Santander tendrá el mayor jardín vertical de Europa

En un viejo almacén de tabaco a punto de reabrir como centro cívico, una pared de 600m2 cuenta con un increíble jardín con 22.300 plantas de 26 especies

Quién le iba a decir al arquitecto Juan José Resines, cuando en 1953 proyectó el almacén junto al puerto de Santander que debía servir como depósito de tabaco, que algún día ostentaría un récord. Y no precisamente el de acumular cigarrillos, sino el de contar con el mayor jardín vertical interior de Europa.

En uso hasta 1993, cuando cerró este almacén de Tabacalera, el edificio ha encontrado una vía para volver a la vida, esta vez de manos de la cultura. Siguiendo los pasos de transformaciones como la del Matadero de Madrid, la factoría de Philips en Eindhoven o la fábrica de Fiat en Milán, el viejo depósito de tabaco abrirá en pocos días como centro cívico Castilla-Hermida, ahora con espacios culturales y de formación.

Jardín vertical de récord

Cuando se complete la rehabilitación de este espacio de cuatro pisos, prevista para finales del mes de febrero, el espacio contará además con un gran jardín vertical interior que se extiende sobre una pared de 32 metros de largo y 17 de ancho en la que conviven nada menos que 22.300 plantas de 26 especies diferentes.

Terapia Urbana está detrás de este proyecto. Foto: Pedro Puente Hoyos | EFE.

Se convierte así en el jardín vertical más grande de Europa de este tipo, con una superficie de 600 m2 y plantas seleccionadas en base a las condiciones climatológicas del lugar (especialmente de origen tropical o semitropical) con especies como Epipremnum aureum, Anthurium, Alocasia polly, Aralia japonica, Monstera deliciosa, Soleirolia soleirolii, Mantara leuconeura o Spathiphyllum wallisii.

El jardín se basa en una serie de módulos flexibles multicapa producidos industrialmente que se conectan a una subestructura anclada al muro soporte.

Terapia Urbana, una spin off de la Universidad de Sevilla, está detrás de su diseño que, además de resultar una solución arquitectónica atractiva, permite acercarse al objetivo de sostenibilidad que persiguen hoy las ciudades, ya que su consumo energético será prácticamente nulo.

El jardín cuenta con casi 600 m2 de superficie y 22.300 plantas de 26 especies diferentes, todas ellas de origen tropical o semitropical

Un jardín de cuento

Iluminado por luz natural y con un diseño muy cuidado de las plantas y su colocación en la pared, el jardín cuenta con un sistema modular semi-hidropónico textil, también desarrollado por la Universidad de Sevilla, que permite optimizar el consumo de agua o estabilizar el consumo de nutrientes, y que está monitorizado por control remoto.

Como complemento a la luz natural se ha instalado un sistema de apoyo con luz artificial de tipo led que está controlado por sensores.

Con todo, funcionará como un “pozo bioclimático”, con capacidad para adaptarse al invierno y al verano.

El jardín estará terminado este mes de febrero. Foto: Pedro Puente Hoyos | EFE.

El jardín, calificado por sus impulsores como “de cuento”, tiene otra particularidad, y es que ofrece diferentes percepciones de volumen dependiendo desde dónde se contempla. Así, hay vistas cerradas desde las plantas superiores del centro o algunas habitaciones, y una visión abierta en la planta baja, en la que se puede ver todo el jardín.

Escultura floral

Esas dos percepciones de visión de esta “escultura floral” llevó a que el diseño se realizara en dos escalas diferentes, una más pequeña, en la que el foco está en los detalles y en la paleta de plantas; y otra más grande, que refleja la idea amplia del jardín.

Así, mientras la vista general tiene un diseño como el de una estructura de mimbre, la pequeña escala está inspirada en la ‘técnica del goteo’ que inventó el pintor Jackson Pollock.

Todo ello da lugar a una combinación de líneas audaces, según sus responsables, que evocan una especie de ondas acuosas. Las propias plantas han sido elegidas y colocadas para provocar efectos basados en la morfología de cada especie.

Centro cívico Castilla-Hermida

Además del espectacular jardín, el centro cívico Castilla-Hermida contará con salón de actos, talleres, un centro social y una suerte de ‘fábrica para creadores’, que podrán desarrollar sus proyectos con vistas que recuerdan al entorno natural.

No son los únicos que podrán disfrutar del jardín, ya que estará abierto a cualquiera que pase por la ciudad y por esta zona próxima a la conocida bahía de Santander.

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