Cómo se construye un megacrucero en 30 segundos

Aunque se tardaron 2 años y medios en construirlo, P&O Cruises muestra en un vídeo de apenas 30 segundos cómo fue el montaje del gigantesco Iona

Tiene 185.000 toneladas brutas de volumen, 345 metros de largo -más que tres campos de fútbol en fila-, una estructura de 17 cubiertas y capacidad para 5.200 pasajeros, que convierten a Iona, de P&O Cruises, en el sexto barco de cruceros más grande del mundo y el mayor construido nunca para el mercado británico. Aunque su construcción tardó dos años en completarse, ahora es posible ver todo el proceso en apenas 30 segundos.

La compañía, considerada la línea de cruceros más antigua del mundo -comenzó a operar sus barcos en el siglo XIX- y actualmente parte del gigante Carnival, ha lanzado un vídeo timelapse en el que documenta de forma asombrosa el ensamblaje de este gigante del mar en el astillero Meyer Werft en Alemania.

El barco más grande del mercado británico

El buque, entregado a la línea de cruceros a principios del mes de octubre, tras algunos retrasos derivados de la situación de emergencia sanitaria consecuencia de la covid-19, entrará en operación el próximo año -la compañía mantiene en suspenso todas sus operaciones hasta principios de 2021-. Operará itinerarios en el norte de Europa así como Portugal y las Islas Canarias desde Southampton, su puerto base.

Aunque ya se está construyendo su barco gemelo, que será entregado según P&O en diciembre de 2022, Iona se convierte en la joya de la corona de la compañía, su barco “más verde, más grande e innovador hasta ahora”. De hecho, se trata de su primer buque en impulsarse con gas natural licuado y sus dimensiones exceden, con mucho, las del Britannia, hasta ahora el barco más grande de su flota.

Se necesitaron dos años y medio para construir el barco. Foto: P&O Cruises.

Si el Britannia, construido por Fincantieri en su astillero en Monfalcone (Italia), contaba con 143.000 toneladas brutas, el nuevo Iona se dispara a las 185.000. También le supera en eslora (345 frente a 330 metros) y en capacidad, con 5.200, muy por encima de los 3.647 que puede recibir el hasta ahora buque insignia de la compañía.

Un destilería a bordo

Además, el barco trae otras novedades a los viajes en alta mar, que vienen a sumarse al catálogo de piscinas (4, includa una infinity pool en la popa del barco) y jacuzzis (16), , restaurantes temáticos (8), espacios de ocio y entretenimiento (13) y un spa de lujo. En concreto, Iona transportará la primera destilería de ginebra a bordo de un crucero, perfecta para experimentar y crear bebidas únicas y con la graduación alcohólica a gusto del cliente.

Además, contará con un club nocturno clandestino y un cine boutique, que de desplegará en su escenario más codiciado, el Sky Dome. Ideado por el arquitecto y diseñador de yates Martin Francis, se trata de un gran atrio de tres pisos de altura con cubierta de cristal de 41 metros de diámetro que cubre una piscina durante el día y que se transformará en un escenario durante la noche para actuaciones y espectáculos inmersivos. Según la compañía, “es una primicia mundial en el mar y ofrecerá un espacio único tanto para relajarse sea cual sea el clima como para ofrecer entretenimiento, con artistas aéreos y una gran cantidad de actos en vivo”.

Pese al delicado momento que atraviesan los cruceros, con muchas flotas amarradas –aunque también barcos que ya están navegando-, el presidente de P&O Cruises, Paul Ludlow, destacó que “La entrega de Iona es una señal muy positiva para el futuro de los cruceros”.

La quilla del buque Iona. Foto P&O Cruises.
La quilla del buque Iona. Foto: P&O Cruises.

Precisamente el puerto de Southampton, al sur de Inglaterra, se ha convertido en los últimos meses en un punto de atracción para los amantes de los cruceros donde se organizan excursiones a bordo de diferentes embarcaciones para pasear entre los grandes cruceros que flotan frente a las costas mientras esperan volver a ofrecer a los viajeros sus vacaciones perfectas.

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