Berlín: la meca del arte urbano que nunca pierde vigencia

Desde los años en que el famoso muro era un lienzo gigante al primer museo del graffiti, Berlín mantiene su protagonismo entre las ciudades más fascinantes del arte urbano

Se dice que el arte urbano se reveló al mundo en su magnitud en el Nueva York de fines de los años ’70, pero para ese entonces en Berlín ya llevaban una década creando murales de gran formato como vehículos para la creatividad.

Y también como herramienta de protesta política, porque mientras que del lado oriental del infame muro solo se veían vallas, perros y militares con mala uva, del otro lado la pared servía de lienzo para una generación de artistas.

Se dice que el arte urbano se reveló al mundo en su magnitud en el Nueva York de fines de los años ’70, pero para ese entonces en Berlín ya llevaban una década creando murales de gran formato como vehículos para la creatividad.
Los murales de la Galería del Este, en el muro de Berlín. Foto Davide Costanzo | Flickr

El muro como galería de arte

El muro cayó en 1989 y Berlín (como toda Alemania) se reunificó, pero todavía queda un tramo de 1.300 metros, el mayor sector en pie, que permanece como un gigantesco mural para los 118 artistas de 21 países que han dejado sus obras.

Entre las creaciones más famosas están el ‘Beso fraternal’ de Dimitrji Vrubel, el Trabant de Birgit Kinders que rompe el muro y las ‘cabezas coloridas’ de Thierry Noir, un pionero del arte urbano que comenzó a crear por 1980.

Se dice que el arte urbano se reveló al mundo en su magnitud en el Nueva York de fines de los años ’70, pero para ese entonces en Berlín ya llevaban una década creando murales de gran formato como vehículos para la creatividad.
El Trabant que rompe el muro.

Las paredes legales

Pero hay muchos más puntos por descubrir. Entre los sitios sugeridos por Visit Berlin hay grandes muros, paredes de fábricas, puentes y hasta el primer museo dedicado al graffiti.

Las paredes del Museo de Arte Contemporáneo Urban Nation son un lienzo donde los artistas urbanos suelen crear sus obras

Uno de estos sitios es el Gleisdreieck Park, donde se encuentra una famosa pista de skate y que tiene varios tramos para dibujar y pintar ‘legales’, o sea con el aval del ayuntamiento. Eso sí: solo se autorizan ‘tags’, o sea dibujos con letras.

Se dice que el arte urbano se reveló al mundo en su magnitud en el Nueva York de fines de los años ’70, pero para ese entonces en Berlín ya llevaban una década creando murales de gran formato como vehículos para la creatividad.
Arte en el Gleisdreieck Park. Foto Michael | Flickr

Si a alguien le faltan elementos, a la vuelta, en Yorckstraße 53, hay una tienda especializada.

El museo de arte urbano

En Berlín está el primer centro dedicado a este movimiento, el Museo de Arte Contemporáneo Urban Nation, donde además de las obras expuestas puertas adentro sus paredes son una invitación a los artistas consagrados y emergentes a dejar sus creaciones.

Asimismo, la calle Bülowstraße en el barrio de Schöneberg se extiende como un museo al aire libre, en un despliegue de color que se sugiere observarlo desde la estación de tren cercana.

Se dice que el arte urbano se reveló al mundo en su magnitud en el Nueva York de fines de los años ’70, pero para ese entonces en Berlín ya llevaban una década creando murales de gran formato como vehículos para la creatividad.
Exterior del museo Urban Nation. Foto Urban Nation

Moritzplatz

Moritzplatz suele ser sede de diversos encuentros y festivales de arte urbano, en que se crean obras de gran formato que son admiradas en persona y redes sociales.

Entre estos eventos se encuentran el Backjumps y el festival One Wall, que han dejado obras como Astronaut|Cosmonaut de Victor Ash, Mi hogar no es un Castillo de Herakut y el retrato de la activista brasileña Marielle Franco de Katerina Voronina, realizado junto con Amnistía Internacional.

Se dice que el arte urbano se reveló al mundo en su magnitud en el Nueva York de fines de los años ’70, pero para ese entonces en Berlín ya llevaban una década creando murales de gran formato como vehículos para la creatividad.
Homenaje a Marielle Franco de Katerina Voronina. Foto Urban Nation

Friedrichstadt

La plaza circular de Mehringplatz, en el barrio de Friedrichstadt, está tapizada por varias obras creadas en el proyecto One Wall de 2018, impulsado por el colectivo Urban Nation.

Entre las obras destacan el Haz el arte y no la guerra, una sofisticada pintura de Shepard Fairey (reconocido por su relectura del Hope de Barack Obama) y el elefante multicolor de Jadore Tong en Wilhelmstraße.

Se dice que el arte urbano se reveló al mundo en su magnitud en el Nueva York de fines de los años ’70, pero para ese entonces en Berlín ya llevaban una década creando murales de gran formato como vehículos para la creatividad.
Elefante de Jadore Tong. Foto Josefine Köhn-Haskins | Visit Berlin

Friedrichstadt es un barrio famoso por su ambiente alternativo, meca del movimiento punk en los ’70 tardíos.

Si se camina cerca de la estación de Görlitzer o a lo largo de la calle Manteuffelstraße se encontrarán murales como el inquietante Naturaleza muerta de ROA o el hermoso Dama con pájaro de Tank.

Elsenbrücke

El puente de Elsen (Elsenbrücke), con sus 185 metros, no solo atraviesa el río Speer, sino que sus cimientos son un foco de arte urbano que se expande por ambas márgenes del curso fluvial.

Se dice que el arte urbano se reveló al mundo en su magnitud en el Nueva York de fines de los años ’70, pero para ese entonces en Berlín ya llevaban una década creando murales de gran formato como vehículos para la creatividad.
Dama con pájaro de Tank. Foto Josefine Köhn-Haskins – Visit Berlin

Las obras del colectivo Berlin Kidz, en las fachadas laterales de los bloques de viviendas, se realizan usando las técnicas del rápel

En las paredes de la antigua torre que alojaba las bombas hidráulicas se encuentra un interesante signo de pregunta realizado por Otto Schade, mientras que el colectivo Berlin Kidz (artistas urbanos y cultores del parkout) dejó su huella con grandes pinturas verticales realizadas en fachadas laterales de edificios, en un estilo originario de Brasil llamado pichação, y para el que recurren a las técnicas del rápel.

Se dice que el arte urbano se reveló al mundo en su magnitud en el Nueva York de fines de los años ’70, pero para ese entonces en Berlín ya llevaban una década creando murales de gran formato como vehículos para la creatividad.
Las obras verticales de Berlin Kidz. Foto Urban Nation

En la zona se puede ver el Monkey See. Monkey Do, de Herakut, donde un chimpancé con casco de guerra mira con algo de lástima a los peatones.

Oberbaumbrücke

Este barrio, que conecta a Friedrichshain con el antiguo sector de Berlín Este, se ha usado como set para varias películas, como Corre Lola corre o El caso Bourne.

Allí se encuentran murales como el Hombre amarillo de Os gemeos, el Hombre rosa de BLU y las Cabezas circulares de Nomad.

Boxhagener Platz

Cerca de la plaza de Boxhagener Platz, donde los fines de semana se monta un interesante mercadillo, un mural recuerda al irónico Mono como crítico de arte, obra de Gabriel Cornelius Ritter von Max del siglo XIX; donde a diferencia de los zoológicos, los primates observan a los caminantes.

Se dice que el arte urbano se reveló al mundo en su magnitud en el Nueva York de fines de los años ’70, pero para ese entonces en Berlín ya llevaban una década creando murales de gran formato como vehículos para la creatividad.
Retrato femenino de El Bocho. Foto Josefine Köhn-Haskins | Visit Berlin

En la zona hay que ir a fotografiar el bonito Ojos de la gran ciudad, con un colorido retrato femenino realizado por El Bocho.

RAW-Gelände

Los antiguos talleres ferroviarios de RAW-Gelände son hogar de frecuentes encuentros de artistas urbanos, donde 80 proyectos se despliegan bajo un formato de organización cooperativa.

Aquí también hay un mercadillo de fin de semana, con muestras de hip-hop y competencias de rimas, donde el telón de fondo son murales como el Cassiopea de Rolf Le Rolfe o el de Hochbunker de Lake.

Se dice que el arte urbano se reveló al mundo en su magnitud en el Nueva York de fines de los años ’70, pero para ese entonces en Berlín ya llevaban una década creando murales de gran formato como vehículos para la creatividad.
Murales de Holzmarkt. Foto Dirk Mathesius | Visit Berlin

Holzmarkt

Este barrio, por iniciativa popular, evitó que las grandes cadenas y las tiendas de franquicias conquistaran sus calles. Varias antiguas fábricas y bloques de viviendas se convirtieron en espacios creativos, decorados con interesantes muestras de arte urbano.

Entre otras, destacan las coloridas flechas circulares de Klebebande y los objetos escondidos de Wenu, que están a 15 minutos de la Galería del Este, donde comenzó este recorrido por el arte urbano de Berlín.

Foto de portada: Nika Kramer – Urban Nation

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