Por qué Tel Aviv es el paraíso vegano en la Tierra

La tradición de la cocina judía y la cultura de vanguardia de Tel Aviv lograron que esta ciudad tenga una de las mayores tasas de población vegana del mundo

El veganismo tiene a Israel como su tierra prometida, y Tel Aviv sería su edén. La ciudad más moderna del pequeño país del Mediterráneo Oriental tiene más de 250 restaurantes vegetarianos, de los que una gran proporción no presenta ni un ingrediente de origen animal.

“El 4,3% de la población de Tel Aviv se declara como vegana”, señala Dolores Pérez Frías, directora de turismo de Israel en España. Esto equivale a que unas 40.000 personas, sobre un total de 700.000 habitantes, consumen alimentos de estas características.

De hecho “casi la mitad de la población prepara comidas enteramente veganas dos veces a la semana”, apunta Pérez.

Por supuesto que Tel Aviv no es una excepción: la tendencia se expande entre los nueve millones de residentes en Israel.

La gastronomía de Tel Aviv demuestra que la alta cocina y el veganismo van de la mano
La gastronomía de Tel Aviv demuestra que la alta cocina y el veganismo van de la mano

Además la ‘ciudad blanca’ es la tercera urbe del mundo con más cantidad de restaurantes de cocina japonesa, sobre todo dedicados al sushi y a diferentes variedades de preparaciones de platos sin cocción, donde aquí también confluye la corriente crudi-vegana, que está sumando adeptos.

La clave de la dieta israelí

Aunque la concienciación sobre el maltrato animal y las ideas ecologistas de las últimas décadas han tenido peso para el crecimiento del movimiento vegano en el país, gran parte del éxito del veganismo reside en la cultura israelí, con una dieta mediterránea de muchas generaciones basada en productos vegetales.

El ejemplo más clásico es el hummus, que además de la preparación tradicional de garbanzos triturados hay docenas de variedades, ya sea de paprika, champiñones, remolacha, zanahoria, boniato, etcétera, describe Sivan Rapaport, cocinera del restaurante Hummus Barcelona.

También brilla el falafel, las croquetas redondas de garbanzos o habas acompañadas con pan de pita o salsa de yogurt.

El veganismo tiene a Israel como su tierra prometida, y Tel Aviv sería su edén. La ciudad más moderna del pequeño país del Mediterráneo Oriental tiene más de 250 restaurantes vegetarianos, de los que una gran proporción no presenta ni un ingrediente de origen animal.
Hummus, verduras, falafel y olivas, las claves de la cocina tradicional.

La tradición de los mercados

Otra razón de la solidez del veganismo reside en la cultura de los mercados, donde es tradición comprar productos frescos que llegan, literalmente, desde el granjero a la mesa.

“El 4,3% de la población de Tel Aviv se declara como vegana”.

Dolores Pérez Frías, directora de turismo de Israel en España

Entre ellos destacan el mercado de Carmel, donde se pueden encontrar desde olivas, quesos, tomates y granadas de tamaños extra large hasta platos más sofisticados elaborados en las paradas.

Tampoco se quedan atrás los productos de los mercados del Puerto, el de Tzafon y el de Ramla, que también tienen un variado despliegue de salsas, algunos con picantes que ponen a prueba el paladar.

Mercado del Carmel, en Tel Aviv. Foto Turismo de Israel
Mercado del Carmel, en Tel Aviv. Foto Turismo de Israel

Descubriendo restaurantes veganos

Es cierto que Tel Aviv, sobre todo la parte antigua, abunda en pequeños puestos que ofrecen comidas sin ingredientes animales, también hay exclusivos restaurantes que ofrecen refinados platos 100% vegetarianos.

Quizás el más famoso sea Anastasia, que los seguidores de esta corriente afirman que es el mejor restaurante vegano del mundo.

Los platos son preparados por la chef Shira Gadot, quien se preocupa por usar productos bio y sin añadidos artificiales. La cocina es fresca, liviana, que encajan con el modelo de ciudad abierta y liberal que propugna Tel Aviv.

Platos frescos y livianos en Anastasia
Platos frescos y livianos en Anastasia

Entre sus platos se encuentran el tazón con batido recubierto de granola casera y fruta fresca, el quiche de boniato con cáscaras de pan de espelta relleno de queso de nueces, las habas de lima y las alcachofas de Jerusalén.

En el lugar, especializado en desayunos y ensaladas, también se venden productos para llevar y preparar en casa.

No solo para veganos

El Opa también es buscado por los seguidores del veganismo como por los que son omnívoros pero quieren probar sus preparaciones de vanguardia.

Las elaboradas preparaciones del Opa
Las elaboradas preparaciones del Opa

En el local, que presume de diseño con su fachada blanca y su decoración moderna, la chef Shirel Berger (graduada en el Culinary Institute of America) prepara platos como el plum (compota de mostaza, almendras y eneldo), la raíz ahumada de apio con leche de almendras y vinagre, la raíz de remolacha con mantequilla de rábano picante, licor de cerezas y semillas de mostazas, entre otras opciones.

El café Anastasia, de ambiente moderno y luminoso, suele ser elegido como el mejor restaurante vegano del mundo por los seguidores de esta corriente

El chef Yossi Shitrit está al frente de Mashya, donde juega con texturas y aromas de productos naturales y de alta calidad, servidos en un entorno cálido con vajilla de diseño.

Brunch en el restaurante Mashya.
Brunch en el restaurante Mashya.

Ubicado en el Hotel Mendeli Street, una de sus cartas de presentación es la ensalada de sandía a la brasa, quinoa negra y dorada.

También hay que tener en cuenta la reconversión de Nanunchka, que enterró su pasado de restaurante clásico especializado en carnes y ahora ofrece delicias de la tradición georgiana, pero evitando cualquier contacto con derivados animales. Atención a las verduras rellenas que no tienen comparación.

Más opciones gastronómicas

La casa mediterránea color oliva del barrio de Neve Tzedek, con una enredadera que cae en las tejas, da la bienvenida al Meshek Barzilay, cuyos platos además de veganos son orgánicos y libres de gluten.

Hamburguesa vegana del Meshek Barzilay
Hamburguesa vegana del Meshek Barzilay

Entre sus panqueques de arroz rojo y lentejas, las ensaladas como la de coliflor asado y el thali indio también se encuentran la lasagna vegana (con queso de anacardos, champiñones y verduras a la crema con bechamel de avellanas), la pizza verde (con espinaca, bechamel de almendras y queso feta casero) y el risotto de arroz negro con hongos y salsa cremosa de nueces.

Otro de los elegidos es el 416, famoso por el bistec con ‘carne de trigo’, el seitán, el tofu y los cócteles que se sirven en un ambiente inspirado en Nueva York; además del

Godness que es fuerte en las hamburguesas veganas y en los batidos de frutas; y el Herzog, que sirve los platos en una montaña de ingredientes vegetales que van rotando semana a semana, una confirmación de que comer en plan vegano no significa estar frente a porciones frugales.

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