Vuelven las Fallas: así será la edición más extraña de la gran fiesta valenciana

Habrá ninots, Cremà, Ofrenda a la Virgen, mascletaes y paellas en la calle; estas son las actividades de las Fallas más atípicas que llegan 523 días después

No serán unas Fallas al uso, eso queda claro. El alcalde de Valencia, Juan Ribó, las ha denominado, de hecho, “actos falleros” en lugar de Fallas. Pero dos años y medio de espera –un total de 523 días- tendrán por fin una recompensa entre los próximos 1 y 5 de septiembre, aunque sea en forma de las Fallas más atípicas que se recuerdan.

Monumentos falleros 2019. Foto: FANDI | Visit València.

No serán unas Fallas al uso, eso queda claro. El alcalde de Valencia, Juan Ribó, las ha denominado, de hecho, “actos falleros” en lugar de Fallas. Pero dos años y medio de espera –un total de 523 días- tendrán por fin una recompensa entre los próximos 1 y 5 de septiembre, aunque sea en forma de las Fallas más atípicas que se recuerdan.

Tras cinco olas de covid-19 y aún con restricciones en la ciudad, entre ellas el toque de queda nocturno entre la una y las seis de la madrugada o la limitación de las reuniones a un máximo de diez personas, los ninots han comenzado a llegar a las calles para el primero de los actos, conocido como la plantà.

Repasamos qué se podrá hacer (y qué no) en estas Fallas que, por fin, cerrarán un ciclo a la espera de recuperar en todo su esplendor esta fiesta declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

La ‘Cremà’

El origen de las Fallas se remonta a una antigua costumbre de los carpinteros que, celebrando la llegada de la primavera, la noche del 19 quemaban frente a sus talleres las piezas de madera (parots) que usaban para elevar los candiles que les iluminaban durante el invierno.

Poco a poco, fueron añadiendo al fuego otros trastos viejos y harapos, que humanizaron a los parots hasta convertirlos en ninots. El humor de los valencianos hizo el resto y pronto los ninots se cargaron de la ironía y la crítica a cualquier situación que conocemos hoy.

Aunque con dos años y medio de retraso y con algunas restricciones de público, todas las fallas se plantarán y se quemarán para empezar un nuevo ciclo: las Fallas 2022

Habitualmente la plantà de las fallas se realiza la noche del 15 al 16 de marzo, un día de trabajo destajo para que todas estén listas el 16. Ese día, un jurado premia a las mejores y elige el ninot indultat, el único que se salvará del fuego durante la ‘Cremà’.

No serán unas Fallas al uso, eso queda claro. El alcalde de Valencia, Juan Ribó, las ha denominado, de hecho, “actos falleros” en lugar de Fallas. Pero dos años y medio de espera –un total de 523 días- tendrán por fin una recompensa entre los próximos 1 y 5 de septiembre, aunque sea en forma de las Fallas más atípicas que se recuerdan.
Los ‘ninots’ ya se están colocando por Valencia. Foto: Biel Aliño | EFE.

En esta ocasión, los ninots están saliendo estos días de Feria de Valencia, donde muchas han estado almacenadas estos dos años y medio, para ocupar sus lugares en las plazas y calles donde empezarán a montarse los monumentos falleros.

Otras fallas, especialmente las de la sección Especial, abandonarán los talleres de los artistas en los que han sido almacenadas para desplegar su arte, su color y su ironía por las calles de la ciudad.

Sí habrá Cremà, ya que, según el alcalde, “es imprescindible que se planten y se quemen y se hagan todos los actos seguros para empezar un nuevo ciclo” y así “cerrar una fase y empezar una nueva: las Fallas del 22”. Se espera que las últimas estén colocadas el día 31 de agosto.

No serán unas Fallas al uso, eso queda claro. El alcalde de Valencia, Juan Ribó, las ha denominado, de hecho, “actos falleros” en lugar de Fallas. Pero dos años y medio de espera –un total de 523 días- tendrán por fin una recompensa entre los próximos 1 y 5 de septiembre, aunque sea en forma de las Fallas más atípicas que se recuerdan.
Cremà 2019. Foto: Mike Water | Visit València.

La Cremà (habitualmente el 19 de marzo) se celebrará el día 5 de septiembre, aunque no será como siempre. Puesto que está vigente el toque de queda –hasta el 6 de septiembre como mínimo-, el horario se adelantará. Además, se controlará el aforo y la distancia de seguridad, y no podrá haber grupos superiores a diez personas.

En cuanto a los premios, se entregarán el viernes 3 de septiembre a las 9.00 en la Plaza del Ayuntamiento.

Ofrenda a la Virgen

Habitualmente todas las comisiones falleras de la ciudad desfilan desde sus barrios hasta la plaza de la Virgen para realizar una ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados, patrona de València, durante los días 17 y 18 de marzo.

Con los ramos se compone un impresionante tapiz, la geperudeta, de 15 metros de altura que decora el manto de la Virgen y que es un espectáculo digno de ver.

No serán unas Fallas al uso, eso queda claro. El alcalde de Valencia, Juan Ribó, las ha denominado, de hecho, “actos falleros” en lugar de Fallas. Pero dos años y medio de espera –un total de 523 días- tendrán por fin una recompensa entre los próximos 1 y 5 de septiembre, aunque sea en forma de las Fallas más atípicas que se recuerdan.
Ofrenda a la Virgen. Foto: Foto Mike Water | Visit València.

Este año habrá ofrenda, los días 3 y 4 de septiembre, pero también diferente. Si suele contar con la participación de hasta 100.000 falleros, solo asistirá la mitad, unos 50.000, y lo harán, con mascarilla obligatoria, por un recorrido cerrado y sin público.

‘Mascletaes’ y ‘Nit de Foc’

La pasión por el fuego de los valencianos es quizás equiparable a su pasión por la pólvora, que tiene en la mascletà su mejor representación.

El nombre de este acto viene del ‘masclet’, el tipo de petardos que se explotan masivamente cuando la Fallera Mayor pronuncia su clásico “Senyor pirótecnic pot començar la mascletà”.

No serán unas Fallas al uso, eso queda claro. El alcalde de Valencia, Juan Ribó, las ha denominado, de hecho, “actos falleros” en lugar de Fallas. Pero dos años y medio de espera –un total de 523 días- tendrán por fin una recompensa entre los próximos 1 y 5 de septiembre, aunque sea en forma de las Fallas más atípicas que se recuerdan.
Mascletà. Foto: Pablo Casino | Visit València

Este espectáculo sonoro, que tiene lugar en la Plaza del Ayuntamiento a las 14 horas del 1 al 19 marzo, no podrá ser replicado en estas Fallas atípicas. La Plaza del Ayuntamiento apenas tendrá actividad con el objetivo de no dar lugar a aglomeraciones.

Sí hablá mascletaes, sin embargo, que serán simultáneos en diferentes puntos de la ciudad, también a las 14 horas. Los lugares concretos serán sorpresa para evitar concentraciones de personas.

Lo que no celebrará es la conocida ‘Nit del foc’, una exhibición de fuegos artificiales única en el mundo que se celebra la madrugada del 18 y que tiene lugar en el Jardín del Túria. Ni este ni otros castillos de fuegos artificiales embellecerán el cielo valenciano en esta ocasión.

No serán unas Fallas al uso, eso queda claro. El alcalde de Valencia, Juan Ribó, las ha denominado, de hecho, “actos falleros” en lugar de Fallas. Pero dos años y medio de espera –un total de 523 días- tendrán por fin una recompensa entre los próximos 1 y 5 de septiembre, aunque sea en forma de las Fallas más atípicas que se recuerdan.
Mascletà. Foto: FANDI | Visit Valéncia.

Paellas en la calle

Hay quien espera las Fallas por la mascletá, hay quien lo hace por la Ofrenda y hay quien lo hace por los almuerzos. En Fallas, el almuerzo o esmorzaret sale también a la calle, donde las comisiones hacen guisos, asan chuletas y preparan paellas con leña.

Las tradicionales carpas y casales donde se dan cita los falleros para comer y cenar tendrán este año sus propias normas: se ha establecido que deben estar abiertas cuando haya actividad.

En caso de que estén cerradas, tendrán un aforo reducido a la mitad y con una mayor distancia entre mesas, de metro y medio. En cuanto a la hora de cierre, será a las 00:30, igual que bares y restaurantes.

No serán unas Fallas al uso, eso queda claro. El alcalde de Valencia, Juan Ribó, las ha denominado, de hecho, “actos falleros” en lugar de Fallas. Pero dos años y medio de espera –un total de 523 días- tendrán por fin una recompensa entre los próximos 1 y 5 de septiembre, aunque sea en forma de las Fallas más atípicas que se recuerdan.
Los buñuelos son otra tradición de las Fallas. Foto: FANDI | Visit Valéncia.

Tampoco se podrán celebrar verbenas, discomóviles ni bailes en las calles.

Serán, con todo, unas Fallas más para los falleros que para los turistas. Todo sea porque podamos volver a disfrutar de la fiesta en 2022 como un valenciano más.

a.
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