El Museo de Moda de Amberes abre sus puertas tres años después

De ‘Los Seis de Amberes’ a la etiqueta ‘moda belga’, tras tres años cerrado el Museo de la Moda de Amberes (MoMu) recorre la historia de la industria y la enfrenta a los grandes retos del futuro

Hay quien relacionará Amberes con Rubens, gracias a su centro histórico que recuerda en cada rincón el esplendor del siglo XVII en Flandes. Otros pensarán en diamantes -su tallado y comercio, concentrado en el Barrio de los Diamantes, le ha dado fama mundial-. Además, la ciudad ha sido históricamente un importante referente en el mundo textil y de la moda. Y el nuevo Museo de la Moda de Amberes (MoMu) se ha propuesto contribuir a llevar este sector al futuro.

La exposición EMOTION, actualmente en el MoMu. Foto: Stany Dederen | MoMu.

Hay quien relacionará Amberes con Rubens, gracias a su centro histórico que recuerda en cada rincón el esplendor del siglo XVII en Flandes. Otros pensarán en diamantes -su tallado y comercio, concentrado en el Barrio de los Diamantes, le ha dado fama mundial-. Además, la ciudad ha sido históricamente un importante referente en el mundo textil y de la moda. Y el nuevo Museo de la Moda de Amberes (MoMu) se ha propuesto contribuir a llevar este sector al futuro.

Técnicamente es una reapertura. Pero tras tres años cerrado, una reorganización absoluta y mucho trabajo, el MoMu abre sus puertas con un nuevo rumbo: el de generar una vida cultural en torno a la moda, dentro y fuera del propio museo.

Moda/Responsable

Desde este mismo mes y hasta enero de 2021, MoMu celebrará su nueva etapa con un programa completo que lleva por nombre Moda 2.021 Amberes – Moda/Responsable, que gira en torno a la moda, por supuesto, y donde se puede conocer la historia de la industria en Amberes, pero que además aborda la transición global y los cambios a los que se enfrenta el sector.

Hay quien relacionará Amberes con Rubens, gracias a su centro histórico que recuerda en cada rincón el esplendor del siglo XVII en Flandes. Otros pensarán en diamantes -su tallado y comercio, concentrado en el Barrio de los Diamantes, le ha dado fama mundial-. Además, la ciudad ha sido históricamente un importante referente en el mundo textil y de la moda. Y el nuevo Museo de la Moda de Amberes (MoMu) se ha propuesto contribuir a llevar este sector al futuro.
Así luce el nuevo MoMu. Foto: Matthias De Boeck | MoMu.

¿Qué significa esto? En palabras de la directora y comisaria jefe del MoMu, Kaat Debo, “Nuestro objetivo es inaugurar el MoMu renovado para el público en general como centro de la moda y como punto de encuentro, para ofrecer así una visión única y con relevancia social de la (cultura de la) moda”.

Respecto al título del programa de reapertura “tiene muchas acepciones para el público en general. Puede inspirar a todo el mundo: desde quienes de alguna manera son sensibles a la moda hasta los aficionados activos”.

Qué moda queremos

Además, añade, “hace referencia a la sostenibilidad y a ser «responsable» en la moda, pero no solo desde una perspectiva de protección del medioambiente, sino también con vistas a una industria de la moda que cambia rápidamente y se digitaliza”.

En este sentido, y como ciudad que vive y respira moda, Amberes “debe reflexionar de manera crítica sobre su posición. Gracias a este proyecto, se podrá continuar desarrollando la visión a largo plazo de Amberes como ciudad y destino internacional de la moda futura”, añade la concejal de de Cultura de Amberes, Nabilla Ait Daoud.

Hay quien relacionará Amberes con Rubens, gracias a su centro histórico que recuerda en cada rincón el esplendor del siglo XVII en Flandes. Otros pensarán en diamantes -su tallado y comercio, concentrado en el Barrio de los Diamantes, le ha dado fama mundial-. Además, la ciudad ha sido históricamente un importante referente en el mundo textil y de la moda. Y el nuevo Museo de la Moda de Amberes (MoMu) se ha propuesto contribuir a llevar este sector al futuro.
Exposición EMOTION. Foto: Matthias De Boeck | MoMu.

En este sentido, la transformación del museo es símbolo también de la renovación del propio sector de la moda, que se ha visto acelerada por la crisis mundial que comenzó en 2020.

Así es el nuevo MoMu

Sobre lo que nos espera en el museo, ubicado en el centro histórico de Amberes, apenas a unos 100 metros de la Grote Markt, las novedades arrancan con una gran exposición de sus fondos propios, alrededor de 35.000 objetos entre ropa, zapatos, accesorios, encajes o tejidos, que se presentarán con una escenografía que respalda la historia de las piezas, pero también un viaje a los orígenes y la evolución de la moda en Bélgica.

Y es que, si hasta ahora el museo se había centrado en la organización de potentes exposiciones temporales, no contaba con un espacio físico que permitiera mostrar sus propios fondos.

Hay quien relacionará Amberes con Rubens, gracias a su centro histórico que recuerda en cada rincón el esplendor del siglo XVII en Flandes. Otros pensarán en diamantes -su tallado y comercio, concentrado en el Barrio de los Diamantes, le ha dado fama mundial-. Además, la ciudad ha sido históricamente un importante referente en el mundo textil y de la moda. Y el nuevo Museo de la Moda de Amberes (MoMu) se ha propuesto contribuir a llevar este sector al futuro.
MoMu. Foto: Stany Dedere.

Ha sido posible gracias a la creación de hasta 800 m2 de espacio de exposición adicional, especialmente la nueva sala en la planta baja que aloja la exposición permanente, lo que suma un total de 2.000 m2 en el museo.

Además, se ha incorporado un nuevo café, una tienda –donde más allá del merchandising se podrán encontrar piezas de firmas belgas como Delvaux, Wouters & Hendrix, Arte o Essentiel, el ilustrador Tom Schamp o diseñadores como Quinten Mestdagh o Eduard Both creadas específicamente para el museo- y un auditorio, con capacidad para 45 personas, en el que se organizarán regularmente conferencias, talleres o reuniones.

Un museo que practica la empatía

En este nuevo comienzo, el museo pretende llegar a un público mayor que hasta ahora. Para ello, apunta Debo, el diálogo no puede ser unidireccioinal. ¿Cómo se logra? “Con empatía”. Por ejemplo, se abren la biblioteca y los archivos del MoMu, con alrededor de 3.000 obras, a cualquier interesado, sin necesidad de que sea académico, estudioso o profesional de la moda.

La entrada se vende, además, a precio reducido en este periodo.

Hay quien relacionará Amberes con Rubens, gracias a su centro histórico que recuerda en cada rincón el esplendor del siglo XVII en Flandes. Otros pensarán en diamantes -su tallado y comercio, concentrado en el Barrio de los Diamantes, le ha dado fama mundial-. Además, la ciudad ha sido históricamente un importante referente en el mundo textil y de la moda. Y el nuevo Museo de la Moda de Amberes (MoMu) se ha propuesto contribuir a llevar este sector al futuro.
La tienda del museo vende piezas de firmas y diseñadores belgas. Foto: Matthias De Boeck | MoMu.

“Así como la moda es más que ropa, también nosotros queremos ser más que un museo. Queremos convertirnos en un centro para la cultura de la moda”. En este sentido, más que un lugar donde encontrarnos con objetos, el MoMu se definirá “como un lugar donde establecer un diálogo, una conversación sobre estos objetos”.

Un nuevo comienzo: ‘Moda en 2021’

Como parte de su programa de apertura se están celebrando ya exposiciones, proyectos al aire libre, como la muestra Fashion Balls, una instalación de gigantescas bolas de colores por toda la ciudad que se ofrecen para interactuar, buscarlas por la ciudad, hacerse fotos, etc.

Hay quien relacionará Amberes con Rubens, gracias a su centro histórico que recuerda en cada rincón el esplendor del siglo XVII en Flandes. Otros pensarán en diamantes -su tallado y comercio, concentrado en el Barrio de los Diamantes, le ha dado fama mundial-. Además, la ciudad ha sido históricamente un importante referente en el mundo textil y de la moda. Y el nuevo Museo de la Moda de Amberes (MoMu) se ha propuesto contribuir a llevar este sector al futuro.
Instalación Fashion Balls. Foto: Ronald Stoops.

El museo en sí cuenta con 3 exposiciones simultáneas: su colección, en la planta baja, otra centrada en el encaje de Amberes y su importancia a partir del siglo XVI en el mercado internacional, cuando surgió como un verdadero objeto de lujo, y una tercera, E/Motion, o moda en transición.

Bajo este juego de palabras que vincula emoción y movimiento, la muestra se centra en “las transiciones sociales de los últimos tiempos y las respuestas que han dado los creativos de la moda a estos cambios”, explica la directora.

El sobrenombre ‘Moda/Responsable’ incluye, además, tres capas: el descubrimiento de la moda como industria en transformación, tanto respecto a la digitalización como al papel del diseñador y, por otra parte, también sobre la sensibilización de los consumidores de moda respecto la sostenibilidad ecológica de su ropa.

Hay quien relacionará Amberes con Rubens, gracias a su centro histórico que recuerda en cada rincón el esplendor del siglo XVII en Flandes. Otros pensarán en diamantes -su tallado y comercio, concentrado en el Barrio de los Diamantes, le ha dado fama mundial-. Además, la ciudad ha sido históricamente un importante referente en el mundo textil y de la moda. Y el nuevo Museo de la Moda de Amberes (MoMu) se ha propuesto contribuir a llevar este sector al futuro.
Colección permanente del MoMu. Foto: Stany Dederen.

“Moda/Responsable” destaca además el significado del estilo de vida clásico y de la manera en que uno se viste, o es un conocedor. Por último, trata también sobre la concienciación y la reflexión constante sobre el papel de Amberes como ciudad de la moda.

Los Seis de Amberes

Por supuesto se contará también la historia de ‘Los Seis de Amberes’, cuenta la comisaria Elisa De Wyngaert. Se refiere al grupo de diseñadores integrado por Dirk Bikkembergs, Ann Demeulemeester, Walter Van Beirendonck, Dries van Noten, Dirk Van Saene y Marina Yee y cómo, junto al Departamento de Moda de la Real Academia de Bellas Artes de Amberes, fueron el origen de lo que hoy se conoce como ‘moda belga’ como equivalente de calidad.

Sin embargo, para De Wyngaert, “proponemos también un reto, en el sentido de«desafiar» ese mismo concepto de moda belga. Y es que, más allá de los orígenes o el lugar de nacimiento de un diseñador, la etiqueta ‘moda belga’ tiene más que ver con “una sensibilidad artística, una calidad y una visión”.

a.
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