Los mejores miradores para contemplar la catedral de Burgos en su 800 cumpleaños

Celebramos los 800 años de la catedral de Burgos con una ruta de 8 miradores para disfrutarla desde todas las perspectivas

Mucho más impactante es la visión que se nos ofrece nada más entrar en Las Llanas -sede durante mucho tiempo del único mercado en el que se podían vender los cereales y sus derivados, en especial el pan- desde la plaza de La Flora: es el volumen arquitectónico de la capilla del Condestable que remata la catedral de Burgos y que es una de las joyas del gótico final europeo.

Catedral de Burgos. Foto: Zack Smith | Unsplash.

Que Burgos no sería Burgos sin su magnífica catedral no es, ni muchísimo menos, una exclusiva de Tendenciashoy. Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1984 y, sobre todo, maravillosa joya del arte gótico, el templo se alza inconfundible sobre el perfil de esta histórica ciudad castellana desde hace exactamente ocho siglos.

Precisamente para celebrar el octavo centenario de la colocación de la primera piedra, en 1221, admiramos las más fantásticas panorámicas de la catedral desde una ruta que transita por ocho céntricos miradores que ofrecen perspectivas en multitud de ángulos.

1. Museo de la Evolución

La primera parada la hacemos en el Museo de la Evolución Humana (MEH), un lugar que puede tratar de tú a tú a la catedral al formar parte también del exclusivo listado de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, en este caso por alojar los fósiles originales de los homínidos hallados en la Sierra de Atapuerca, a tan sólo 15 km de la ciudad.

Mucho más impactante es la visión que se nos ofrece nada más entrar en Las Llanas -sede durante mucho tiempo del único mercado en el que se podían vender los cereales y sus derivados, en especial el pan- desde la plaza de La Flora: es el volumen arquitectónico de la capilla del Condestable que remata la catedral de Burgos y que es una de las joyas del gótico final europeo.
Mirador MEH. Foto: Promueve Burgos.

Desde el atrio de entrada del MEH, diseñado por el arquitecto Navarro Baldeweg como un novedoso mirador elevado unos cuantos metros sobre las frondosas riberas del río Arlanzón, se contempla una atractiva panorámica del centro histórico de la ciudad presidido por el inconfundible perfil de la catedral.

También es el escenario de una de las mejores puestas de sol del verano burgalés y desde su mirador se puede atisbar también el conjunto monumental en homenaje al más famoso y legendario héroe burgalés: el Cid Campeador, concretamente en el puente de San Pablo, con sus ocho esculturas y la estatua ecuestre del Cid.

2. Teatro Principal

La siguiente parada es el Teatro Principal, un edifico isabelino de estilo italianizante que fue inaugurado en 1858 y que señala una de las entradas al paseo del Espolón.

Para apreciar la mejor perspectiva hay que situarse a unos metros del borde de la romántica fuente que preside el entorno y disfrutar del juego de volúmenes que se produce entre la catedral y el variado arbolado de este paseo que cuenta con alrededor de 230 años de historia.

Mucho más impactante es la visión que se nos ofrece nada más entrar en Las Llanas -sede durante mucho tiempo del único mercado en el que se podían vender los cereales y sus derivados, en especial el pan- desde la plaza de La Flora: es el volumen arquitectónico de la capilla del Condestable que remata la catedral de Burgos y que es una de las joyas del gótico final europeo.
Mirador Paseo del Espolón. Foto: Promueve Burgos.

En paralelo al río Arlanzón y entre castaños de indias, acacias, plátanos y recortados tejos, es obligatorio deambular entre los burgaleses que pasean por el Espolón mientras se saluda a las ocho estatuas neoclásicas de reyes y personajes ligados a la historia de Burgos.

La Casa del Cordón y el Consulado del Mar (sí, en Burgos, una institución creada a finales del siglo XV para controlar el comercio de la lana castellana con Flandes) son otras de las paradas en los alrededores.

3. Plaza Mayor

Nos alejamos de las terrazas que nos llaman a gritos en el paseo del Espolón para pasar por debajo de los arcos que sostienen el edificio de la Casa Consistorial y descubrir la plaza Mayor de Burgos, la tercera parada de la ruta.

Aunque a primera vista parece imposible divisar la catedral entre los porticados edificios, basta con alejarse en dirección a la calle del Almirante Bonifaz para descubrir una impactante panorámica de los volúmenes del templo alzándose majestuosos sobre los tejados de la plaza.

Mucho más impactante es la visión que se nos ofrece nada más entrar en Las Llanas -sede durante mucho tiempo del único mercado en el que se podían vender los cereales y sus derivados, en especial el pan- desde la plaza de La Flora: es el volumen arquitectónico de la capilla del Condestable que remata la catedral de Burgos y que es una de las joyas del gótico final europeo.
Mirador Plaza Mayor de Burgos. Foto: Burgos Promueve.

De planta irregular y heredera de una zona de mercados medievales al aire libre, sin duda merece la pena detenerse en una plaza que es única en su género, pero también deslizarse a la callecita de los Herreros para tomar un buen pincho.

Desde la cercana plaza del Huerto del Rey, popularmente conocida como plaza de La Flora por la escultura de la diosa de las flores y el amor que desde mediados del siglo XVII la preside, encaramada en lo alto de su fuente, también se pueden atisbar los pináculos de la catedral.

4. Las Llanas

Mucho más impactante es la visión que se nos ofrece nada más entrar en Las Llanas -sede durante mucho tiempo del único mercado en el que se podían vender los cereales y sus derivados, en especial el pan- desde la plaza de La Flora: es el volumen arquitectónico de la capilla del Condestable que remata la catedral de Burgos y que es una de las joyas del gótico final europeo.

Mucho más impactante es la visión que se nos ofrece nada más entrar en Las Llanas -sede durante mucho tiempo del único mercado en el que se podían vender los cereales y sus derivados, en especial el pan- desde la plaza de La Flora: es el volumen arquitectónico de la capilla del Condestable que remata la catedral de Burgos y que es una de las joyas del gótico final europeo.
Mirador las Llanas. Foto: Burgos Promueve.

Para contemplar la mejor perspectiva de la cabecera del icono monumental de la ciudad hay que subir la escalera que se encuentra en la calle de Fernán González donde se ubica este lugar privilegiado.

5. Castillo de Burgos

Hay que alejarse un poco más para llegar al quinto de los miradores, quizás el que permite apreciar las verdaderas dimensiones del templo, que se ubica en el castillo de Burgos.

Desde el mirador de esta histórica fortaleza en la que el conde Diego Porcelos, por encargo del rey de Asturias Alfonso III, fundó la ciudad en el año 884 se vislumbra la más completa imagen de la catedral, del entramado urbano de la ciudad y de unos atardeceres inolvidables.

Mucho más impactante es la visión que se nos ofrece nada más entrar en Las Llanas -sede durante mucho tiempo del único mercado en el que se podían vender los cereales y sus derivados, en especial el pan- desde la plaza de La Flora: es el volumen arquitectónico de la capilla del Condestable que remata la catedral de Burgos y que es una de las joyas del gótico final europeo.
Mirador del Castillo. Foto: Burgos Promueve.

Su barandilla perimetral reproduce, en un artístico perfil metálico, el dibujo y la orientación exacta que permite situar los principales enclaves y monumentos del templo, como las siluetas de las torres, el cimborrio y la capilla del Condestable.

6. Plazuela de Felipe de Abajo

De regreso del castillo también se descubren nuevas e impresionantes panorámicas desde la plaza de Pozo Seco, con las partes altas de la basílica asomando sobre los tejados del palacio de Castilfalé.

Mucho más impactante es la visión que se nos ofrece nada más entrar en Las Llanas -sede durante mucho tiempo del único mercado en el que se podían vender los cereales y sus derivados, en especial el pan- desde la plaza de La Flora: es el volumen arquitectónico de la capilla del Condestable que remata la catedral de Burgos y que es una de las joyas del gótico final europeo.
Mirador San Nicolas. Foto: Burgos Promueve.

Sin embargo, muchos se quedarán con las vistas que ofrece el mirador de la plazuela de Felipe de Abajo, ubicada a los pies de la iglesia de San Nicolás, desde donde se admira en todo su esplendor la fachada Real o de Santa María.

7. Puente del Bessón

Casi llegando al final de esta ruta, cruzando el río Arlanzón, nos encontramos el séptimo de estos miradores: el puente de Bessón. Aquí las panorámicas del templo catedrático interactúan con la parte de la ciudad más burguesa y decimonónica, desde la vista de la calle de la Asunción hasta la que se contempla tras cruzar el río.

Mucho más impactante es la visión que se nos ofrece nada más entrar en Las Llanas -sede durante mucho tiempo del único mercado en el que se podían vender los cereales y sus derivados, en especial el pan- desde la plaza de La Flora: es el volumen arquitectónico de la capilla del Condestable que remata la catedral de Burgos y que es una de las joyas del gótico final europeo.
Mirador Puente del Bessón. Foto: Burgos Promueve.

A este punto exacto merece la pena volver por la noche, cuando las aguas del río Arlanzón reflejan, además de los brillos plateados de la luna, los perfiles de hasta treinta monumentos que forman parte de una suerte de ‘Ruta de la Luz’ que embellece las noches burgalesas.

Desde la calle de la Asunción de Nuestra Señora se contempla una de las más atractivas vistas nocturnas de la Catedral.

8. Arco de Santa María

Caminando por el paseo de la Merced se llega a la última parada de este recorrido: el arco de Santa María, que da entrada al casco antiguo de la ciudad.

Mucho más impactante es la visión que se nos ofrece nada más entrar en Las Llanas -sede durante mucho tiempo del único mercado en el que se podían vender los cereales y sus derivados, en especial el pan- desde la plaza de La Flora: es el volumen arquitectónico de la capilla del Condestable que remata la catedral de Burgos y que es una de las joyas del gótico final europeo.
Mirador de Santa Maria. Foto: Burgos Promueve.

Para disfrutar de las mejores vistas del lugar nos tendremos que situar al principio del puente de Santa María y contemplar la armonía entre los diferentes elementos que dan forma a este irrepetible conjunto urbano presidido, cómo no, por los remates arquitectónicos de la cercana catedral.

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