El Bosque de Cobre: cuando el otoño tiñe de colores la Serranía de Ronda

El valle del Genal, en la Serranía de Ronda, se tiñe de colores marrones, amarillos, anaranjados y ocres cuando los castaños reciben al otoño. Estas son las mejores rutas para conocerlo

Aunque solemos fijarnos en hayedos y robledales, los castañares son otros de los bosques más hermosos para recorrer con la llegada del otoño. Y el Bosque de Cobre en la Serranía de Ronda (Málaga) es posiblemente uno de los ejemplos más espectaculares.

Bosque de Cobre. Foto: Turismo Costa del Sol.

Hay destinos en los que debería ser siempre otoño. No hablamos (solo) de las temperaturas agradables que permiten realizar actividades al aire libre sin asfixiarse en el intento o de la luz que ilumina de forma tan especial los paisajes. Nos referimos a lugares especialmente bellos cuando los árboles se despiden de sus hojas que, al caer, los tiñen de tonalidades marrones, amarillas, anaranjadas y ocres.

Aunque solemos fijarnos en hayedos y robledales, los castañares son otros de los bosques más hermosos para recorrer con la llegada del otoño. Y el Bosque de Cobre en la Serranía de Ronda (Málaga) es posiblemente uno de los ejemplos más espectaculares.

Qué ver en el Bosque de Cobre

Perfecto para huir del estrés, el ruido y la contaminación de la ciudad y disfrutar de la naturaleza en estado puro, el Bosque de Cobre se extiende principalmente por el Valle del Genal, un terreno montañoso que alterna grandes pendientes y sierras agrestes y que se expande a lo largo de 10 municipios hasta llegar a Yunquera, en la Sierra de las Nieves.

Aunque solemos fijarnos en hayedos y robledales, los castañares son otros de los bosques más hermosos para recorrer con la llegada del otoño. Y el Bosque de Cobre en la Serranía de Ronda (Málaga) es posiblemente uno de los ejemplos más espectaculares.
Colores de los castañares. Foto: Turismo Costa del Sol.

Alpandeire, Benalauría, Cartajima, Faraján, Genalguacil, Igualeja, Jubrique, Júzcar, Parauta y Pujerra son las localidades que forman parte del bosque, todas ellas con tradiciones muy arraigadas en torno a la castaña, el principal fruto de la zona y motor de parte de su economía, pero también detrás de la contundente gastronomía serrana y de celebraciones populares como las ‘fiestas de los tostones’, en las que se asan castañas y se disfrutan con anís, aguardiente o licores autóctonos

Cómo visitar el Bosque de Cobre

Antes de explicar las mejores rutas para recorrer estos bellos paisajes, una advertencia: el Bosque de Cobre no es un lugar público, sino que los castañares pertenecen a fincas privadas y su explotación constituye el sustento de una gran parte de la población local.

Aunque solemos fijarnos en hayedos y robledales, los castañares son otros de los bosques más hermosos para recorrer con la llegada del otoño. Y el Bosque de Cobre en la Serranía de Ronda (Málaga) es posiblemente uno de los ejemplos más espectaculares.
El Bosque de Cobre. Imagen: Diputación de Málaga.

Sin embargo, se puede disfrutar del entorno desde los diversos miradores, desde los propios pueblos y desde los senderos habilitados para sumergirse en este bosque de cuento, desde los de gran recorrido, como la Gran Senda de Ronda (GR141) en varias de sus etapas y el GR249 entre Benalauría y Genalguacil, hasta caminos locales llenos de encanto como la Ruta de Fray Leopoldo, Los Saucillos y el Charco de la Cal.

Mejores senderos para adentrase entre castaños

Comenzamos por el GR249 en su etapa 27 que conecta Benalauría y Genalguacil. De 11,6 km y tipo lineal, la ruta se recorre en algo menos de 4 horas y es considerada de poca dificultad.

Aunque recorrer el Valle del Genal ya es motivo suficiente para plantearse este sendero, cabe mencionar la visita a las poblaciones de Benalauría y Genalguacil, ambas con un halo especial dentro de la Serranía de Ronda, la primera por su empeño en la conservación y la segunda por su apuesta por el arte.

A lo largo del camino encontraremos bosques de robles, encinas y alcornoques que ocupan laderas empinadas donde se mezclan con algunos pinos y, fundamentalmente, castaños.

La estrella de la ruta, sin embargo, es el propio río Genal, que nos saluda desde vegas, meandros y sotos dibujando un valle plagado de ruinas de que recuerdan a las antiguas profesiones como molineros, carboneros o curtidores, que poblaban esta sierra.

Ruta de Fray Leopoldo

La ruta de Fray Leopoldo es el camino que emprendía el beato (1864-1956) cuando visitaba su pueblo natal, Alpandeire, en el Valle del Genal.

Siguiendo los pasos del fraile, que llegaba a la estación de Jimera de Libar en tren desde Granada donde tenía su residencia en el convento capuchino de esta ciudad, el camino conduce a Jimera, sigue rumbo a Atajete y, a través de Audalázar, llega a Alpandeire.

Aunque solemos fijarnos en hayedos y robledales, los castañares son otros de los bosques más hermosos para recorrer con la llegada del otoño. Y el Bosque de Cobre en la Serranía de Ronda (Málaga) es posiblemente uno de los ejemplos más espectaculares.
Bosque del Cobre. Foto: Diputación de Málaga.

De dificultad media, tiene una longitud de 12,65 km y una duración estimada de 4.50 horas. Además de rememorar los pasos del fraile, la ruta ofrece algunas de las panorámicas más hermosas de la Serranía de Ronda.

Ruta de Los Saucillos

Tomamos ahora una ruta circular (discurre en el sentido contrario a las agujas del reloj) con salida y llegada en Genalguacil para recorrer el sendero de Los Saucillos (SL-A 165).

De 4,8 km en total y más sencillo que los anteriores, se puede completar en aproximadamente una hora y media y es especialmente bonito en otoño ya que, además de transitar entre alcornoques –algunos de ellos centenarios- nos permite pasear cerca de los castaños.

Algunos puntos destacados son las Lomas de Benjarón, desde dondes se obtienen espectaculares vistas del Valle del Genal, y el Mirador de la Cruz del Padre Ventura con bonitas panorámicas sobre Genalguacil.

El Charco de la Cal

Nos despedimos con otro sendero local, el SL-A 173, que conecta la localidad de Igualeja con el Charco de la Cal, de donde toma su nombre.

Aunque solemos fijarnos en hayedos y robledales, los castañares son otros de los bosques más hermosos para recorrer con la llegada del otoño. Y el Bosque de Cobre en la Serranía de Ronda (Málaga) es posiblemente uno de los ejemplos más espectaculares.
Igualeja. Foto: Turismo Costa del Sol.

De unos 4 km (solo ida) y recorrido lineal, el sendero puede recorrerse también en bicicleta y, como los anteriores, es especialmente recomendable en otoño, cuando los miles de castaños pintan un espectacular mosaico de colores que van de los rojos intensos a los dorados.

Con una duración de aproximadamente 2 horas a pie, su dificultad es baja, por lo que resulta apto para cualquier persona.

La senda arranca junto a la carretera que une las poblaciones de Igualeja y Pujerra (MA-7300) y hay que seguir las indicaciones que conducen hacia el Charco de la Cal.

Gran parte de la ruta transcurre en paralelo al río Seco y deja ver parajes como la Loma del Gamonal y elaArroyo Zancón, además de barrancos de gran belleza y densos bosques de viejos castaños que, en algunos casos, superan los 300 años de vida.

a.
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