Tres rutas muy chic por la gastronomía y las tendencias de Madrid

El diseñador Luis Galliussi, la gastrónoma Clara Díez y la artista Coco Dávez presentan sus paseos favoritos para (re) descubrir la ciudad y la sierra de Madrid

Si hay algo que ha despertado esta nueva normalidad es la oportunidad de (re) enamorarse de Madrid.

Si hay algo que ha despertado esta nueva normalidad es la oportunidad de (re) enamorarse de Madrid.

Así lo juzga el diseñador de interiores Luis Galliussi, quien ha diseñado una de las seis rutas Madrid Inspira, un recorrido por la cultura, la gastronomía, la moda, el arte y el turismo de la capital y los municipios de su comunidad.

Nuevas experiencias en Madrid

Organizado por Las Rozas Village y patrocinado por la Comunidad de Madrid, estos recorridos proponen vivir nuevas experiencias en la ciudad y los pueblos, en espacios naturales y palacios, en restaurante y hoteles de categoría y tabernas de toda la vida.

A la ruta de Galliussi se suma la propuesta gastronomía de la experta en quesos Clara Díez y la de cultura y paseos de la artista Coco Dávez; opciones a las que se incorporarán las ideas de la gastrónoma Alejandra Ansón y las sugerencias de Mar de Miguel (secretaria general de la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid).

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El decorador de interiores Luis Galliussi. Foto Las Rozas Village.

Enamorado de Madrid

Galliusi es argentino de nacimiento, pero se reconoce como un madrileño de pura sangre. Sobre todo cuando destaca sus “cielos despejados, atardeceres mágicos en rooftops, parques y jardines con brillantes tonalidades, las primeras fiestas patronales y romerías, almendros en flor y las dulces rutas gastronómicas de torrijas que dibujan el paisaje primaveral madrileño”.

El decorador Luis Galliusi destaca de Madrid “sus cielos despejados, sus atardeceres mágicos en rooftops, y los parques y jardines con brillantes tonalidades”

Su ruta comienza en el kilómetro cero de la vida chic madrileña, en la Gran Vía, donde propone descubrir locales centenarios como el restaurante Lhardy y sus famoso callos a la madrileña, sus cocidos y los entrecotes de DO Guadarrama; u otros más sofisticados como la azotea del Four Seasons Hotel Madrid, donde entre las estatuas de Higino Basterra se presentan los platos del tres estrellas Dani García.

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La elegante cocina de Lhardy. Foto Luis Galliussi

Fuera de la gran ciudad, propone encarar al municipio de El Boalo-Cerceda-Mataelpino para conocer los quesos de la Quesería Maliciosa, elaborados con leche de cabra de la comarca; y las cervezas ecológicas de Gabarrera Artesana, producida con agua del deshielo de la sierra de Guadarrama.

Y para culminar, probar las famosas palmeritas de Morata, elaboradas por la familia De la Torre, y cuyo sabor conquistó los paladares de lugares tan distantes como Japón o Nueva York, asegura este decorador.

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Uno de los dulces recomendados por Galliussi. Foto: Luis Galliussi.

Los quesos de Chamberí

Clara Díez es la fundadora de Formaje, una boutique especializada en quesos ubicada en el barrio de Chamberí, local con 70 referencias con un celoso respeto por el territorio y la materia prima.

Para esta experta gastrónoma, “el gran Madrid abraza lo viejo y celebra lo nuevo”, por lo que propone un recorrido entre propuestas castizas tradicionales y sabores que otorgan una dinámica renovada.

Si hay algo que ha despertado esta nueva normalidad es la oportunidad de (re) enamorarse de Madrid.
Clara Díez, fundadora de Formaje.

Su centro de gravedad es el barrio de su quesería, con una personalidad “forjada a fuego lento entre las huellas aristocráticas de los siglos XIX y XX y la luz mediterránea de Sorolla”, describe.

Entre los locales de Chamberí destacada la pizzería argentina Picsa, el restaurante gallego Lúa (con una estrella Michelín) con sus bravas de langostinos y sus almejas a la marinera con curry amarillo; y la combinación de aromas y sabores tostados del Toma Café.

Díez propone probar las bravas con langostinos del Lúa, la pizza a la argentina de Picsa y las croquetas de Casa Baranda

Enamorada de las tascas y tabernas tradicionales, subraya el maridaje de comidas de toda la vida y vinos de Casa Baranda (famosa por sus croquetas de bacalao) y la mezcla de comida española y cuisine francesa de Cascorro Bistrot, con sus “recetas caseras muy personales”.

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El encanto centenario de las tabernas de Madrid.

En el barrio de Las Salesas, Díez invita a probar los platos de mercado de Media Ración de Urso Hotel & Spa, donde también se encuentra el encantador espacio de El Invernadero, en que la luz es tan protagonista como sus desayunos, brunchs y tés.

Y si se trata de salir de Madrid, esta amante de los quesos propone conocer los huertos históricos de Aranjuez, donde se puede combinar la naturaleza con la gastronomía de Casa José; enfilar al restaurante Montia de San Lorenzo del Escorial; o llegar hasta el pequeño pueblo de Patones de Arriba, reino del chef Paco Bello con los platos tradicionales y creativos de El Poleo.

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El pueblo de Patones de Arriba.

El arte en Madrid

Coco Dávez es artista, fotógrafa y directora artística con proyectos de pintura con marcas como Vogue, Prada o Kenzo.

Es lógico que como punto de partida elija a un museo como el Thyssen-Bornemisza, donde aplaude su “sobresaliente catálogo de movimientos artísticos del siglo XX”, con obras de Kandinsky, Lichtenstein, Hooper y Georgia O’Keefe, entre muchos otros.

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Coco Dávez en el Thyssen.

Su propuesta de arte y moda arranca en Las Salesas “para descubrir lugares con encanto y piezas únicas”, donde se encuentra el convento que bautiza al barrio junto a edificios aristocráticos, que comparten espacios con galerías de arte, tiendas de decoración y talleres artesanales.

Según Coco Dávez en Las Salesas se pueden “descubrir lugares con encanto y piezas únicas”

En la calle Barquillo se encuentra una de sus librerías favoritas, la de la editorial Taschen, con sus obras de gran formato de arte, fotografía, cine y diseño; o la tienda Ancla de Mar, donde se puede encontrar desde objetos de decoración a revistas antiguas.

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Dávez en la librería Taschen.

Otro toque de arte en las cercanías lo pone la Galería Max Estrella, con obras de artistas consagrados y emergentes, con una interesante inmersión en las nuevas tecnologías.

En Malasaña las propuestas del Centro Cultural Conde Duque atrapan a Dávez, espacio de proyectos alternativos de teatro, danza, cine, música y arte contemporáneo.

Si hay algo que ha despertado esta nueva normalidad es la oportunidad de (re) enamorarse de Madrid.
Sala del Four Seasons Hotel Madrid.

Y como Galliusi, sugiere pasar por el hotel Four Seasons, pero esta vez para descubrir su catálogo de 2.500 piezas de su patrimonio artístico. Nada menos.

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Monumento a Cervantes en Alcalá de Henares

Para culminar esta ruta cultural, señala dos ciudades de la Comunidad que homenajean a dos grandes talentos españoles.

Una es Buitrago de Lozoya, donde se encuentra el Museo Picasso – Colección Eugenio Arias. Y la otra es Alcalá de Henares, hogar del legado del Quijote en el Museo Casa Natal de Cervantes.

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