El mítico transatlántico Queen Elizabeth II se convierte en la mayor discoteca flotante del mundo

La elegante embarcación que fue retirada de circulación en el 2008 se transforma en un hotel de lujo de 215 habitaciones y en una discoteca ultra exclusiva en Dubái, donde una botella de champagne cuesta hasta 92.000 euros

Destino extraño el del Queen Elizabeth II. Este barco de casi 330 metros, entre 1967 y el 2008, navegó por más de 11 millones de kilómetros y realizó 25 vueltas al mundo. En sus años dorados fue el máximo exponente de la elegancia de los mares, con personalidades como Liz Taylor y Richard Burton tomando sol en las cubiertas. Ahora es una discoteca.

La cubierta superior se convirtió en una gigantesca discoteca. Foto Float Dubai

La elegante embarcación que fue retirada de circulación en el 2008 se transforma en un hotel de lujo de 215 habitaciones y en una discoteca ultra exclusiva en Dubái, donde una botella de champagne cuesta hasta 92.000 euros

Destino extraño el del Queen Elizabeth II. Este barco de casi 330 metros, entre 1967 y el 2008, navegó por más de 11 millones de kilómetros y realizó 25 vueltas al mundo. En sus años dorados fue el máximo exponente de la elegancia de los mares, con personalidades como Liz Taylor y Richard Burton tomando sol en las cubiertas. Ahora es una discoteca.

La embarcación quedó pequeña frente a los mega cruceros que conquistaron los mares y conquistaron los puertos en las últimas décadas.

Tras haber sido adquirida por Carnival Corporation en el 2008 pasó a manos de la familia real de Dubái a través del fondo DP World para darle un destino totalmente diferente.

Destino extraño el del Queen Elizabeth II. Este barco de casi 330 metros, entre 1967 y el 2008, navegó por más de 11 millones de kilómetros y realizó 25 vueltas al mundo. En sus años dorados fue el máximo exponente de la elegancia de los mares, con personalidades como Liz Taylor y Richard Burton tomando sol en las cubiertas. Ahora es una discoteca.
Entrada al Queen Elizabeth II transformado en discoteca. Foto Float Dubai

Hotel flotante, el primer cambio de cara del Queen Elizabeth II

El barco se convirtió en un elegante hotel flotante de 215 habitaciones, que iba a estar atracado junto a la isla artificial de Palm Jumeirah, pero que al final quedó en el puerto de Rashid.

La capacidad del Float Dubai es de 1.000 personas. Como comparación, el aforo de la discoteca del Oasis of the Seas es de 200.

Pero como a Dubái le gusta presumir de romper récords mundiales (el último, el de su gigantesca noria), no podía pasar la oportunidad de crear la mayor discoteca flotante de mundo.

Destino extraño el del Queen Elizabeth II. Este barco de casi 330 metros, entre 1967 y el 2008, navegó por más de 11 millones de kilómetros y realizó 25 vueltas al mundo. En sus años dorados fue el máximo exponente de la elegancia de los mares, con personalidades como Liz Taylor y Richard Burton tomando sol en las cubiertas. Ahora es una discoteca.
Exhibicion de coches de lujo frente al QE2. Foto Float Dubai

La mayor discoteca flotante del mundo

El complejo Float Dubai fue inaugurado hace pocos días en un evento para 1.000 personas entre las que asistieron la actriz Lindsay Lohan, el rapero DaBaby y el boxeador británico Amir Kahn, entre otras celebridades.

Que haya una discoteca para 1.000 personas no está muy lejos de los grandes centros de ocio como Pachá o Amnesia de Ibiza, que antes de la pandemia podía acumular entre 3.000 y 5.000 personas bajo un mismo techo.

Pero en un barco es otra cosa: a modo de comparación, el Oasis of the Seas, uno de los cruceros más grandes del mundo, puede transportar 5.400 pasajeros pero su discoteca tiene un aforo máximo de 200 personas.

Destino extraño el del Queen Elizabeth II. Este barco de casi 330 metros, entre 1967 y el 2008, navegó por más de 11 millones de kilómetros y realizó 25 vueltas al mundo. En sus años dorados fue el máximo exponente de la elegancia de los mares, con personalidades como Liz Taylor y Richard Burton tomando sol en las cubiertas. Ahora es una discoteca.
Los asistentes podían ver los espectáculos pero no bailar. Foto Float Dubai

El lujo más extravagante

Como todo lo que se hace en el pequeño emirato árabe, la idea de Float Dubai es ser sinónimo del ultra lujo más extravagante. Por las restricciones del coronavirus las reservas de las mesas son obligatorias, y con una consumición mínima de 860 euros.

La botella de seis litros de un Dom Pérignon Vintage Rose Gold Methuselah se cobraba a 92.000 euros

A juzgar por la gran cantidad de Ferraris, Lamborghinis y Rolls-Royce desfilando por el puerto eso no era un problema. Según The Times la carta de champagnes comenzaba con un Dom Pérignon a 1.153 euros hasta los 92.300 euros que se pedía por un gigantesco Dom Pérignon Vintage Rose Gold Methuselah de seis litros.

Destino extraño el del Queen Elizabeth II. Este barco de casi 330 metros, entre 1967 y el 2008, navegó por más de 11 millones de kilómetros y realizó 25 vueltas al mundo. En sus años dorados fue el máximo exponente de la elegancia de los mares, con personalidades como Liz Taylor y Richard Burton tomando sol en las cubiertas. Ahora es una discoteca.
El champagne mas caro cuesta mas de 92.000 euros. Foto Float Dubai

Espectáculos sí, bailes no

Los promotores del Float Dubai trataron de que las restricciones no empañaran el gran evento.

Paradójicamente, las medidas prohíben que los asistentes puedan bailar en las pistas, por lo que la apertura se limitó a presentar un fastuoso espectáculo de bailarines, contorsionistas, DJs y muñecos gigantes que se podían ver desde las mesas.

Tras las tres noches de la faraónica fiesta, por ahora no hay nuevos eventos programados. Pero en cualquier momento el lujo de Dubái vuelve a estar presente en las cubiertas del que fue el trasatlántico más elegante del mundo.

a.
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