El mirador de São Paulo no apto para cardíacos

El rascacielos más alto de São Paulo estrena un mirador que, en forma de caja de cristal adosada al edificio, permite tener una visión única de la ciudad a 170 metros de altura

Tiene 170 metros de altura, 51 pisos, 12 ascensores, 2 escaleras mecánicas y su propio helipuerto. Mirante do Vale, el edificio más alto de São Paulo y, durante 48 años (hasta 2014), también el más alto de Brasil, añade ahora un nuevo atractivo: un mirador totalmente de cristal que ofrece asombrosas –y vertiginosas- vistas sobre la ciudad.

Foto: Sampa Sky.

Tiene 170 metros de altura, 51 pisos, 12 ascensores, 2 escaleras mecánicas y su propio helipuerto. Mirante do Vale, el edificio más alto de São Paulo y, durante 48 años (hasta 2014), también el más alto de Brasil, añade ahora un nuevo atractivo: un mirador totalmente de cristal que ofrece asombrosas –y vertiginosas- vistas sobre la ciudad.

Ubicado en la planta número 42, diez pisos por debajo del punto más elevado del edificio, y con el nombre de Sampa Sky, abrirá el próximo 8 de agosto, y permitirá observar la ciudad bajo los pies, con vistas tanto a con vistas tanto al Vale do Anhangabaú como a la zona este.

Inspirado en el Skydeck de Chicago

La nueva atracción, que ya han podido probar algunos invitados que ya están compartiendo vídeos y fotos en sus redes sociales, llena de sentido a esta megaconstrucción, diseñada por el ingeniero Waldomiro Zarzur y el arquitecto Aron Kogan y construida entre 1960 y 1966, cuyo nombre significa en español Mirador del Valle.

Con paredes, techo y suelo de cristal, el mirador se inspira en el famoso Skydeck de Chicago, ubicado en la planta 103 del edificio Willis Tower y considerada la plataforma de observación más alta de EE UU, con una altura de 412 metros.

Sampa Sky se queda bastante por debajo de esa altura, en concreto a 150 metros sobre el suelo, pero promete la misma sensación de vértigo, al sobrevolar el Viaduto Santa Ifigênia y la Avenida Prestes Maia que bullen de peatones y automóviles.

Ubicado en la planta 42 del edificio Mirante do Vale, el mirador se eleva 150 metros sobre el suelo

Un mes de entradas agotadas

Con precios entre 30 y 60 reales brasileños -entre 4,8 y 9,7 euros-, las entradas ya están agotadas en todos los horarios para las próximas dos semanas. En fin de semana no es posible encontrar disponibilidad hasta mediados de octubre.

Las expectativas son tantas que, en la cuenta oficial de Instagram de Sampa Sky, los usuarios preguntan si la atracción dispone personal propio para sacar las fotografías.

“Creo que es hermoso, me encanta. Era algo que faltaba en Sao Paulo”, dijo Sylvia Barreto a Reuters.

“Es una sensación increíble”, explicaba otro visitante, Deise Remos, que reconocía su miedo a las alturas. “Es increíble ver la ciudad desde esta altura”.

Para controlar el flujo, la organización permite a los visitantes entrar en grupos reducidos y permanecer 2 o 3 minutos en el mirador para que puedan disfrutar de las vistas y hacer todas las fotos que el tiempo y sus dispositivos permitan.

Sampa Sky estará abierto de martes a viernes de 11 a 19 horas, los sábados de 9 a 19 horas y los domingos de 9 a 16 horas. En estas primeras semanas y como consecuencia de la situación sanitaria, la venta de entradas será solo por el 40% de la capacidad total.

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