Rutas para combinar arte urbano y deporte en Barcelona

Dos rutas de 5 y 10 km por los barrios de Barcelona permite conocer murales y elaboradas muestras de arte urbano mientras se practica running

En Barcelona los amantes del running suelen elegir como al Paseo Marítimo, la avenida Diagonal, el Parque de la Ciudadela y, un poco más alejado, la Carretera de les Aigües en la sierra de Collserola para ejercitar su cuerpo y despejar su mente.

Pero hay una opción que puede unificar deporte y cultura, y es a través de recorridos temáticos en torno al arte urbano.

Las mecas del arte urbano en Barcelona

La capital catalana cuenta con varios espacios que se convirtieron en santuarios de esta forma de expresión artística. Los barrios de Poblenou, Poble Sec y la Sagrera son dos de los más importantes.

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Plaza Raquel Meller. Foto: Sergi Colomé

Poblenou, Poble Sec y la Sagrera se encuentran entre los barrios con más patrimonio de arte urbano de Barcelona

Esto se debe a que estos antiguos barrios obreros conservan largos muros que pertenecían a fábricas o que mantienen espacios en plazas, parques y huertos urbanos para que los artistas del espray y el estarcido (stencil) puedan dar rienda suelta a su creatividad.

Las dos rutas

Las dos rutas, de cinco y diez kilómetros, fueron diseñadas por la firma de relojes Suunto con el colectivo Street Art Barcelona, y apadrinadas por el artista local Ramon Maiden.

“Siempre he estado ligado al street art, cuando visito alguna ciudad intento averiguar qué murales destacan en sus calles y descubrirlos corriendo”, precisó Maiden.

Además de la capital catalana, esta firma de relojes también cuenta con rutas similares por Múnich, Lyon y Turín.

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El Parque de las Tres Chimeneas. Foto: Sergi Colomé

Deporte y arte

La idea es que los puntos clave se puedan descargar en el reloj y uno pueda salir a correr por las calles de la ciudad mientras se contempla, aunque sea fugazmente, diversas obras de arte en paredes y grandes muros.

Los dos recorridos tienen su punto de partida en la Plaza Raquel Meller, en la denominada Arnau Gallery, situado en la avenida del Paral·lel, en la frontera entre el Raval y Poble Sec.

Este es un proyecto creado en 2016, donde cada dos meses se realiza una intervención que cambia la estética del muro.

El trazado sigue por una de las mecas del arte urbano en la ciudad, el Parque de las Tres Chimeneas.

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El mural en homenaje a los castellers. Foto: Guillem Casanova

Este fue el primer espacio de la iniciativa ‘Muros libres’, impulsado por el Ayuntamiento para que los artistas puedan crear sus trabajos de manera legal y que pueda ser disfrutado por los vecinos. El lugar también es un popular punto de encuentro de skaters.

Girando en dirección al sur se llega a los jardines Walter Benjamin, que presenta uno de los murales más grandes de la ciudad, diseñado por Werens.

Desde el Gótico a Poblenou

Tras cruzar el Barrio Gótico por la calle Ample, con un desvío para ver los trabajos en la placita del Carrer de la Rosa, el runner pasa por el Paseo de la Circunvalación, por detrás del Parque de la Ciudadela, todo un desfile de tags, rostros de cómic, colores y personajes de la cultura urbana.

En un solar de Poblenou el artista madrileño Borondo realizó un monumental muro en homenaje a los castellers

El punto final de la ruta de cinco kilómetros es ConnectHort (Alaba 24) un huerto urbano en Poblenou donde los muros circundantes representan motivos relacionados con la tierra y la agricultura.

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El arte urbano sorprende en multitud de rincones. Foto Guillem Casanova

Homenaje a las tradiciones

Pero quien tenga ganas de seguir adelante puede continuar por las calles de Poblenou, donde encontrará las coloridas creaciones del colombiano Gleo, que representa el podre del cerebro; las pinturas contestatarias del catalán Roc Blackbock con críticas al sistema; y el mural de homenaje a Neus Català, activista y superviviente de los campos de concentración nazis.

En la calle Lope de Vega 109, pasando la zona vieja de Poblenou, se levanta Fer Llenya, una monumental obra del artista Borondo realizada en 2015 en el marco del evento  Open Walls Conference, que representa a una formación de castellers.

Por detrás del Parque Central de Poblenou, diseñado por Jean Nouvel, se distingue la silueta de una columna griega gigantesca pintada por el valenciano Escif.

Mural en Connecthort. Foto Guillem Casanova
Mural en Connecthort. Foto Guillem Casanova

Arte y más arte

Otras obras que se ven en el recorrido son los murales feministas de la catalana BTOY y el retrato creado con elementos faciales de diez mujeres, que el cubano-estadounidense Jorge Rodríguez-Gerarda diseñó con fotografías de vecinas del barrio.

El punto final de la ruta de 10 kilómetros es B-murals, en el barrio de Sagrera, un centro especializado en la difusión y aprendizaje del arte urbano instalado en una antigua fábrica, una galería de talento y color al aire libre.

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