La huella de los ‘castellers’ por 50 rincones de Barcelona

Los Castellers de Barcelona festejan sus 50 años con un recorrido fotográfico por sitios emblemáticos de la ciudad

Un amigo que era miembro de una colla castellera me dijo que había que estar un poco loco para formar parte de esos castillos humanos que se elevan por cinco, siete u once metros, donde los brazos, hombros y piernas sirven como cimientos y columnas.

Los castells son una de la tradiciones más fascinantes de Cataluña. Solo en esta comunidad autónoma hay 78 agrupaciones, movimiento que se extiende a Valencia, Baleares, Andorra y lugares tan distantes como Sídney, India o Chile.

Pilar de 4 frente a la Catedral. Foto: Roberta Esteves
Pilar de 4 frente a la Catedral. Foto: Roberta Esteves

Las torres humanas

Da vértigo, nervios, emoción y coraje ver cómo ascienden esas torres donde son tan útiles los hombres robustos y anchos de espaldas que soportan la construcción en la base (pinya), como los jóvenes y adolescentes (chicas en muchas ocasiones) que están en los últimos niveles (tronco) y los niños que trepan con la agilidad de un roedor para coronar la formación.

La pasión por los castells en los pueblos del sur de Cataluña, como en Valls, se siente con una pasión y rivalidad digna de un clásico de fútbol.

Pero la ciudad con más presencia castellera, lógicamente por razones demográficas, es Barcelona, con ocho collas en activo.

La pasión por los castells en los pueblos de Cataluña se siente con una pasión y rivalidad digna de un clásico de fútbol

Y la decana de ellas, los Castellers de Barcelona, cerraron los festejos de su 50º aniversario con un libro que homenajea tanto a esta agrupación como a la ciudad que los acoge.

9 de 8, castell doble de ocho niveles. Foto: Roberta Esteves
9 de 8, ‘castell’ muy complejo de ocho niveles. Foto: Roberta Esteves

El libro de homenaje

Editado por el Ayuntamiento de Barcelona, el libro ‘Barcelona-Terra de Castells’ se divide en dos partes. En la primera, el experto Raimon Cervera desgrana la historia de los castellers en la capital catalana, cuya presencia ya está documentada en 1807; y con sucesos claves como que fue “la primera colla amateur” y la que “realizó el primer castell íntegramente femenino”, dijo en la presentación.

Entre los hitos se encuentran castillos formados bajo el agua para los Mundiales de Natación en 2013, en cimas de montañas a casi 3.000 metros de altura, a bordo de barcos, en el interior de cuevas o en la inauguración de los JJ.OO. de Barcelona 92.

Los castells en medio de Las Ramblas. Foto: Roberta Esteves
Los castells en medio de Las Ramblas. Foto: Roberta Esteves

Y sin olvidar grandes castillos de gama alta, como el 3 de 9 amb folre o el pilar de 7 amb folre, que para los que no son expertos esto le parece chino, pero significa torres de tres agujas con nueve niveles, o agujas humanas de siete personas, una sobre la otra.

La Barcelona de los castillos humanos

La segunda parte es un recorrido por 50 lugares emblemáticos de Barcelona a través de un castillo que se repite: el pilar de 4, en honor a la primera construcción que hicieron en 1969.

50 sitios emblemáticos de Barcelona fueron retratados con un castillo en común: el pilar de 4

La Sagrada Familia, la Catedral, el mercado de la Boquería, la Plaza Cataluña, La Pedrera, el Museo de Arte de Catalunya o el Park Güell sirvieron de escenario para ver a una veintena de personas con fajas, camisas rojas y pantalones blancos que sostienen a otras tres que ascienden hasta los seis metros.

Ante la Sagrada Familia. Foto: Roberta Esteves
Ante la Sagrada Familia. Foto: Roberta Esteves

La locura detrás de la producción

Producir estas imágenes “fue una locura”, dijo a Tendencias la fotógrafa Roberta Esteves.

Esta directora de arte y diseñadora gráfica brasileña quedó atrapada por el mundo casteller cuando llegó a Barcelona en el 2009 para seguir con sus estudios, y pocos años después se convirtió en la fotógrafa oficial, retratadora de actuaciones, ensayos y del ambiente de antes, durante y después de cada presentación.

La idea del libro surgió hace cinco años, y en su camino “intenté englobar a la cultura de la colla con la ciudad”, detalló.

“Con suerte teníamos 10 minutos para hacer las fotos”, detalló Roberta, donde tenía que dar con la imagen ideal sin que se crucen los turistas y cruzando los dedos que el castell aguante todo lo posible.

Portada del libro 'Barcelona Terra de Castells'. Foto: Ayuntamiento de Barcelona
Portada del libro ‘Barcelona Terra de Castells’. Foto: Ayuntamiento de Barcelona

Un libro para expertos y aficionados

Cada una de las imágenes de las formaciones en la ciudad está acompañadas de textos de Dani Cortijo, historiador experto en Barcelona, docente y guía turístico.

“Este no es el típico libro de autoconsumo para castellers, ni tampoco para turistas que solo quieren ver fotografías. Este libro de alguna manera une a esas dos Barcelonas”, dijo.

En espera de tiempos mejores

Ahora todas las collas están en dique seco. Cortijo, con un toque de ironía, graficó que el movimiento de los castellers tiene todo aquello que choca con las medidas sanitarias frente al coronavirus: “en la pinya se respira aire viciado, hay mucha proximidad, mucho contacto…y nadie se saluda con un movimiento de ojos, aquí todos son abrazos y besos”.

Mientras se espera que la pandemia remita y esta tradición vuelva a las plazas y fiestas conmemorativas, nos queda este viaje por la ciudad de la mano de los castillos de su colla decana.

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