rijeka (Croacia) y Galway (Irlanda) extenderán sus mandato a lo largo del 2021.
Centro de Timișoara . Foto Laura Ghise-Unsplash

El paseo fluvial del río Bega y los parques de Justiţiei y Rozelor son los preferidos por los lugareños.

Si se quiere una cuota mayor de naturaleza e historia, se pueden realizar excursiones hasta las Puertas de Hierro en el Danubio; el castillo de Corvin, una excelente muestra de gótico y renacimiento mucho más recomendado que el turístico castillo de Vlad, y las ruinas de la civilización dacia en la villa de Sarmisegetusza.

Eleusis

A 20 kilómetros de Atenas, sobre el Egeo, se encuentra Eleusis, una pequeña ciudad de 50.000 habitantes, donde su historia se entrelaza con la mitología griega y el culto al héroe nacido del dios Hermes y la ninfa Daira.

La ciudad es como un antiguo pergamino donde la historia es reescrita una y otra vez por las diferentes civilizaciones que poblaron o invadieron esta villa costera, las cuales han dejado un rico patrimonio arqueológico de templos, fortificaciones y sitios conmemorativos.

Eleusis era protagonista de una procesión donde se pedían buenas cosechas a las diosas Démeter y Perséfone

Por supuesto que la gran protagonista es la era clásica. La ciudad era uno de los centros religiosos de la antigua Grecia, protagonista de la procesión de los misterios de Eleusis, donde desde Atenas llegaban cientos de personas para pedir por buenas cosechas a las diosas Démeter y Perséfone.

Este año no habrá nuevas capitales europeas de la cultura. Debido a las suspensiones por la pandemia las ciudades de Rijeka (Croacia) y Galway (Irlanda) extenderán sus mandato a lo largo del 2021.
Museo de Eleusis. Foto Wikipedia

Esa vía sagrada de 30 kilómetros todavía conserva ruinas que se pueden descubrir. Pero no son los únicos restos de valor arqueológico.

En diferentes puntos de la ciudad se encuentran valiosos recuerdos de la época helénica, como el Patio Sagrado, los templos del Propileo Mayor y Menor, el de Démeter y el de Eleusis; el Telesterion (sitio de iniciación a los Misterios), los Arcos del Triunfo construido en la era romana y numerosas necrópolis.

Este año no habrá nuevas capitales europeas de la cultura. Debido a las suspensiones por la pandemia las ciudades de Rijeka (Croacia) y Galway (Irlanda) extenderán sus mandato a lo largo del 2021.
El templo de Propileo Mayor. Foto Ava Babili-Flickr

El museo local contiene variadas muestras de estatuas, frisos, columnas, lápidas y objetos de la vida cotidiana y el culto a los dioses.

Pero más allá de los vestigios de civilizaciones antiguas la moderna Eleusis es reconocida por organizar, desde 1975, el festival de teatro Aeschylia , en honor al dramaturgo clásico Esquilo.

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