Pueblo catalán busca libreros para convertirse en booktown. Razón en Calonge

Calonge, en Girona, quiere ser la primera ‘booktown’ de Cataluña y ofrece ayudas de hasta 10.000 euros a los libreros que se instalen en la localidad

Entre Platja d'Aro y Palamós, tocada por esa luz y ese color mediterráneos que se encuentran en la Costa Brava, se encuentra Sant Antoni, núcleo marinero convertido hoy en un importante centro turístico. Cuatro kilómetros hacia el interior, sin embargo, encontramos la otra parte de la villa, Calonge, arremolinada en torno a un castillo y con más de mil años de historia.

Calonge. Foto: Wikipedia.

Entre Platja d’Aro y Palamós, tocada por esa luz y ese color mediterráneos que se encuentran en la Costa Brava, se encuentra Sant Antoni, núcleo marinero convertido hoy en un importante centro turístico. Cuatro kilómetros hacia el interior, sin embargo, encontramos la otra parte de la villa, Calonge, arremolinada en torno a un castillo y con más de mil años de historia.

Precisamente este casco antiguo del municipio es el que se pretende revitalizar, no tanto de la mano de hoteles y viajeros, sino de la cultura, la creatividad, el conocimiento y la transformación. ¿Cómo? Convirtiéndose en un Booktoown o Pueblo de libros.

Calonge, Pueblo de Libros

La iniciativa, que busca transformar el pueblo en la primera booktown estable de Catalunya, incluye ayudas de 10.000 euros a siete emprendedores que quieran abrir una librería en el núcleo histórico de la localidad, además de un local vacío para alquilar y otros incentivos fiscales.

Según el Ayuntamiento de Calonge, una ciudad con poco más de 11.000 habitantes pero que se dispara a los 100.000 en temporada estival, con hasta 75 nacionalidades diferentes, los interesados contarán con un “público lector potencial” de un millón de personas en un radio de 30 minutos en coche.

Entre Platja d'Aro y Palamós, tocada por esa luz y ese color mediterráneos que se encuentran en la Costa Brava, se encuentra Sant Antoni, núcleo marinero convertido hoy en un importante centro turístico. Cuatro kilómetros hacia el interior, sin embargo, encontramos la otra parte de la villa, Calonge, arremolinada en torno a un castillo y con más de mil años de historia.
Castillo de Calonge. Foto: Turismo de Calonge i Sant Antoni.

Se suma, además, el atractivo del reconocimiento como primera Villa del Libro (booktown) permanente de Catalunya, un título que ya ostentan otros municipios españoles y del que Urueña en Valladolid fue pionera al adherirse, en 2007, a la International Organisation of Book Towns (IOB).

Estos municipios siguen los pasos de Hay-on-Wye, en Gales, de alrededor de 2.000 habitantes y que con nada menos que 30 librerías gracias a que uno de sus ciudadanos, Richard Booth, se dedicó en 1961 a llenar de libros de segunda manos edificios en desuso que iban de un castillo a la vieja estación de bomberos.

El municipio ampurdanés tiene una población de 11.614 habitantes, llegando a las 100.000 personas en verano, y conviven hasta 75 nacionalidades

Sin embargo, no basta solo con tener librerías. En la villa fortificada de Urueña, de la que se dice siempre que tiene más librerías que bares, además de una docena de establecimientos de este tipo para una población de solo 189 vecinos, existe además un espacio para la promoción de los libros y la cultura, el Centro e-LEA Miguel Delibes, con biblioteca y diferentes salas donde se realizan presentaciones, conferencias o recitales de poesía.

La Fundación Joaquín Díaz, el Museo de Instrumentos del mundo, de Luis Delgado, el Museo del Cuento, el DiLab, especializado en la difusión de la cultura contemporánea, y el Museo-Colección de Campanas completan su oferta cultural donde brillan las librerías como Primera Página, El Rincón del Ábrego, El Grifilm, Páramo, El Portalón o La Boutique del Cuento.

Primera ‘booktown’ en Catalunya

Catalunya, aunque no cuenta con ningún municipio adscrito a la IOB, tiene sus propias iniciativas de villas vinculadas a los libros, especialmente la red Vila del Llibre, un movimiento de turismo cultural iniciado en 2008 y que cuenta hoy con las localidades de Cervera, Montblanc, La Pobla de Segur y L’Escala, a las que se acaba de unir recientemente Sitges.

Entre Platja d'Aro y Palamós, tocada por esa luz y ese color mediterráneos que se encuentran en la Costa Brava, se encuentra Sant Antoni, núcleo marinero convertido hoy en un importante centro turístico. Cuatro kilómetros hacia el interior, sin embargo, encontramos la otra parte de la villa, Calonge, arremolinada en torno a un castillo y con más de mil años de historia.
La pasada edición de Sant Jordi en la localidad. Foto: Turismo Calonge i Sant Antoni.

En esta línea, el Ayuntamiento de Calonge y Sant Antoni pone en marcha su proyecto «Calonge, pueblo de libros» con el objetivo de convertirse «en la primera Vila del Libro (booktown) permanente de Catalunya”.

Para lograr atraer a siete libreros y libreras que se establezcan en el pueblo, ofrece ayudas de hasta 10.000 euros para subvencionar la adquisición de elementos de mobiliario, decoración, maquinaria y todo el equipamiento necesario para el inicio de la actividad.

Los incentivos incluyen ayudas a la contratación, a la rehabilitación de inmuebles y bonificaciones a la tasa de licencia de actividades

Además, ayudas de hasta 6.000 euros para la contratación de personal, subvención de hasta el 50% y con un máximo de 60.000 euros para la rehabilitación de inmuebles vinculados a nuevas actividades económicas al núcleo antiguo de Calonge, y la bonificación de hasta un 90% a la tasa de la licencia de actividades.

Y no es todo: el proyecto también incluye apoyo en la digitalización, apoyo en formación para desarrollar habilidades empresariales y de gestión o contacto directo con el servicio de ocupación de Calonge, así como presencia en una nutrida agenda cultural de la villa o participación gratuita a los mercados y fiestas del municipio.

Librerías en locales singulares

Por otro lado, y con la voluntad “de dinamizar y revitalizar el núcleo antiguo de la población dotando de vida establecimientos singulares en desuso o abandono”, señalan desde el consistorio, se han localizado siete locales vacíos en el centro del pueblo donde se podrían instalar las librerías. Todos ellos están disponibles en régimen de alquiler.

Con esta apuesta se prevé posicionar Calonge como “centro cultural” de las comarcas de Girona, en relación directa con “la vinculación histórica del pueblo y de sus vecinos y vecinas con la cultura, así como con su cuidada oferta regular de actividades: conciertos, recitales, conferencias, ciclos de cine o ferias en la calle”.

Además, Calonge cuenta con una gran riqueza en cuanto a la industria del vino, la agricultura ecológica, el turismo o la restauración.

a.
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